Impresiones de la calle /2

Son impresiones ciudadanas, recogidas en la calle, en conversaciones, entre la gente,…

    –¿Por qué hay que considerar democrático un país, como Israel, que está fuera de la ley? Lleva décadas invadiendo y sometiendo al pueblo palestino, negándole sus derechos consagrados por múltiples resoluciones de la ONU y teóricamente protegidos por decenas de convenios internacionales que prevén sanciones contra los Estados que no los respeten. El Estado de Israel está fuera de la ley y merece ser sancionado, pero no recibe sanciones.

Por eso tiene aún más sentido la campaña BDS (Campaña internacional de Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel), ejercida por millones de ciudadanos y ciudadanas, y construida  siguiendo el modelo de la campaña de boicot al África del Sur del apartheid. Y basta ya de chantajes de antisemitismo.

    –¿O tal vez es que la ley primordial en la actualidad es la Ley del más fuerte? Israel se hace el fuerte porque cuenta con el apoyo del más fuerte, Estados Unidos, para sus crímenes y actuaciones  contra el pueblo palestino.

¿Recuerdan la novela ‘A través del espejo’?:

 –Cuando utilizo una palabra –dijo Humpty Dumpty con desdén- significa exactamente lo que yo decido que signifique, ni más ni menos.

–La cuestión es si usted puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes    -dijo Alicia-.

–La cuestión es quién manda, eso es todo, -dijo Humpty Dumpty-.

    –¿Con qué ojos miramos, con qué corazón sentimos?  En lo que llevamos de año, han muerto más de 2.700 migrantes en el Mar Mediterráneo, pero las lavadoras tienen apps para el teléfono móvil. La epidemia de cólera en Yemen, de la que usted no ha oído hablar, ronda los 800.000 afectados y supera los 2.100 muertos, pero desde el punto de vista de la economía, la venta de armamentos no se diferencia de la venta de alimentos. El cambio climático desplaza a 22 millones de personas al año, pero usted discute con su compañero de trabajo por el aire acondicionado… ¿No ve cómo incluso la falacia ha elegido bando?”.

Y añade Almudena Grandes: Los intelectuales a sueldo, ya no hay de otro tipo, se alinean por colores, banderas y gallardetes como si de una competición deportiva se tratara… Como un rebaño hiperinformado que no se entera de nada, pero que lo transmite todo, y confunde las redes con las colectividades.

    —La Defensora del Pueblo en España alerta de que la mitad de la población no entiende el lenguaje que utiliza la Administración. Esa farragosa jerga administrativa, la oscura literatura de las sentencias judiciales, de algunos decretos legislativos, de los eufemismos gubernamentales, de los documentos de la Agencia Tributaria… ¿No es una paradoja que una democracia parlamentaria oscurezca de esta manera tan poco democrática la palabra, que es generadora de derechos?

    —En España, por ejemplo, las Juntas de Accionistas de las tres grandes multinacionales eléctricas (Iberdrola, Gas Natural Fenosa y Endesa) coinciden, refiriéndose a sus nucleares, en que pagan demasiados impuestos y quieren que el Gobierno se los baje, aunque el año pasado se embolsaron más de 5.000 millones de euros en beneficios. No se conforman con tener el oligopolio eléctrico en un país en el que menos se paga por contaminar. Precisamente un país donde se sigue castigando las energías renovables, el ahorro y la eficiencia energética, un país donde existen ‘impuestos al sol’, aunque en este país sobra sol y no dinero. Es decir, con los recortes e impuestos a las renovables se subvenciona los combustibles fósiles y las nucleares de las grandes eléctricas. ¿No es verdad que debería quitarse el impuesto al sol, que es de todos, en lugar de a las nucleares, que son de las multinacionales? ¿Para qué se quiere un gobierno que sirve más a las grandes empresas que a la ciudadanía?

    —Internacionalmente priman los intereses y choques imperialistas. Nacionalmente priman los intereses y choques partidistas. Los problemas de los ciudadanos nunca consiguen entrar en el Orden del día.

 

 

La ventana

del mochuelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ref. Viñeta del Roto publicada en EL PAIS.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *