Formas de decir

Todo el mundo las utiliza, las palabras son uno de los mejores instrumentos de comunicación y de relación entre personas. Mil y un usos hacemos de las palabras, acompañan saludos, afectos, reproches, insultos, felicitaciones, canciones, pésames, vítores y clamores,… Las hay con sentido y las hay huecas. Palabras vestidas de verdad que engañan y vestidas de transparencia que ocultan crímenes y canalladas…

Esther Ferrer dice poéticamente: Y las palabras vuelven, amaneradas, aceradas, abismadas, atrofiadas, actualizadas. Y las palabras vuelven, balbuceadas, berreadas, bienquistadas, bloqueadas, burladas. Y las palabras vuelven, cambiadas, censuradas, civilizadas, codificadas, culturizadas. Y las palabras vuelven, chalaneadas…

También hay distintas formas de HABLAR según el lugar, la finalidad, los ambientes, los interlocutores… Y hay diferentes modos de DECIR, de expresarse, de jugar con las palabras… Cuando el DECIR se alía con el HUMOR las frases, por muy profundas que sean, pierden fiereza y se endulzan.

A estas últimas da entrada hoy esta sección de “Mosaico popular”.

 

En conversaciones…

Eres más inútil que un cenicero en una moto.

Estoy más mosqueado que un pavo oyendo una pandereta.

Es más peligroso que una puntilla en un tobogán.

Eres más corto que las mangas de un chaleco.

Estás más perdido que el arca de Indiana Jones.

Estoy más nervioso que Pinocho en la máquina de la verdad.

Tienes menos porvenir que el Capitán Garfio de palmero.

Está más deprimido que un alpinista en el desierto.
Tienes más peligro que un copiloto de rally tartamudo…

 

En redes sociales…

En poemas…

Pan y circo le ofrecía

al pueblo el emperador

como eficaz distractor

cuando en Roma se vivía,

como se vive hoy en día,

la corrupción más brutal,

la desigualdad total,

la oficial ineficiencia,

la completa decadencia

política y cultural.

Mantenernos embobados,

distraídos y contentos,

olvidando por momentos

que nos tienen bien fregados,

es el fin que, descarados,

persiguen estos señores,

sin hablar de cosas peores,

de fines electoreros,

de lavado de dineros

o de trucos evasores.

                                               (Décimas de Byron Barranco, “Versos en la boca del río”)

 

Mirada Solidaria.es

 

 

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