Humor negro

     Venía con cara de guasa y un poquito de mala leche. En cuanto llegaron el resto de amigos, comenzó a soltar por su boca.

 

     ¡Quillo!  Esto parece una película de humor negro.

El mismo presidente español que, en la Cumbre del Hambre de Madrid, invita ardorosamente a los países ricos para aportar el 0,7% del PIB (un compromiso que se adoptó ante la ONU hace 25 años y todavía sigue incumplido), es el mismo que nos invita con ardor a los españoles para consumir más y así aliviar la crisis. ¿Qué pensará toda la gente que está en el Paro?

 

     Los mismos países que se manifiestan hondamente preocupados por el aumento del hambre, son los mismos que niegan a esos países empobrecidos la ayuda más esencial como es abrir las puertas a sus productos competitivos. ¿Qué significan sus hondas preocupaciones?

 

     Los mismos israelíes defensores de su derecho a defenderse, como el rabino y jefe de los sefardíes Mordechai Eliyahu, afirman “que no hay ninguna prohibición moral contra la matanza indiscriminada de civiles en Gaza”.

Puro humor negro.

El líder de los colonos israelíes defendió ante un pacifista norteamericano que “si tuvimos derecho a cometer genocidio durante la época bíblica, ¿por qué no vamos a poder cometerlo ahora? ¿Es que Dios ha cambiado de idea?”.

 

     Llaman ‘defensa propia’ a la represalia. A la matanza de civiles le llaman ‘legítima defensa’, en vez de terrorismo. Se llama ‘reacción de la comunidad internacional’ cuando las potencias occidentales piden a Israel que mate civiles pero comedidamente. Cuando los palestinos capturan algún soldado israelí eso es ‘secuestro de personas indefensas’. Pero cuando los israelíes secuestran en torno a 10.000 palestinos y libaneses, entre ellos 300 niños y 1.000 mujeres, eso se llama ‘encarcelamiento de terroristas’.

Las palabras se estiran y se encojen como un chicle para significar lo que quieren los poderosos.

 

     El Congreso estadounidense inyectó en 2008 la cantidad de 700.000 millones de dólares para rescatar a las compañías financieras, las mismas que ese año han bonificado a sus ejecutivos con 18.000 millones de dólares. ¿Cómo que la crisis afecta a todos? ¿Quiénes son ‘todos’?

Para colmo, la ONU denuncia que algunos bancos se han salvado con dinero del narcotráfico. Para los ricos todas las medidas se vuelven legales.

 

     Cada día decenas de miles de trabajadores son despedidos por grandes empresas, que la mayoría no han tenido pérdidas sino reducción de ganancias. Los desempleados en la Unión Europea ya sobrepasan los 17 millones. Pero los bancos españoles acaban de confirmar en enero que han tenido ganancias.

Para los ricos ‘crisis’ significa descenso de ganancias, para los desempleados significa ruina y temor.

 

     El humor negro alcanza hasta la justicia.

¿Recuerdan? Aquel indigente que entró a un banco, con su mano en el bolsillo de la chamarra, asaltó a la cajera y ésta le entregó tres paquetes de billetes, pero él sólo tomó un billete de 100 euros y devolvió el resto. Al día siguiente se entregó a la policía diciendo que su madre no lo crió para hacer eso, pero necesitaba los 100 para dormir en un albergue y porque tenía mucha hambre. Fue condenado a 15 años de cárcel.

Por robar una pizza, dos jóvenes han sido condenados de 2 a 5 años de cárcel. Por robar tres móviles, un bonobús y 13 €, un joven marido condenado a 11 años de cárcel.

Sin embargo, el empresario catalán Javier de la Rosa, por ejemplo, ha sido condenado solamente a 3 años de prisión por apropiarse de forma indebida de 68 millones de euros de la empresa Gran Tibidabo.

¿Es la misma justicia? ¿Está ciega la justicia? ¿Es realmente justa la justicia?

 

     Hubo que cortarle el discurso a nuestro amigo. Y el caso es que tenía razón en lo que estaba diciendo. Nuestra sociedad está cubierta por una manta de mitos, de ideologías sin vida, de instituciones muertas, de sentencias amañadas, de dogmas sin sentido, de palabras vacías,…

 

     Cada día se ve más complicado el cambio social. Cada día es más difícil comprender que un millón de picaduras de abejas significa un millón de dignidades. Que nuestros momentos de negación y rebeldía son también momentos de creación.

Resulta difícil entender que nuestras dignidades son piedras arrojadas al cristal de la dominación capitalista y esas piedras hacen hoyos, hacen grietas que se extienden. La rebeldía, para mantenerse viva, debe moverse y seguir produciendo grietas por pequeñas que sean. La rebeldía ha de ser aquí y ahora, el millón de dignidades están presentes aquí y ahora, independientemente del movimiento para el futuro.

 

     Efectivamente, vivimos en una sociedad de humor negro. Millones de personas deberían llevar una tirita en la boca que dijera: “cerrada por contradicciones”.

Se aceptan todas las creencias religiosas, pero dentro de una única fe económica.

Estamos dispuestos a prescindir de lo esencial, pero que nadie nos toque lo superfluo.

Se invierte en miedo, porque es lo más rentable hoy día.

Son los hombres los que contagian el odio y la rabia, pero se vacuna a los perros.

Todo es humor negro, pero con muy poca gracia.

 

     Apostillando: Algo hay que cambiar en esta sociedad

                                       basada en la negación de la dignidad

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