¿Quién podrá explicárselo a la población iraquí?

     Le damos vueltas y más vueltas. Mucha gente pretendemos simplemente conseguir una explicación de lo que sucede a nuestro alrededor. No pedimos la luna, tan sólo un poquito de luz sobre acontecimientos que tienen mucho que ver con la vida y con la gente.

En el fondo, todos los seres humanos odiamos sentirnos manipulados, ninguneados, suplantados, engañados. Queremos entender, por favor.

 

     Poco menos que todo el mundo nos hemos vuelto especialistas en crisis: o por crearla o, la gran mayoría, por sufrirla. Sabemos de las graves consecuencias que está ocasionando especialmente para las personas más necesitadas.

Y, de pronto, llega el ritual de la revista Forbes con su lista anual de los más ricos del mundo. En plena crisis, resulta que son más numerosos y más ricos que antes. Más de 1.000 multimillonarios acaparan una media de 3.500 millones de dólares. El cabeza de lista, el mexicano Carlos Slim (ése que eligió a Felipe González como asesor personal), acumula 53.500 millones de dólares. Por países, figura líder Estados Unidos con 403 multimillonarios.

Le llaman “club de los amos del mundo”. Una oligarquía mundial del capital. Como dice Alfredo Toro, esos grandes líderes corporativos no sólo comparten un mismo código de valores, sino que suelen reunirse frecuentemente. Sus valores son aquellos que dan sustento a la globalización neoliberal. Los espacios donde se reúnen van desde los de naturaleza abierta como el Foro Económico Mundial hasta agrupaciones reservadas como Bilderberg, la Comisión Trilateral o el Chairmans Club. Según Bruno Cardeñosa: “Estos grupos pretenden gestar una red de mando que no se vea afectada por el `capricho´ de turno de los ciudadanos (El Gobierno Invisible, Madrid, Espejo de la Tinta, 2007, p. 45). Sus corporaciones multinacionales nunca antes habían alcanzado su dimensión actual.

Cualquier Estado que se enfrente al código de valores o a los intereses de estos ”amos”, debe estar dispuesto a asumir un costo muy elevado, razón por la cual son pocos quienes se arriesgan a hacerlo. Ello ha conducido a lo que el historiador John Pocock ha calificado como la subordinación de las comunidades soberanas de ciudadanos al poder del dinero. Incluso en los momentos de mayor vulnerabilidad del club, como es el caso de la gran crisis económica iniciada en 2008, los impuestos de los ciudadanos han estado a disposición de sus necesidades.

¿Qué habrán hecho estas gentes para conseguir semejante éxito? ¿Cómo lo hacen?

Ellos dominan, ellos son los principales defensores de la “nueva doctrina” neoliberal de privatizar todo, como comenta Jaime Richart. Todo lo pueden conseguir y después privatizar, todo lo pueden destruir y todo lo pueden expoliar (las empresas públicas, las cooperativas, el pequeño comercio, las pequeñas y medianas empresas,…)

¿Cómo es posible que unos miles de individuos puedan empequeñecer y anular a tantos millones de personas? ¿Cómo lo habrán conseguido? ¿Cuántos cadáveres se encontrarán detrás de sus “propiedades privadas”?

 

     Otro tema de actualidad han sido las elecciones en Irak. El gobierno norteamericano parece entusiasmado. ¿De qué se entusiasma Sr. Presidente?

Tal vez porque sólo hubo 38 muertos el día de las elecciones. Tal vez porque el gobierno estadounidense ha redactado la constitución iraquí de tal modo que se asegure que ningún bloque obtenga la mayoría,  manteniendo de esa forma a Irak en  un estado de inseguridad constante y siempre al borde de la guerra. Tal vez porque alrededor de 200.000 personas no pudieron encontrar sus nombres en las listas de los colegios electorales y se impidió a mucha gente que fuera a votar o se les acosó para que votaran a bloques sectarios. Tal vez porque no se cree las numerosas acusaciones de haber sido unas elecciones fraudulentas. Tal vez porque la población iraquí tardará un mes en conocer los resultados electorales, pero el gobierno estadounidense conoce desde el primer día al candidato designado (impuesto) que deberá ser nombrado…

¿Hemos de entender que ésta es la democracia que los invasores querían llevar al sometido Irak?

