Ventana sobre el 8 marzo 2018

 

Desde esta modesta ventana se pudo observar que con motivo del día 8 de marzo/2018 se le vio el plumero a mucha gente. Políticos, periodistas, clérigos, profesores, deportistas, empresarios, sindicalistas…Se han visto obligados y obligadas a retratarse y a romper su habitual silencio, sea por los votos, sea por su imagen, sea por compromiso, sea por su complicidad… Y se detectaron numerosos focos pestilentes de hipocresía.

Se han podido observar mecanismos diversos de tergiversación para justificar posturas personales y grupales diversas: Lo que era una jornada de celebración, de manifestación reivindicativa de dignidad y derechos, de movilización lúdica, universal de mujeres, inmediatamente pasó a ser catalogada como “HUELGA” (‘política’, ‘pija’, ‘intempestiva’, ‘irresponsable’,  ‘oportunista’, ‘manipuladora y sectaria’, ‘desproporcionada’…) “FEMINISTA” (‘radical’, ‘anticapitalista’, ‘antisistema’, ‘revolucionaria’, ‘un movimiento del demonio’, una ‘guerra de sexos’, un ‘movimiento victimista, agresivo y retro’…). Dijeron que era un cóndor, pero era el miedo el que sobrevolaba sobre machistas recalcitrantes.

Naturalmente los medios aprovecharon la fecha (¡un día es un día!) para lanzar escandalosas series de estadísticas y datos que evidencian la desigualdad entre hombres y mujeres: En puestos de trabajos, en salarios, en desempleo, en pensiones, en cuidados de niños, enfermos y dependientes, en la presencia en la política, la justicia, la educación, la sanidad…

Así como estremecedores datos sobre violencia machista: 700 millones de mujeres se casaron siendo niñas, calcula Unicef. Una de cada tres mujeres es víctima de violencia a lo largo de su vida, según la ONU. En España, por ejemplo, se contabilizaron 924 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas desde 2003 y 24 niños desde 2013; el 82,86 % de denuncias por delitos contra la libertad sexual son por hechos perpetrados contra mujeres; el 96 % de los investigados o detenidos por estos delitos son hombres. Según la ONU, América Latina y el Caribe es la región con más casos de violencia machista (sólo en 2016 fueron asesinadas 1.831 mujeres). El Defensor del Pueblo de Colombia asegura que “cada 19 días una mujer defensora de derechos humanos es asesinada en su país”. Es obvio: El problema de la discriminación de la mujer por ser mujer es GLOBAL.

Desde esta ventana en España también se alcanza a ver a personas más allá de las cifras y estadísticas: Por ejemplo, las mujeres cuidadoras, latinoamericanas en su mayoría, que atienden a nuestros padres, a nuestros ancianos, a nuestros enfermos, a nuestros niños, dejando a miles de kilómetros, y durante muchos años, a sus propios padres y a sus propios hijos, cuidados a su vez muchas veces por sus abuelos. Mujeres abnegadas y a la vez invisibles a pesar de su evidencia. Su trabajo, bastante mal remunerado en general, permite tener otra vida laboral a muchas de nuestras familias.

Hasta nuestra ventana llegaron vientos de esperanza y entendimos  que esas calles, plazas y parques repletos de mujeres el 8 de marzo anuncian profundos cambios (¿históricos?).

Mirada Solidaria.es

(Imágenes y datos publicados en diversos medios el día 8 de marzo 2018)

 

 

 

 

 

 


 

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