Instantáneas sociales /1

La etiqueta mata

Todo etiquetado, todo clasificado, todo encasillado…así lo exige el mercado.

Cualquiera que asome en el plató público, personaje, artista, político, escritor, periodista, profesor, economista,… será inmediatamente catalogado para su correcta manipulación y consumo.

Nada de pensar ni andar por libre. O estás encuadrado en determinados patrones, o no eres nadie. El consumidor debe saber a qué atenerse, por dónde atacar y de qué defenderse.

Hasta los medios etiquetan sus titulares. Lo que importa es la envoltura y su atractivo comercial.

Por ejemplo, la etiqueta ‘de izquierdas’ reza: “comunista, rojo, subversivo, agitador, radical, antisistema, revolucionario, terrorista,…”. Queda marcado. ¡Ah! Y si un producto, por cualquier motivo, deja de responder a su etiquetado, perderá su fiabilidad y será acusado de traición y rebeldía.

Por eso, al igual que el estereotipo, la etiqueta puede matar por opresión.

 

Inteligencia adulterada

Los robots inteligentes eliminan puestos de trabajo.

Las bombas inteligentes eliminan vidas inocentes.

Las tecnologías inteligentes de comunicación eliminan nuestra intimidad.

La inversión inteligente elimina valor social del dinero a cambio de especulación.

¿Y los seres humanos inteligentes qué…? ¿eliminan o vitalizan…?

 

La burbuja

A base de hacerse el sordo, acabó sordo.

Y la sordera le envolvió en una burbuja de intimismo y suspicacia.

Todo le fue dando igual…

Y terminó escuchándose sólo a sí mismo.

Así, poquito a poco, fue perdiendo la conciencia de pertenencia a la Humanidad.

 

Mundo al revés

Lo explicó extraordinariamente el maestro Galeano: “Habitamos un mundo al revés por la sencilla razón de que es un mundo que recompensa la especulación y castiga el trabajo. Entonces es un mundo al revés porque recompensa al revés, recompensa lo que debería castigar y castiga lo que debería recompensar”.

Desprecia la honestidad y recompensa la falta de escrúpulos.

Los países que custodian la paz universal son los que más armas fabrican y más armas venden.

Los bancos más prestigiosos son los que más narcodólares lavan y más dinero robado guardan.

Las industrias más exitosas son las que más envenenan el planeta.

Son dignos de impunidad y felicitación quienes matan la mayor cantidad de gente en el menor tiempo, quienes ganan la mayor cantidad de dinero con el menor trabajo y quienes exterminan la mayor cantidad de naturaleza al menor costo.

El mundo está al revés, pero nos dicen que somos nosotros que estamos cabeza abajo…

 

Mirada Solidaria.es

 

 

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