El mundo y sus llamadas de atención

Dice un poema de Rafael Alberti:

Yo nunca seré de piedra / Cantaré cuando haga falta / Lloraré cuando haga falta /   Reiré cuando haga falta / Gritaré cuando haga falta.

¿Habrá gente de piedra que ni siquiera  sienta un poquito las llamadas constantes del mundo sobre tantas atrocidades?

….-Esa acumulación absurda de riqueza en pocas manos, dentro de un mar de miseria y hambre. ¿Algún tonto cree que se salvará de la muerte por ser multimillonario?

….-Esa inhumanidad de Europa rechazando, persiguiendo y maltratando a las personas refugiadas, o de Trump arrancando a los hijos de sus padres inmigrantes y metiéndoles en jaulas. ¿Pueden decirse ‘demócratas’ unos gobernantes que discuten cómo dejar a miles de personas ahogarse en el mar?

….-Ese cinismo de pensar que podemos garantizar nuestro futuro sin incorporar los datos ecológicos en todo lo que hacemos, porque la estupidez de la economía nos está cegando. ¿Qué progreso es ése que avanza a costa de la degradación global del medio natural de vida?

….-Esa desfachatez de mantener 40 conflictos bélicos en el mundo, o de volver a otra guerra fría entre USA, China y Rusia y a una nueva carrera armamentística para producir armas nucleares todavía más potentes, como si las ya existentes no pudiesen destruir toda la vida del planeta. ¿Acaso hay alguna guerra justificable, necesaria, útil, beneficiosa… y no son todas malditas?

….-O que tantos curas católicos ejerzan la pederastia en el mundo y la propia institución eclesiástica mantenga el secretismo sobre esos innumerables delitos y a la vez desatienda y abandone a sus víctimas. ¿Podrán acaso tapar con ritos, liturgias y sermones tan abominables e injustificables canalladas?

….-O que se utilice a las mujeres de forma habitual como objetos de diversión o de servicio para los hombres, y se les someta, esclavice, torture y hasta mate de manera natural y generalizada. ¿Por qué tantos hombres, de todos los estratos sociales, aún se molestan cuando se habla de machismo y de patriarcado?…

Si no llaman la atención estas y otras muchas tragedias de nuestro mundo, ¿Será que estamos cayendo en la demencia…?

¿Y qué…? ¿Vamos a dejar que esa demencia tenga la última palabra…?

L. Boff piensa que para mucha gente la palabra MAYOR y ÚLTIMA que resuena en el interior y nos une a toda la humanidad es la de solidaridad y compasión con las víctimas, y la de paz y sensatez en las relaciones entre los pueblos.

La sabiduría de los pueblos lo testimonian: Un estado terrorista no va a vencer el terrorismo. Un estado xenófobo no procura la convivencia. Un estado militarista no desea la paz. Un estado capitalista rechaza la igualdad…

Las tragedias nos invitan a repensar los fundamentos de la convivencia humana en esta nueva fase (la planetaria) y cómo cuidar de la Casa común, la Tierra.

Estamos hablando de trazar OTROS CAMINOS: El camino de la convivencia, que será efectivo si viene acompañado de la justicia necesaria para atender las necesidades básicas de los más vulnerables. Y el camino de la paz, que requiere un mínimo de buena voluntad general y un sentido de solidaridad y de benevolencia en las relaciones humanas.

¿Verdad que sí es éste el deseo básico de la mayoría de los seres humanos…?

 Mirada Solidaria.es

 

 

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