Hablemos sin ton ni son

¿Quién empieza…?  ¿Que no hay motivo?, bueno, qué más da… Pues, jugamos.

¿No recuerdan  aquel juego de la ‘lluvia de ideas’?  Pues eso, una lluvia de frases que alguna vez hemos pensado o querido decir… sobre la VIDA.

Disfrutemos, pues, como los niños disfrutan con el juego del ‘veo, veo’.

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— A mi edad ‘paso’ de muchas cosas que en mi juventud eran enormemente interesantes. Asuntos que parecían ser fundamentales ahora me parecen ordinarios.

— Nos hablan de las cosas como si fueran de por sí grandes o de por sí pequeñas, cuando realmente lo que llamamos tamaño no es sino relación entre cosas.

— Hablando del pasado, ¡Cuántas discusiones banales en nuestra vida, que apenas sirvieron para alimentar el propio orgullo durante unos minutos!

— ¡Y cuántas decepciones por actitudes y hechos que después no resultaron tan graves y muchas veces quedaron en simples ‘mascaradas’ o ‘postureos’!

— He leído que la inteligencia es la capacidad de adaptarse a cualquier situación, y lo creo.

— La actualidad me recuerda frecuentemente una frase de Confucio: “Cuando alguien pone el dedo en la llaga, sólo los necios piensan que lo importante es el dedo”.

— Yo escuché en Colombia a mi amigo Jaime: “Estoy tan acostumbrado a los desprecios, que las caricias me hacen daño”. ¡Qué fuerte!

— Hay gente que habla por decir algo, y gente que habla porque tiene algo que decir.

— Estoy harto de eufemismos, de posverdades, del lenguaje publicitario y de todas las personas que roban el valor a las palabras para engañar a la gente.

— ¿Cambiar el sistema desde dentro? Mejor no entrar en el sistema para ver su funcionamiento, porque si estás en el sistema no puedes estar fuera de él.

— Por mucho que nos digan, el futuro no lo escribe el destino, lo escribe la decisión del ser humano.

— Hay frases malditas que duelen profundamente: “Si hundir el barco es rentable, se hunde, esa es la ley. Los que van dentro son una mera anécdota que no pueden pretender frenar el curso de la Historia”.

— A veces necesitamos librarnos de alguna verdad dolorosa, y entonces solemos recurrir a lo que sea, en especial a las mentiras. ¿Será que la verdad nunca debe estar por encima del sufrimiento?

— Quiero creer que no nací para obedecer, sino para ejercer mi libertad de conciencia. Por eso me cuesta entender que entre las personas y entre los países haya dirigentes y dirigidos.

— Se considera imprescindible, pero el dinero también mata. Cuanta más importancia adquiere, más esclavitud produce.

— Algunos rieron al escuchar aquel proverbio hindú: “Un hombre sólo posee lo que no puede perder en un naufragio”. Otros disimularon y callaron.

— Aunque suene a broma, ¿Por qué no aprovechamos las campañas contra el tabaco e ilegalizamos también el hambre?

— Si sabemos algo y no lo cumplimos es porque NO NOS LO CREEMOS. Una cosa es saberlo y otra creérselo.

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Vale, vale, vale… ¡Maravilloso el juego! Estuvo estupendo.

A algo parecido a esto le llaman hablar sin ton ni son, es decir, sin tono ni sonido. Es como hablar fuera de orden, sin motivo, sin venir a cuento, fuera de lugar…

Pero nosotros al convertirlo en un juego, en una ‘lluvia de frases’, les hemos dado sentido y las hemos convertido en un ramo de pensamientos extraordinarios. Son como viñetas pero sin dibujos. ¡Felicitaciones!

 

La ventana

del mochuelo

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