– Oye, ¿qué tal tu tío Galeano? –le dijo un colega- 

– No es mi tío, pero Galeano sabe expresar normalmente las palabras que yo no encuentro,  pero siento.

 

     Cuando en La Marcha por la Paz, Eduardo Galeano dijo que `las guerras mienten’, eso se entiende perfectamente y, además, se siente.

Ninguna guerra tiene la honestidad de confesar: Yo mato para robar.

Las guerras siempre invocan nobles motivos, matan en nombre de la paz, en nombre de dios, en nombre de la civilización, en nombre del progreso, en nombre de la democracia y si por las dudas, si tanta mentira no alcanzara, ahí están los grandes medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y un inmenso matadero.

 

     Occidente se hizo dueño de la democracia y de todos los valores sociales (paz, justicia, libertad…). Las guerras e invasiones de las potencias occidentales siempre están justificadas, siempre son humanitarias. Los malos, los terroristas, los criminales, los canallas, siempre son los del otro lado, es decir, los enemigos.

Dice Koldo Campos: Si aceptáramos el concepto de “guerra humanitaria”, tal y como Europa y Estados Unidos proponen para sus “misiones de paz” en el mundo, por lógica deducción y consecuencia ¿no tendríamos que admitir, también, la existencia de holocaustos humanitarios, genocidios humanitarios, batallas humanitarias, crímenes humanitarios, torturas humanitarias… a cargo de soldados humanitarios conducidos por humanitarios presidentes, bajo el amparo de humanitarios electores que con sus humanitarios votos, preserven el humanitario orden de sus víctimas, naturalmente, humanitarias?

 

     Obama es el “líder del mundo libre”. Lo dijo tve1 el 29.9.2009. Y así lo confirmaba su esposa Michelle Obama, ese mismo día.

Se empeñan en que el mundo libre y democrático, el de los valores eternos, es sólo el occidental.

Zapatero exige a Cuba derechos humanos. Qué bien, qué sensibilidad en materia de derechos humanos cuando se trata de Cuba. Pero ¿no se da cuenta de que la restricción de la libertad está impuesta en todos los países del mundo, tengan el sistema político que tengan? ¿Es que nos va a decir Zapatero que en España no hay límites a la libertad?

Jaime Richart pregunta al señor Zapatero (que ardoroso acudió al desayuno de oración con Obama): ¿Acaso el Estados Unidos invasor y los estados europeos cómplices no están conculcando sistemáticamente los derechos humanos?

Y  J.M. Álvarez le pregunta: ¿Dónde quedaron los derechos humanos de 765 personas fallecidas mientras estaban bajo custodia, señor presidente? Cuéntenos qué ha ocurrido desde enero de 2001 a febrero de 2010, período durante el cual 765 personas fallecieron en manos de la policía española.

 

     El capítulo actual de la serie se llama Afganistán.

Al representante de la ONU en Afganistán se le ocurrió decir que las elecciones presidenciales de ese país habían sido un fraude. Peter Galbraith fue cesado al día siguiente.

Hace tiempo que la guerra de agresión viene siendo disfrazada bajo el pretexto de operaciones destinadas a la salvaguarda de la democracia y los derechos humanos. Así ha sucedido con la última invasión a Irak y de ese modo ocurre desde hace muchos años con las violencias desplegadas en el territorio afgano. Lo dice el Juez penal Martín Lozada de los Países Bajos.    
Pero la de  Afganistán es una “guerra justa”, según expresó el presidente norteamericano, en ocasión de recibir el Premio Nobel de la Paz. Y eso es suficiente.

En el terreno de Afganistán se encuentra desplegada la fuerza de los ejércitos más sofisticados del planeta, con algo más de 100.000 soldados a su merced, bajo el nombre eufemístico de Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF). En realidad, se trata de un importantísimo contingente militar que poco tiene de internacional, puesto que el 80% de las tropas son norteamericanas y se encuentran conducidas por un general de esa nacionalidad.

Para cada etapa, su mentira. Los medios de comunicación occidentales son excelentes  vendedores de mentiras. Y las poblaciones fuimos cuidadosamente adiestradas para tragárnoslas. Los Estados Unidos ensangrentaron Afganistán financiando y armando al fanatismo islamista y talibán en los años ochenta, para combatir a la Unión Soviética. Sin embargo, en 2001, EEUU invadió Afganistán, convirtiendo al monstruo creado por ellos en el enemigo número uno. Y desde 2003 han forzado la implicación de sus aliados de la OTAN.

