Mientras nos hablan de Orden

         – Nos sermonean con la democracia y el respeto a las leyes. Con acatar las Constituciones nacionales y guardar el Orden, como medidas de convivencia.

¿Cuál Orden? “Esto va de salvar vidas, no de más trámites burocráticos ni de alfombras rojas, simplemente de impedir que unos hombres, mujeres y niños mueran víctimas del frío, ante la mirada impasible de toda Europa”. El funcionario de la ONU que dijo esto estaba muy enfadado.”Los refugiados que padecen nevadas y temperaturas bajo cero en míseras tiendas de campaña, sin ropa adecuada ni atención médica, simplemente no tendrían por qué estar ahí. Hace meses que deberían haber llegado a los países a los que la Unión Europea dijo que debían ir. Hace meses que esos niños, mujeres y hombres podían haber sido trasladados e instalados adecuadamente en ciudades europeas.

¿Cuestión de trámites? ¿Por qué se enojan los gobernantes del Orden cuando les responsabilizamos de las muertes de esos refugiados? ¿Por qué en esa sociedad del Orden no podemos llevar a los gobernantes a un tribunal que les juzgue y condene por delitos imprescriptibles contra la Humanidad?

        – Nos hablan de un Orden perpetuo, poco menos que inmutable, casi divino, establecido desde los tiempos…

¿Establecido por quién? Tras la desaparición de la Unión Soviética era necesario modificar el Orden e inventar otro enemigo y se inventó: La guerra contra el terror, contra los talibanes y yihadistas.

Cada día pueden haber ¿100? víctimas del terrorismo, pero cada día hay 60.000 víctimas de hambre y pobreza por el terrorismo económico. Este es el principal problema del planeta: el  hambre y la pobreza que sufre un tercio de la población. Pero, tras la caída de la Unión Soviética, el dinero de las armas no se empleó contra la pobreza. Porque el hambre es otro negocio. Y se inventó el “choque de civilizaciones”, para mantener el negocio de las armas, el negocio de acceso a regiones ultraestratégicas. El terrorismo es, pues, un negocio redondo para las Grandes Potencias. Son ellas las que definen, establecen y modifican ese Orden tan inmutable que rige al mundo.

        – Hay que vivir en orden y respetar la ley siguen repitiendo constantemente los gobernantes.

¿Un Orden y unas leyes que están por encima de los derechos humanos? La ciudadanía lo contempla a diario.

  → Desde el pasado agosto, las fuerzas de seguridad de Myanmar y grupos parapoliciales están quemando pueblos rohinyás y disparando indiscriminadamente a la gente que intenta huir. Se trata de una limpieza étnica, de crímenes de lesa humanidad, según AI. Sin embargo, la ONU no sólo no ha actuado, sino que ha ocultado un informe crítico con su labor en Myanmar, que alertaba del peligro, urgía mecanismos de emergencia y predecía las violaciones de derechos humanos. En menos de un mes, más medio millón de rohinyás ha huido a Bangladesh y han denunciado las masacres perpetradas por el ejército de Myanmar. Pero alguien sacó el informe de la agenda de la ONU. Trabajadores de agencias humanitarias afirman que la ONU priorizó su relación con el gobierno de Myanmar sobre la defensa de los derechos humanos y la causa humanitaria. Curiosa coincidencia: Aquel gobierno birmano acababa de poner a disposición del mayor postor inmensos depósitos de petróleo hasta ahora sin explotar.

  → Extraño Orden en el que lo único que no tiene leyes y regulaciones es el dinero. Los servicios de los países se pagan con impuestos pero no de todos. El dinero negro sigue fluyendo, casi a su antojo, por el sistema bancario internacional. Por lo visto el sagrado Orden no es incompatible con los paraísos fiscales que cobijan a defraudadores y organizaciones criminales. La propia OCDE calcula que las empresas eluden el pago de 240.000 millones de dólares cada año. El lavado de dinero moviliza, cada año, hasta 2 billones de dólares, afirma la Oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen (UNODC).

  → Sorprendente Orden en el que no hay fronteras para los capitales, pero aumentan cada día los muros para impedir el paso a los pobres.

¿Por qué hemos de aceptar que al CAOS le llamen ORDEN y, encima, nos obliguen a guardarlo y respetarlo? ¿Es tan malo que te llamen antisistema por el simple hecho de oponerte a este horrible des-Orden Establecido?

 Mirada Solidaria.es

 

1 Comentario

  1. oxuan

    Siento vergüenza y no sé qué decir, desde luego nada comparable a lo que tú aportas. Me limito a compartirlo. Y te doy las gracias por no callar todo lo que ves.
    Me gusta el nuevo formato, creo que es mejor.

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