María Moliner, domadora de palabras

Con el siglo nació, y con el siglo peregrinó incesantemente, María Juana Moliner Ruiz, siendo su padre médico rural en el pueblito de Paniza (Zaragoza).

——A los dos años viaja con su familia a Soria y al poco tiempo a Madrid, donde comienza a estudiar y su profe don Américo Castro le suscita el interés por la expresión lingüística y la gramática.

——A los catorce, su padre viaja a Argentina y les abandona para siempre: a su madre Matilde y sus tres hijos (Enrique, María y Matilde).

——A los quince, regresan a Aragón donde la familia sale adelante gracias a los ingresos de María que impartía clases particulares de latín, matemáticas e historia.

——A los dieciocho, concluye su bachillerato en Zaragoza y durante cuatro años trabaja como lexicógrafa en el Estudio de Filología de Aragón, colaborando en el Diccionario aragonés.

——A los veintiuno, se licencia en Historia en la Universidad de Zaragoza con las máximas calificaciones, como también le sucedió a su hermana Matilde cuatro años después.

——A los veintidós, ganó las oposiciones para el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos y es destinada al Archivo General de Simancas (Valladolid), pasando dos años después al Archivo de la Delegación de Hacienda en Murcia y años más tarde a Valencia. Fue la primera mujer que impartió clase en la Universidad de Murcia.

——A los veinticinco, se casa con un joven licenciado en Física, Fernando Ramón, con quien tuvo cuatro hijos: Enrique, Fernando, Carmen y Pedro.

——A los veintinueve, acentúa su labor activa en la política bibliotecaria nacional, especialmente durante la República. Organizó bibliotecas rurales y escolares, difundió materiales pedagógicos. Recorrió pueblos uno a uno con la idea de que la cultura tenía que acercarse al pueblo.

——A los treinta y nueve, la derrota del bando republicano en la Guerra Civil le supuso un “exilio interior”. El matrimonio fue depurado: Por sus compromisos republicanos con la educación y la cultura, él perdió la cátedra y trasladado a Murcia, y María regresó al Archivo de Hacienda de Valencia perdiendo dieciocho niveles en el escalafón del Cuerpo.

——A los cuarenta y seis, su marido fue rehabilitado y ejerció como catedrático en la Universidad de Salamanca, y la familia se traslada a Madrid incorporándose María a la Biblioteca de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de Madrid.

María comienza a trabajar su Diccionario. Gran hazaña: el primer diccionario que escribe una mujer en España y lo hace sola.

——A los sesenta y dos años, compartió su vida entre pulir el diccionario y cuidar de su marido enfermo y más tarde ciego.

——A los sesenta y seis, se publica (1966-1967) en dos grandes volúmenes su famoso Diccionario de uso del español. Un diccionario moderno, que rompe los esquemas, coloca las palabras en un ecosistema de sinónimos, de expresiones y familias de palabras. Es una especie de buscador en papel que se anticipa a los buscadores actuales en internet. Un diccionario que cuestionaba al de la Real Academia Española (RAE).

——A los setenta, el Ministerio de Educación y Ciencia acordó su ingreso en la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, en su categoría de Lazo.

——A los setenta y tres, Dámaso Alonso, Rafael Lapesa y Pedro Laín Entralgo la propusieron  para entrar en la Real Academia de la Lengua. La Real Academia dijo no, por ser mujer. Con sorna respondió ella: “Sí, mi biografía es muy escueta, mi único mérito es un diccionario…”. La Real Academia Española quiso compensarla con el Premio “Lorenzo Nieto López” por sus trabajos en pro de la lengua, pero María lo rechazó, lo que produjo gran eco en los medios.

——A los setenta y cuatro años fallece su marido y le aparecen los primeros síntomas de arterioesclerosis cerebral. Se retira a su casa, en medio del cariño y cuidados de su familia.

——A los ochenta y un años fallece en Madrid. La enfermedad de Alzheimer no le dejó saborear la llegada de la democracia, por la que tanto había luchado. A las muchas injusticias que sufrió se añadió la de no contarse su historia verdadera. Gabriel García Márquez, a su muerte, en 1981, dijo de aquel trabajo que era “el más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. (…) Viene a ser, en consecuencia, más de dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y, a mi juicio, más de dos veces mejor». 

——Treinta y cinco años después, el 13 de Abril de 2016, se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid una ópera titulada: MARÍA MOLINER. Una ópera de homenaje, de reconocimiento y de reivindicación de su figura.

También se cumplen 50 años de la primera edición de su obra conocida como Diccionario de María Moliner.

María Moliner, la domadora de palabras, fue dueña de todas las palabras y al final las olvidó todas, quedando sola… con una sonrisa.

 

Mirada Solidaria.es

 

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