Libertad de expresión en retroceso

…..Dice la parábola de la rana que si se echa una rana a una olla con agua hirviendo, ésta percibe la mortal temperatura, salta inmediatamente hacia afuera y consigue escapar de la olla sin quemarse. En cambio, si inicialmente en la olla ponemos agua a temperatura ambiente y echamos la rana, ésta se queda tan tranquila dentro del recipiente y, si comenzamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona bruscamente sino que se va acomodando a la nueva temperatura del agua hasta perder la conciencia y terminar muerta por el calor.

Pascual Serrano recordó esa parábola con motivo de algunos procesos judiciales recientes en España sobre temas de libertad de expresión.

…..Hace veinte años no hubiéramos imaginado que un cantante entrase en prisión por las letras de una canción, condenado a tres años y medio por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona. Ni tampoco que un rapero pudiese ser condenado a dos años y un día de cárcel y 24.300 euros de multa por delitos de enaltecimiento del terrorismo con agravante de reincidencia, injurias y calumnias contra la Corona y las instituciones del Estado por el contenido de unos tuits. Ni que el director y subdirector de la revista satírica El Jueves fuesen juzgados por un delito de injurias por una noticia de humor claramente inventada sobre la policía. O que un actor debiera presentarse ante un juez por escribir que se caga en Dios, algo que se decía en los bares hasta en los tiempos del nacionalcatolicismo (cuando no te oía el cura ni el sargento). O que una tuitera fuera condenada a un año de prisión y siete de inhabilitación absoluta por hacer chistes hace años sobre la muerte de Carrero Blanco, confundiéndose una burla con enaltecimiento de terrorismo.

…..¿Se han parado a pensar cuántas de las cosas que decíamos, publicábamos o defendíamos hace veinte años ahora serían motivo de banquillo judicial? Si hasta un chaval tuvo que pagar una multa por hacer un montaje con su cara y la de Jesucristo, cuando hace treinta años eso formaba parte del puritanismo de Jesucristo Superstar.

…..Hoy estarían en prisión Ivá con su Makinavaja, todos los músicos de La Polla Records por las letras de sus canciones, Albert Camus por apología del terrorismo en su novela Los Justos, la Bruja Avería por atentar contra el honor de las multinacionales y Asterix por sedición. El argumento de Crimen y castigo, de Dostoievski, o el de la película Monsieur Verdoux, de Chaplin, sería enaltecimiento del asesinato. Y La vida de Brian sería sin duda, un delito contra los sentimientos religiosos. A este paso hasta Quino podría haber sido acusado de rebelión por las frases de Mafalda.

…..Se considera ‘facha’ a la persona carca o de ideología muy conservadora. Pues, a juzgar por las actuaciones legislativas, policiales y judiciales, hemos vuelto para atrás, han rebrotado los fachas. Hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha tenido que advertir al Estado Español que es una vulneración pura y dura de la libertad de expresión haber multado a unos jóvenes por quemar retratos de los reyes, pues “formaba parte de una crítica política, más que personal, contra la institución monárquica en general, y en particular contra la monarquía española como nación…El acto no constituía incitación al odio o la violencia…La sentencia de cárcel no fue ni proporcional ni necesaria en una sociedad democrática”.

…..En cualquier caso, lo que no debería ser objeto de ningún tipo de protección especial es la figura del jefe del EstadoLas cárceles hubieran estado llenas a lo largo de la historia y de la geografía mundial si insultar al jefe del estado fuera un delito merecedor de prisión. Opina Jacobo Dopico, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Carlos III: “Nos encontramos ante una situación de alarma que se ha creado rápidamente en pocos años al haberse producido un giro en la interpretación de tres o cuatro grupos de delitos: enaltecimiento del terrorismo, incitación al odio y discriminación, que se ha ampliado de forma insostenible, delitos que han revivido como los referidos a los sentimientos religiosos, y las ofensas a instituciones como la Corona”. 

…..¿O nuestro problema es que no entendemos qué es la libertad de expresión? Y, por eso, ya no comprendemos la ironía de un chiste, y necesitamos que nos expliquen una poesía, o, lo que es parecido, no entendemos a un rapero.

Poquito a poco nos van calentando el agua como a la rana, para incrementar nuestra resignación a la hora de reivindicar al lado de otras personas y la percepción de que no hay alternativa a la situación actual. Así, poco a poco, hasta que hierva el agua y se corrompan nuestras conciencias.

 

La ventana del   mochuelo

 

 

 

 

 

(Refer. Al artículo de P. Serrano, ‘Me cago en la rana y la libertad de expresión’, Público 18/5/2018)

 

2 Comentarios

  1. Oxuan7

    De total y común acuerdo.

  2. Fausti

    Que verdad expresas Domingo!!!! Cuánto cuesta mantener la libertad de expresión en estos tiempos.

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