¿De veras se conocen los intereses económicos y geoestratégicos escondidos tras la invasión de Afganistán, o seguimos pensando que se trata de una guerra humanitaria, que busca desarmar a los talibanes para llevar desarrollo y democracia al pueblo afgano? ¿Qué manera es esa de llevar democracia a bombazos? ¿Para tan digno objetivo son necesarias las 700 bases militares  norteamericanas y de la OTAN instaladas en Afganistán?

A mediados de febrero pasado, la OTAN, respondiendo a directrices del Pentágono, lanzó una “exitosa ofensiva” en Afganistán. El éxito incluyó decenas de personas civiles muertas…¡por error!

La ONU aseguró que 346 niños habían muerto en Afganistán durante 2009, de los cuales 153 perecieron por consecuencia de los “ataques aéreos” de las tropas internacionales y las “redadas nocturnas en viviendas”. Demasiados errores para tan sofisticado armamento. En 2009, 2.412 personas civiles afganas perdieron la vida a causa del conflicto armado.

 

     Los Medios occidentales nos acostumbraron a ver muertos “enemigos”; presentan a las víctimas civiles como simples rótulos: no son personas inocentes, sino consecuencias, daños colaterales, efectos ‘naturales’,…   Las poblaciones civiles que nunca pudieron participar en las decisiones de gobierno de sus pueblos, ahora sí están obligadas a compartir la culpa y el castigo.

Diez millones de iraquíes viven en absoluta pobreza desde 2003. Millones de viudas, huérfanos y personas desplazadas deambulan por el territorio…

Miles de palestinos de Gaza, muertos de hambre, desesperados pero en resistencia, siguen viviendo en sus tiendas de campaña improvisadas, sobre los escombros, en el lugar que antes llamaban hogar, a la espera de alimentos, cemento y justicia internacional.

¿Ante qué autoridad u Organismo Internacional pueden expresar su dolor y presentar sus reclamaciones? ¿Por qué castigo de dios les tocó nacer en los condenados  países del Eje del mal? Pueblos enteros destinados al castigo divino, cuyos ejecutores son siempre las  democráticas potencias occidentales.

     No existe guerra en el mundo que no esté provocada, fomentada, permitida y controlada por las Potencias de Occidente. ¡Extraño proceder de estos países libres, desarrollados y democráticos!

Dice James Petras: En general los países en Europa y Estados Unidos están en una onda militarista. Fíjate recientemente han aumentado las tropas en el Medio Oriente; han aumentado las tropas de la OTAN en Afganistán; están juntos amenazando a Irán; tenemos la campaña europea, Canadá y Estados Unidos contra Venezuela; tenemos al señor Zapatero, el social demócrata reconociendo al gobierno golpista en Honduras. Las diferencias entre el militarismo norteamericano y el militarismo en Europa están achicándose…

 

     Es de alabar los nobles objetivos de La Marcha por la Paz, una marcha de 150 días (2-10-2009 al 2-1-2010) a través de los seis continentes. Existe buena información en internet. Hacíamos mención a ella y a las palabras de Galeano invitando a esa Marcha:

En Rey Lear, Shakespeare había escrito que en este mundo los locos conducen a los ciegos y, cuatro siglos después, los amos del  mundo son locos enamorados de la muerte que han convertido al mundo en un lugar donde cada minuto mueren de hambre o de enfermedad curable 15 niños y cada minuto se gastan 3 millones de dólares, tres millones de dólares por minuto en la industria militar que es una fábrica de muerte.

Las armas exigen guerras y las guerras exigen armas y lo cinco países que manejan las naciones unidas, los que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas, resultan ser también los cinco principales productores de armas.

Uno se pregunta ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo la paz del  mundo estará en manos de los que hacen el negocio de la guerra?

¿Hasta cuándo  seguiremos creyendo que hemos nacido para el exterminio mutuo y que el exterminio mutuo es nuestro destino?

¿Hasta cuándo?…

Si el mundo, este mundo, merece ser otro mundo, la Marcha del 2 de Octubre, y todas Las Marchas por la Paz, merecen millones y millones de pies.

 

Mirada Solidaria.es

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Referencia al mensaje de adhesión de Galeano a La Marcha por la Paz (diciembre/2009)

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