La ultraderecha saca pecho

En latencia permanecía la ultraderecha que ahora rebrota en diversas partes del mundo. Dicen que la llegada de Trump aportó la humedad necesaria para su germinación.

Ultraderecha que se muestra con diversos acentos: unos destacan los valores nacionalistas, otros con mensajes xenófobos, otros insultan a las minorías sexuales y religiosas de su país, otros con tintes neonazis y populistas, todos con rasgos ultra-religiosos y de exaltación de la identidad nacional.

Un ejemplo. En estos días la ultraderecha en España asomó su patita en el campo de la educación con su campaña “Pin parental”. Quieren que los padres puedan censurar y vetar la participación de sus hijos en las clases de educación en valores democráticos. Quieren impedir que les hablen de igualdad en derechos, de violencia de género, de derechos LGTBI o de respeto a los migrantes, sin embargo, pretenden incluir en los programas educativos la caza y los toros. La ultraderecha disfraza de liberalismo su intolerancia. Es un veto facha contra la igualdad, contra los derechos de los niños, contra el derecho a la educación en valores, contra el derecho a la enseñanza del profesorado. Hablan de sus hijos como si fueran propiedad privada y no sujetos de pleno derecho. Olvidan que los hijos no son propiedad de nadie y que el Estado es el responsable de darles un programa educativo pactado por los poderes públicos y la comunidad docente.

Algo muy parecido sucedió en Brasil con la campaña “Escuela sin Partido” de la ultraderecha de Bolsonaro, difundiendo multitud de bulos e invenciones sobre supuestas clases de homosexualidad, de porno en las aulas y clases de relaciones sexuales, con el objetivo de enfrentar a los padres con los profesores y contra el Sistema educativo.

INQUIETUDES: ¿Cómo es posible que existan hoy día mentalidades tan rancias? ¿Por qué tanto miedo a la educación en derechos y valores de igualdad? ¿Temen que sus hijos se contaminen de civismo y solidaridad? ¿Cómo podemos ser ciudadanos si no podemos relacionarnos como iguales intelectualmente? ¿Prefieren alimentar a sus hijos con tabús, antes que formarlos como personas? ¿Ven mejor la capciosa información sexual y de otros falsos valores que reciben los menores a través de los medios e internet? ¿Es que no se enteran de lo que les pasa a sus cándidos hijos…?

¿Qué pretenden con su puritanismo casposo? ¿Tal vez no saben que la edad media de inicio en el consumo de pornografía en España es de 14 años entre los chicos y de 16 entre las chicas. Un consumo de porno agresivo y violento que creció un 20% en los últimos 5 años?(1)  ¿Acaso no se enteran de que el 68,5% de chicos y 74,5% de chicas consideran insuficiente la formación sexual recibida, porque «muchas AMPAS y colegios se oponen, y han de acudir a los amigos y a Internet»?. Más de 7.000 adolescentes fueron madres en España en 2018. (2)   ¿Y no saben que 400.000 menores de 25 años (un 12,57% más que en 2017) apostaron online durante 2018 en casas de juego y se gastaron más de 500.000 euros. (3)   Solo son algunos ejemplos. 

Lo peor de todo es que muchos chicos y chicas ya se contaminaron de machismo, de homofobia, de consumismo, de racismo y más violencias. ¿Y acaso podemos dejar la vacuna en manos de la ultraderecha…? 


Ventana del mochuelo

 

 

 

 

 

 

 

  • Informe Nueva pornografía y cambios en las relaciones interpersonales (junio/2019)
  • Informe de la Fundación y la Sociedad Española de Contracepción (SEC) (septiembre/2019)
  • (3) Informe del Jugador Online de la Dirección General de Ordenación del Juego (enero/2020)

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