Imágenes de Semana Santa

A pocos metros discurría una procesión de Semana Santa. Se escucha conversar amistosamente a un grupo de al lado. ¿Charlaban o reflexionaban…?. En todo caso, aquel grupo venía a ser una imagen de nuestra sociedad. Repasemos algunas frases…

Oye, pasan los años, pero esto sigue, estos desfiles procesionales de gente cubierta con túnicas y capirotes, con imágenes dolientes y bandas de música…Y tanta gente joven en la comitiva. ¡Qué curioso!

Y no faltan espectadores, dicho sea con respeto y sin querer herir sensibilidades. Me parece una gran exhibición de tipo religioso, un espectáculo peculiar, aunque un tanto chocante para estos tiempos. Y más chocante aún si ves en el séquito a gobernantes y a militares o a policías.

Seguramente si sacamos esta conversación en otros círculos, enseguida será preciso centrar o acotar este tema, aparentemente tan complejo. ¿Se trata de actos de fe, de fervor religioso, de una tradición cultural, de un ritual…?

Desde la distancia, es cierto que las imágenes son solo eso, imágenes,…más o menos sugerentes y con mayor o menor valor artístico. Algunas son obras excelentes. Lo sorprendente es que haya gente que les otorga otro valor mágico y hasta pretenden reclamar a los demás actitudes de veneración o comportamientos públicos de seguimiento.

En realidad, ante imágenes y fotografías de nuestros seres queridos, de hijos, de padres, de familiares…tampoco lloramos, ni temblamos, ni aplaudimos… Sólo son imágenes, que nos agrada ver  y que invitan al recuerdo. Por eso es conveniente no confundirnos. Se pueden admirar esas obras artísticas  y, otra cosa es adorar a ‘becerros de madera o de escayola’,… cuando sólo son imágenes, símbolos, estatuas.

Es lo mismo que esa gente que le encanta vestirse de nazarenos, con hábitos y las caras cubiertas, o ser miembros de cofradías o hermandades…Es cosa de ellos, respetaremos esa afición o devoción. Lo que parece un contrasentido es vestir de penitentes a los niños, que como tales consideramos inocentes.

Y es que todo esto de la Semana Santa se presta a consideraciones muy diversas, no siempre faltas de prejuicios, y a experiencias muy diferentes. Por ejemplo, para muchísima gente es simplemente una semana de vacaciones, o fechas propicias para visitar a la familia y divertirse con los amigos. Así que, mientras unos temen que la lluvia impida sus solemnes procesiones, otros temen que no les deje disfrutar de la playa. Por eso es que no hablamos de lo mismo cuando nos referimos a la Semana Santa.

 Efectivamente, es como si alguien quiere hablar del significado de la Semana Santa refiriéndose a un acontecimiento histórico que tuvo lugar en Jerusalén hace dos mil años: el asesinato de un inocente, al que consideraron un ‘antisistema’. Ese es otro asunto. Un acontecimiento histórico que, por cierto, tiene grandes similitudes con otros sucesos de la actualidad y que evoca otros muchos hechos e injusticias actuales. Y, en ese caso, ya no hablaremos de imágenes sino de personas, de víctimas de carne y hueso… Y podremos hacer una extensa enumeración de “cristos” o de personas “crucificadas”, “torturadas”, “atormentadas”, “perseguidas”… Personas reales, que viven a nuestro alrededor o a unos cuantos kilómetros.

Hay cantidad de ejemplos: Millones de víctimas inocentes masacradas en zonas de guerra, martirizadas por el hambre y el miedo. Millones de familias huyendo de la miseria o de las bombas y más tarde rechazadas en las fronteras. Millones de mujeres violadas, maltratadas, esclavizadas, sometidas… por el hecho de ser mujeres. Pueblos  enteros invadidos y reprimidos como Palestina, Sahara, comunidades indígenas… Y miles de líderes y personas defensoras de derechos humanos asesinadas impunemente…

Aquel grupo había pasado a OTRO plano, hablaba ya de OTRA ‘Semana Santa’ distinta. Ya no  hablaban de imágenes y obras artísticas sino de crímenes atroces…Pero tal vez esa Semana Santa resulte algo más molesta e incómoda que la de las procesiones, y por eso apenas se menciona.

 

La ventana del mochuelo

 

 

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *