Bocanadas /8

Cada quince minutos, los delfines necesitan emerger buscando aliento.
Los seres humanos también lo necesitamos con cierta frecuencia…
Y el maestro Galeano siempre fue buen alentador.

Diagnóstico de la Civilización
En algún lugar de alguna selva, alguien comentó:
Qué raros son los civilizados. Todos tienen relojes y ninguno tiene tiempo.

Teología
El dios de los cristianos, dios de mi infancia, no hace el amor. Es quizá el único dios que nunca ha hecho el amor entre todos los dioses de todas las religiones de este mundo. Cada vez que lo pienso siento pena por él y entonces le perdono que haya sido mi superpapá castigador, el jefe de policía del universo, y pienso que al fin y al cabo dios también supo ser mi amigo cuando en aquellos viejos tiempos yo creía en él y creía que él creía en mí.
Y a veces hasta me parece escuchar sus melancólicas confidencias, como si al oído me dijera: «Lástima que Adán fuera tan bruto, lástima que Eva fuera tan sorda y lástima que yo no supe hacerme entender. Ellos creyeron que un pecado merece castigo, si es original. Dije que peca quien desama y entendieron que peca quien ama. Donde anuncié praderas de fiestas escucharon valle de lágrimas. Dije que era el dolor la sal que daba gustito a la vida, a la aventura humana, y entendieron que yo los estaba condenando al otorgarles la gloria de ser mortales y loquitos».

Peces
¿Señor o señora? ¿O los dos a la vez? ¿O a veces él es ella, y a veces ella es él? En las profundidades de la mar, nunca se sabe.
Los meros, y otros peces, son virtuosos en el arte de cambiar de sexo sin cirugía. Las hembras se vuelven machos y los machos se convierten en hembras con asombrosa facilidad; y nadie es objeto de burla ni acusado de traición a la naturaleza o a la ley de Dios.

Pájaros prohibidos
Por increíble que parezca, la principal cárcel de la dictadura militar uruguaya, se llamaba Libertad.
Estaba prohibido en esa cárcel llamada Libertad que los presos dibujaran o recibieran dibujos de mariposas, estrellas, parejas y pájaros.
Uno de los presos, Didaskó Pérez, maestro de escuela, preso por tener, como dijo el oficial que lo detuvo…preso por tener “ideas ideológicas”, recibió un domingo la visita de su hija Milay de cinco años.
La hija le trajo un dibujo de pájaros. Como los pájaros estaban prohibidos, la censura se lo rompió: Los censores rompieron el dibujo a la entrada de la cárcel.
Al domingo siguiente Milay trajo un dibujo de árboles… Como los árboles no estaban prohibidos…el dibujo pasó.
Y el padre le preguntó: – Esas frutas, esas frutas de colores que hay… ¿qué son?, ¿naranjas, limones, manzanas?, ¿qué son?
Y la niña lo hizo callar: – Shhh, bobo, ¿no ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.

Mirada Solidaria.es

(Selección de textos de E .Galeano)

 

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