¿Ya se han conseguido aquellos objetivos marcados por los invasores de eliminar la inseguridad en el país y pacificar la nación?

No lo ve así Olga Rodríguez: Los ejércitos de ocupación impulsaron el desmantelamiento de las Fuerzas Armadas iraquíes, impusieron por ley la persecución de todas aquellas personas vinculadas al partido Baaz de Sadam Hussein, lo que incluía a los funcionarios, también los bajos rangos de la Administración, profesores, médicos y periodistas, y fomentaron las divisiones sectarias a la hora de repartir el poder político y militar. De ese modo, Irak fue dejando de ser un Estado para convertirse en un conjunto de grupos divididos en función de las sectas religiosas y de los intereses políticos, cada uno de ellos con su propio ministerio en el Gobierno y sus propias milicias armadas. El vecino Irán aprovechó esas profundas grietas para establecer su control en importantes sectores del país.

Han pasado siete años e Irak ha perdido prácticamente su tejido social… Apenas quedan intelectuales en Irak.

Esto es Irak hoy: un tablero de ajedrez en el que Washington y Teherán echan un pulso por el control de la zona. Un lugar donde se conculcan a diario los derechos humanos, donde la corrupción campa a sus anchas y donde los daños psicológicos provocados por la violencia y la injusticia perdurarán durante generaciones. Un territorio que merece justicia y libertad para gestionar su futuro.

La invasión de Irak es todo un libro de mentiras. The Center for Public Integrity publicó en 2008 una minuciosa relación de las mentiras probadas en relación a Irak dichas por George W. Bush y siete de los más altos cargos de su Administración, entre ellos, Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Condoleezza Rice o Colin Powell, desde poco después del 11-S hasta bien entrada la guerra. Y recogieron nada menos que 935 mentiras. 

Pero el problema está en cómo explicar todo lo sucedido a los dos millones de viudas, a los cuatro millones de huérfanos, a los cinco millones de refugiados, a las familias de los dos millones de muertos, o de millones de heridos y enfermos…por motivo de la invasión. ¿Qué decirles? ¿Cómo decírselo?

¿Cómo justificarles que el cáncer se esté extendiendo como un reguero de pólvora a causa de los bombardeos sufridos? ¿Cómo hacerles entender que el 25% de los bebés, por ejemplo en Faluya, nacen con deformidades graves? ¿Cómo decirles que son efectos del uranio empobrecido que se les ha lanzado por miles de toneladas? ¿Cómo aclararles que también el agua, la tierra y el aire están contaminados con uranio empobrecido que tiene una vida media radiactiva de 4.500 millones de años?

¿Le sirve para algo a la población iraquí que ahora se revelen todas las mentiras de Bush, de Blair, de Aznar para invadir Irak? ¿Para fortalecer su odio? ¿Para hacerles entender mejor de qué calaña son las democracias occidentales?

¿Y cómo explicarles el quid de la cuestión que propició la invasión y la desgracia? ¿Cómo entenderán que ahora Estados Unidos pretenda apoderarse de toda la reserva petrolera iraquí por medio de sus empresas transnacionales? ¿Cómo van a entender que Washington quiera adueñarse de sus yacimientos petrolíferos, ya que para mantener su poderío militar necesita un abastecimiento que sostenga el gasto de 22 millones de barriles de petróleo diariamente, es decir, el 28% de la producción del orbe?

¿Quién responderá por haber destruido la nación y la cultura milenaria iraquí?

 

     Por más inundaciones que han acontecido, no hay agua suficiente para lavar las manos de tantos democráticos gobernantes “pilatos”.

¿Alguien nos ayudará a entender todo esto? ¿Nos darán permiso para poder entenderlo?

 

Mirada Solidaria.es

  1. JohnLBA
    23 May 10 19:39

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