Sobre nuestra sociedad de hoy

Entresacamos algunas de las interesantes reflexiones del filósofo, escritor y pedagogo, José Antonio Marina, en el programa de A VIVIR de la Cadena SER (14/julio).

* Descrédito de la verdad. Ahora parece que no hay historia, todos son relatos. Se lucha por el relato, se glorifica la opinión. Lo que aprovecha, por ejemplo Trump, que dice “Esto que digo es verdad, lo que pasa es que puede ser verdad en una realidad alternativa”. La ‘realidad alternativa’ significa que si los hechos no están de acuerdo con lo que yo digo, pues que cambien los hechos, no que cambie yo de opinión.

Por tanto, habría que reivindicar la verdad y desacreditar la opinión. Decir, por ser políticamente correcto, ‘que todas las opiniones son respetables’, eso es un disparate. Lo que son respetables son todas las personas que opinan, pero las opiniones pueden ser estúpidas, disparatadas, ofensivas, tontas…y, por tanto, en cuanto opinión, no son respetables. Pongamos los puntos sobre las íes, o nos meteremos en un follón universal, donde en río revuelto ganancia de pescadores.

* Los cambios tecnológicos. Los cambios tecnológicos han sido tan rápidos que no sabemos aún cómo manejarlos bien. No advertimos la importancia y el peligro que tienen las redes. En las redes hay dos elementos, la red o conexiones y los nodos donde se encuentran las conexiones. Los nodos son las personas y, si insistimos tanto en las redes estamos difuminando la importancia de los nodos, de las personas. Y lo más importante siempre son las personas.

Un burro conectado a internet sigue siendo un burro. Una persona conectada a una red puede ser un imbécil conectado a una red. Lo que necesitamos son personas inteligentes que estén delante de las pantallas y en las redes, porque si no, las redes pueden ser un peligro público.

* Las few news (falsas verdades). Tenemos más medios de información que nunca, pero estamos más desinformados que nunca. Lo grave es que la verdad ha dejado de interesar a la sociedad. Bulos los hubo siempre, como siempre existieron las mentiras. Lo que ha cambiado es que ahora parece no importarnos que nos timen. Hemos creado una especie de escepticismo de que ‘nada es verdad o mentira, que todo es según el color del cristal con que se mira’. Esto es falso. ¿Es posible conocer algo de la historia que sea verdad? Por ejemplo, el origen de la guerra civil. Sí, pero necesitamos la actitud de búsqueda de la verdad.

* Postura crítica. La gente no tiene deseos de informarse. Se lee un periódico o escucha a un locutor no por informarse, sino porque se quiere en general que te den la razón. Por eso se busca el medio que va a darte la razón y va a fortalecer tu opinión, no el que te da argumentos para ver si tienes o no razón. Este consejo doy a todos mis alumnos, que es eje de toda postura crítica: Cuando alguien te dé su opinión, pregúntale ¿y tú cómo lo sabes? y cállate. Y hasta que no te dé una respuesta sensata, rigurosa y fundada de por qué lo sabe, no hagas caso a nadie.

Hay redes peligrosas socialmente porque los mensajes cortos sirven para dar consignas, hacer insultos, o bromas, o clic publicitarios, pero no sirven para dar argumentos, porque los argumentos son largos. Así pues, en esos medios se eluden los argumentos. Y si quitamos los argumentos acabamos en estos espectáculos que tenemos, acabamos en violencia sin más.

* La posverdad. Hace tres años el Actor Dictionary señaló la “posverdad” como la palabra más novedosa del año. Es más profundo que las few news, quiere decir que estamos más allá de la verdad, que lo de la verdad es una especie de resabio antiguo, ¿a quién le interesa la verdad…? Los británicos saben que les engañaron en la campaña del brexit. Y que un pueblo tan riguroso y tan serio como el británico ahora diga que le da igual… Esto sí que es grave.

Se está produciendo una enfermedad social, que yo he llamado “Síndrome de Inmunodeficiencia Social”. Al igual que el organismo que no responde a las agresiones de bacterias o de virus, así la sociedad que no tiene anticuerpos no responde a las agresiones. Y entonces las sociedades se vuelven muy vulnerables y es cuando alguien se aprovecha de eso. La posverdad es posdemocracia, pues abre la puerta a todo tipo de adoctrinamiento.

Mirada Solidaria.es

 

 

1 Comentario

  1. Oxuan7

    Permítaseme destacar especialmente estas palabras, que pondría muy grandes y en color fuerte:

    Por tanto, habría que reivindicar la verdad y desacreditar la opinión. Decir, por ser políticamente correcto, ‘que todas las opiniones son respetables’, eso es un disparate. Lo que son respetables son todas las personas que opinan, pero las opiniones pueden ser estúpidas, disparatadas, ofensivas, tontas…y, por tanto, en cuanto opinión, no son respetables. Pongamos los puntos sobre las íes, o nos meteremos en un follón universal, donde en río revuelto ganancia de pescadores.

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