Con la ventana abierta

Dijeron que entraría viento, polvo, lluvia, frío, calor, ruido, malos olores,… sólo cosas molestas. Estaban muy equivocados. Por la ventana abierta también entran voces, lamentos, noticias, protestas, aplausos, gritos, risas, canciones,… muchísimos elementos cargados de vida.         Por ejemplo:

Se escuchan pasos de miles y miles de habitantes, de todas las edades, que huyen de Siria. Un país en guerra desde hace siete años, que se ha cobrado más de medio millón de muertes, 6 millones de personas desplazas internas, 5 millones de personas refugiadas que huyeron y 14 millones de personas que sobreviven de mala manera… ¡Qué suerte la nuestra y la de nuestros hijos, de no haber nacido en Siria!

Se oyen voces cascadas de decenas de miles de abuelos y abuelas manifestándose por las calles españolas. Reclaman pensiones dignas. Después de ver los rescates millonarios a la banca y a las autopistas o a las entidades sanitarias privadas, el aumento del gasto en armamento, el robo de los contratos públicos, los sobres de la corrupción, el vaciamiento de la hucha de las pensiones, a sus nietos emigrando, a sus hijos regresando a la casa, de ver el Parlamento paralizado, a los telediarios ensalzando al gobierno, se enojan con razón por el quinto año de subida del 0,25% de sus pensiones que ni siquiera cubre la inflación. Y encima tener que aguantar las burlas del gobierno de que “guarden dos euros todos los meses para el futuro”. ¡Les queda poca vida y poco tiempo para traicionar a sus hijos y a sus nietos. Están hartos y hartas de ver que todo el trabajo construido para salir del franquismo se está yendo por el desagüe!

Expertos en energía atómica de Japón urgen a las autoridades locales a arrojar al océano los depósitos de agua radiactiva proveniente de planta nuclear de Fukushima, informa The Japan Times. Tras sufrir en 2011 el segundo mayor desastre nuclear de la historia, cientos de toneladas de agua se utilizan a diario para evitar que los reactores accidentados se sobrecalienten. Como resultado, se generan 150.000 litros de agua contaminada por día, los cuales son almacenados en contenedores especiales. Ya se han acumulado al menos 900 tanques con líquido radiactivo. En caso de un nuevo terremoto o tsunami, estos contenedores se podrían romper y volcar su contenido hacia el océano Pacífico, con grave peligro ecológico. Otra noticia dice que ‘Cada hora se vierten al mar cerca de 500.000 kg de plásticos en todo el mundo’. ¿Esto es lo que nos venden y entendemos como alto nivel de civilización?

En noviembre sonaron sables en Zimbabue, derrocaron al viejo dictador y tirano Robert Gabriel Mugabe, que había gobernado durante 37 años. Curiosamente, Mugabe recibió  10 millones de dólares de indemnización por su renuncia. Además de obtener inmunidad total para él y su esposa, así como la garantía de conservar sus propiedades. ¡Cuánto aprendemos! Nos hablan de justicia, esa que dicen ‘igual para todos’, mientras premian la impunidad. 

Canciones, pancartas, aplausos, mensajes…Fueron  enormes las manifestaciones de mujeres en España y en muchas partes del mundo con motivo del ‘Día de la mujer’ (8 de marzo), con huelgas incluidas. Sobran las explicaciones. Todo el mundo sabe perfectamente quiénes han limpiado, lavado y planchado siempre en su familia y sin cobrar; quiénes lo han hecho para otras familias por un salario ínfimo; quiénes han sido eternamente las cuidadoras familiares; quiénes han sido oficial e institucionalmente tratadas como inferiores o sometidas a los varones; quiénes son la mayoría de las víctimas de violación y agresión machista… ¡Políticos, periodistas, clérigos, profesores, deportistas, empresarios, sindicalistas…tosían nerviosos! ¿Qué pasaría si las dóciles mujeres deciden amablemente dejar de ser sumisas?

No hay día sin atentados, cuenta la prensa que entra por la ventana. Es fácil de comprobar por internet. Y no vale clasificarlos en buenos y malos, porque todos los atentados se cobran vidas humanas, inocentes la mayoría. Y no vale ser utilizados por los gobernantes y sus Medios para generar miedo a la población, porque el miedo coarta la libertad. Más bien  invitan a la reflexión. ¡Los atentados indican autoritarismo, rechazo a la inmigración, intolerancia hacia las minorías, desigualdad económica-social, armamentismo, terrorismo de calle y terrorismo de Estado,…!

Definitivamente, preferimos la venta abierta, muy abierta…

Mirada Solidaria.es

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *