Perplejidad

     Saltó por ahí la cosa. Y es que uno de los colegas comenzó diciendo: “estamos sumidos en un mundo de perplejidad”.

Nos miramos entre gestos y sonrisas.  La verdad es que la frase nos parecía un tanto pedante. Pero, mira por donde, dio para tema de larga conversación.

Efectivamente, no faltan motivos para sentirse confusos al leer la prensa, o al escuchar a los tertulianos,  o a todos esos personajes que desfilan por los medios.

Los ejemplos cundieron de inmediato.

    

     En España que, desde hace unos años, poco menos que todo el mundo meamos democracia, resulta que el más alto tribunal, el Tribunal Constitucional, no respeta la Constitución. Según el art. 159 de la Constitución Española  debería haberse renovado en diciembre 2007. Pues ahí sigue sin renovar el tercio correspondiente que exige la Constitución Española, porque los dos grandes partidos no se han puesto de acuerdo. O, dicho con otras palabras, que los dirigentes parlamentarios del PSOE y del PP, supuestamente delegados por la soberanía popular, están incumpliendo la máxima Ley por una pugna de intereses entre ellos.

    

     Dicen que la memoria es flaca. PAN Y CIRCO” fue una expresión del poeta romano Juvenal criticando la corrupción en Roma, cuando los emperadores regalaban trigos y entradas para los juegos circenses como forma de mantener al pueblo distraído de la política.

“FUTBOL Y TOROS”  fue el símil utilizado en tiempos del caudillo Franco para criticar la utilización de dichos espectáculos como forma de mantener tranquila a la población u ocultar hechos controvertidos.

¿Alguien se ha puesto a ajustar cuántos días a la semana quedan actualmente sin partidos de fútbol? ¿Han contado cuántos partidos de fútbol, sin contar otros deportes y corridas de toros, se televisan cada semana?

¿Qué pasa? ¿Qué explicación le damos ahora al tema? Efectivamente, la memoria es flaca.

    

     Hace pocos días asistimos al último numerito con Venezuela. Todo empezó porque el juez instructor de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, acusó al ejecutivo venezolano de “cooperación gubernamental” con grupos terroristas como ETA y las FARC de Colombia. Al parecer, el juez Velasco basó su acusación en archivos del famoso ordenador del dirigente de las FARC Raúl Reyes incautado en marzo 2008 tras un bombardeo del ejército colombiano al campamento del grupo armado en territorio ecuatoriano. Dejando a un lado que numerosas Instituciones han puesto en entredicho ese ordenador, sobre el que recaen más que sospechas de haber sido manipulado por el ejército colombiano, lo cierto es que el tema se calentó.

Se habló de pedirle “explicaciones” al presidente Chávez, quien, siguiendo su estilo propio, saltó diciendo que “no tenía que dar explicaciones ni a Zapatero ni a nadie”. Al tiempo que recordaba que los etarras residentes en Venezuela lo están “a petición del Estado español, en el marco de un acuerdo firmado en 1989 entre los entonces presidentes de ambos países Carlos Andrés Pérez y Felipe González”.

El caso es que se cambió el término “explicaciones” por el de suaves “aclaraciones”.

Sólo hizo falta un vaso de agua para apagar el fuego: Chávez recordó que, en caso de guerra sucia, España y sus empresas, tenían mucho más que perder.

España es el país con más empresas en Venezuela. La lista es interminable: Acciona, Acerinox, Alcatel, BBV, B. Santander, Banesto, Dragados, Ed. Planeta, Ed. Santillana, H. Meliá, Iberdrola, Iberia, Mapfre, Telefónica, OCU, Repsol, Zara, etc. etc.

Ya ven, un “avisito” y rápidamente cambió el CHIP del espectáculo.

    

     ¿Cuántos cientos de millones es que dice el gobierno español que va a ahorrarse con no sé qué medidas sobre los medicamentos? ¿Y cuántos cientos de millones se pierden mensualmente por errores en la facturación de los medicamentos que precisamente corre a cargo del propio Colegio de farmacéuticos? ¡ah!

    

     Alguien mencionó cómo los medios españoles informaron exhaustivamente de la negativa de las autoridades cubanas a la entrada al país del eurodiputado Luis Yáñez.

Sin embargo, silenciaron que las autoridades israelíes impidieron la entrada a los Territorios Palestinos a miembros de organizaciones no gubernamentales que desarrollan su actividad en estos territorios como Save the Children, Médicos sin Fronteras, Oxfam, Terre des Hommes, Sociedad Religiosa de Amigos y Handicap Internacional.

¿No les parece que esto último es mucho más preocupante porque no se trata de un gobierno que impide la entrada a su territorio, sino a otro territorio que, según la ONU, no es de su jurisdicción?

    

     En el diario Público (6/12/2008) se decía que “la administración de Estados Unidos suspendió las preferencias comerciales para Bolivia bajo la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y de Erradicación de Drogas (ATPDEA, por sus siglas en inglés)”, argumentando que Bolivia no había cooperado suficientemente en la guerra contra las drogas.

Lo curioso, dice P. Serrano, es que, según el Informe de la ONU 2008, el cultivo de coca en Bolivia se había incrementado solamente un 5%, comparado con un 27% en Colombia. Sin embargo, éste último es el mayor beneficiario de ayuda estadounidense en la región. O sea, que no es una cuestión de drogas por lo que EEUU elimina preferencias comerciales.

 

     Volvió a salir eso de que España es un Estado aconfesional. Tan aconfesional que mantiene privilegios económicos y legales con una sola de las religiones (la católica); y las autoridades civiles y fuerzas armadas desfilan en las procesiones; y se interpreta el himno nacional al salir y entrar las imágenes de los templos; y se mantienen símbolos religiosos en Instituciones del Estado;…

Dice Alonso Muñoz: Nadie sabe a cuánto asciende el patrimonio del mayor terrateniente privado del Estado español, que es la Iglesia católica, pero el oscurantismo y la dejación de la Administración están consiguiendo un imposible: que aumente a pesar de la pérdida de fieles. Posee unos cien mil inmuebles (de los que los templos son sólo una cuarta parte) y al menos otras tantas hectáreas de fincas, que incluyen gran parte del suelo disponible de ciudades como Toledo, Burgos, Santiago de Compostela o Plasencia. La inexactitud de las cifras se debe a que la Conferencia Episcopal deja en manos de cada diócesis la contabilidad. Pero es que ni siquiera hay un inventario de los monumentos cuyo mantenimiento es sufragado por el Estado, a pesar de que en 1982 se firmó un acuerdo para hacer esa catalogación.

Día a día, sigilosamente, los obispos están inscribiendo a su nombre edificios de todo tipo que hasta ahora eran de los municipios. Templos y ‘casas del cura’ construidos con dinero de la gente del pueblo y sus gastos costeados por los Ayuntamientos, de pronto pasan a ser de titularidad eclesiástica.

Leyes como la Ley Hipotecaria de 1946 o los Acuerdos económicos del Concordato de 1979, permiten, por ejemplo, pelotazos, como la recalificación de un colegio de las Carmelitas en Cáceres donde se levantará un Corte Inglés multiplicando la edificabilidad del área; o en Ávila, donde el Obispado va a ingresar 19 millones por la venta de unos terrenos recalificados en 2005 de rústicos a industriales a pesar de que el actual polígono de la ciudad todavía está al 60% de su desarrollo previsto.

    

     “No hurgues que es peor” dice el chiste. Claro que sobran motivos para estar perplejos.

Con razón tanta gente no sabe a qué atenerse y anda con la ‘mosca detrás de la oreja’.

Y la perplejidad no es que origine mala voluntad, pero sí produce desconfianza.

¡Aparte de la rabia que da que nos tomen por tontos!

 

 Ventana del mochuelo

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