Insuficientes tragaderas

Claro que sí que el ser humano es racional, pero ¿qué pasa cuando pierde la razón y disparata?

Y otra cosa, ¿Qué cantidad de disparates podrá ser digerida por nuestras tragaderas?

……….Francia prepara una ley para prohibir la destrucción de prendas que se quedan fuera de la venta. Es un disparate que se destruya o queme ropa nueva para mantener los precios o la exclusividad de la marca. Supone un gran despilfarro de energía y de materia prima. En verano de 2018 Burberry quemó sus excedentes, valorados en más de 32 millones de euros, entre ellos 11 millones en perfumes. En la primavera de 2018 H&M acumulaba en sus almacenes ropa por valor superior a 3.400 millones de euros y quemaba parte de ella. Un informe de Business of Fashion afirma que la industria de moda desecha 500.000 millones de euros de ropa al año. En términos comerciales puede ser explicable, pero en términos sociales y humanitarios ¿también lo es…?

……….Cada 3 segundos se desperdician 150 toneladas de alimentos. Y cada 3 segundos mueren de hambre 52 personas. Hay 821 millones de personas hambrientas en el mundo. Por eso circula una petición de ONGs para que la Unión Europea legisle que los supermercados donen la comida sobrante a cualquier ONG. Es un disparate que se estén destruyendo o tirando a la basura  alimentos perfectamente aptos para el consumo. A la vez que en España hay 4 millones de personas pasando hambre, se tiran 9 millones de toneladas de comida cada año. Se estima que con la comida que se tira en Europa y EEUU, se podría alimentar a todo el mundo. Calculan que el despilfarro alimenticio corresponde un 60% a los supermercados, fabricantes, agricultores y empresas y un 40% a familias, restaurantes y colegios.

 Otros muchos ejemplos pueden añadirse que ponen de manifiesto nuestros disparates.

Ni modo de decir que estos asuntos son ajenos y nada tienen que ver con nosotros. Todas las personas comemos y todas nos vestimos. Todas consumimos, más o menos responsablemente, y muchas hemos incurrido en excesos, consumiendo por encima de nuestras necesidades.

Con poquito se abre un abanico de interrogantes relacionados con los despilfarros y el consumismo:

¿Qué pensarán las personas que pasan hambre y viven en la miseria cuando ven que se inutilizan tantos alimentos, ropas y bienes en buen estado?

¿Qué se puede decir ante tanto derroche y despilfarro irracional?

¿Acaso junto a todos esos bienes desechados no se desechan también muchas materias primas, energías, horas de trabajo…que fueron necesarias para su elaboración?

¿Por qué la comida ha de ser una mercancía, más que un derecho?

¿Cómo se permite que el dinero anule nuestro sentido común y humanitario?

¿Por qué los negocios son más sagrados que la vida y la dignidad de las personas?

¿Podríamos vivir con mucho menos sin necesariamente bajar nuestra calidad de vida?

¿Para cuántos disparates y burradas están capacitadas nuestras tragaderas? ¿O será que la complicidad nos vuelve condescendientes…?

 GOTA DE CONTRASTE: Diógenes cada vez que pasaba por el mercado se reía… porque decía que le causaba mucha gracia y a la vez le hacía muy feliz ver cuántas cosas había en el mercado que él no necesitaba…

Mirada Solidaria.es

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *