• Israel: Estado de Israel, democracia representativa.
  • Congo: República Democrática del Congo

 

     Israel sigue en las mismas.

Después de ocupar muchas portadas, ha dejado de aparecer en los periódicos y en las pantallas de televisión, pero…ahí sigue machando al pueblo palestino y engañando al mundo entero.

                Israel ofrece paz a los negociadores palestinos pero exigiendo que 230.000 colonos judíos permanezcan en los territorios ocupados de Cisjordania. Ahora bien, ni un solo refugiado palestino tendría derecho a regresar a su antiguo hogar en Israel. ¿Acaso los asentamientos no son ilegales según el derecho internacional? El grupo israelí Peace Now dijo esta semana que la expansión de los asentamientos aumentó un 57% el año pasado.

                El cinismo sigue. En la Conferencia de Davos, el presidente israelí  Shimon  Peres  dijo¿Qué hay para pelear? El cese del fuego, en lo que a Israel respecta, no es un problema para nosotros. Nunca iniciamos y nunca iniciaremos el combate, y cuando nos atacaron respondimos, pero tras mucho autodominio, y miles de personas murieron. No fueron asesinadas de manera concentrada ¿Y qué?”. En protesta, el primer ministro turco, Erdogan, abandonó la conferencia.

                Israel ha divido al estado palestino en dos: Gaza y Cisjordania. Y en medio todo un territorio robado y ocupado por israelíes. ¿Cómo dicen ustedes que están dispuestos a permitir un Estado palestino, si lo mantienen dividido? Y responde el ministro de defensa israelí, Ehud Barak: “las dos regiones podrían estar unidas por un túnel subterráneo. La ruta más cercana tendría 48 kilómetros de largo, desde Beit Hanoun (Gaza) hasta Dura (Cisjordania)”.

                Al menos aparentemente, la paciencia de Arabia Saudí se está acabando. El príncipe Turki al-Faisal lo ha dicho: “Hasta ahora, el reino ha resistido esos llamados, pero cada día esa contención se hace más difícil de mantener. Cuando Israel mata deliberadamente palestinos, se apropia de sus tierras, destruye sus casas, arranca de raíz sus granjas e impone un bloqueo inhumano contra ellos; y mientras el mundo lamenta una vez más el sufrimiento de los palestinos, la gente de conciencia de todas partes del mundo clama por acción. En su momento, el reino no podrá impedir que sus ciudadanos se sumen a la revuelta mundial contra Israel. Hoy en día, cada saudí es un gazano, y recordaremos bien las palabras de nuestro difunto Rey Faisal: ’Espero que perdonareis mi efusión de emociones, pero cuando pienso en que nuestra Santa Mezquita en Jerusalén está siendo invadida y profanada, pido a Dios que si no puedo emprender la Santa Yihad, no debiera vivir ni un momento más’.”

                Pregunta que queda en el aire: ¿Cuál es la intención de Israel con respecto a las reservas de gas natural de Palestina?  Reservas que se encuentran precisamente en la franja de Gaza.

                Una curiosidad: La Federación Española de Fútbol sancionó con 3.000 euros al futbolista Kanouté por exhibir una camiseta con el lema Palestina. El artículo 120 bis del Reglamento de la Federación considera una falta grave exhibir cualquier clase de publicidad, lema o leyenda, siglas, anagramas o dibujos, sean los que fueren sus contenidos o la finalidad de la acción. ¿Cómo no vió la Federación que la camiseta de ese jugador y de todo el equipo exhibía la publicidad de una casa de apuestas que se llama 888.com? ¿Tampoco ve la publicidad de prácticamente la totalidad de equipos de la Liga?

 

     El coltán y la guerra en el Congo. (1) 

Es una realidad que apenas aparece en los medios y  suele considerarse como un conflicto escondido u olvidado. Sin embargo, allí se está consumando una tragedia, una terrible barbarie, un genocidio.

                El jesuita Ferdinand Muhigirwa (2) acusa a la comunidad internacional de querer prolongar la guerra en el Congo. Si quisiera terminarla, podría hacerlo en pocos días. Está claro que la razón del conflicto son los minerales, de los que se benefician las empresas mineras y los países extranjeros, pero no la población autóctona que se ve obligada a vivir con menos de un dólar al día. Los organismos supranacionales, como la Unión Europea, prefieren que la contienda se mantenga de forma interminable. El genocidio, por causa de la guerra y la pobreza, es claro. Es terrible que en un país tan extremadamente rico la población viva abocada a tales niveles de pobreza.

Un genocidio que ha producido 5 millones de muertos en 15 años. Un genocidio que puede ser detenido, pero la comunidad internacional, las democracias del Norte, no quieren detenerlo.

                ¿Por qué ocurre el genocidio y por qué se oculta? Cristóbal Saura (3) lo explicaba. En las montañas orientales del Congo hay coltán y niobio, cobalto y uranio, además de oro, diamantes, cobre y estaño. El coltán está en suelos de una antigüedad de tres mil millones de años. Se usa con el niobio para condensadores de los teléfonos móviles. Cobalto y uranio son elementos esenciales para las industrias nuclear, química, aeroespacial y de armas de guerra. El 30% de las reservas mundiales de cobalto y el 80% de las de coltán están en el Congo.

Por el control de estos minerales existe una guerra tremenda, donde están por medio los poderes multinacionales (multinacionales de Estados Unidos, Alemania, China y Japón). Además están destruyendo la segunda área verde del planeta después de la Amazonía.

                En 1996 Estados Unidos patrocina una invasión de fuerzas militares de las vecinas Ruanda y Uganda. En 1998 tomaron el control y ocuparon las zonas mineras estratégicas. Muy pronto, el ejército ruandés comenzó a ganar más de 20 millones de dólares por mes con la minería del coltán. Los abusos de los derechos humanos crecieron como la espuma. Hasta 6 millones de dólares en cobalto crudo salen a diario del Congo.

                Las multinacionales metidas en el negocio tienen nombres: Cabot Coroporation y OM Group de Estados Unidos;  HC Stark de Alemania; Nigncxua de China; Nokia, Motorola, Compaq, Sony, Lockeed Martin, Halliburton, Northrop Grumman, GE, Boeing, Raytheon y Bechtel;…

Se han hecho grandes fortunas, vendiendo electrónica de alta tecnología para que las disfruten los norteamericanos y europeos, los japoneses y los nuevos ricos de América Latina, China y la India.

                Encubrimiento: En junio 2006, la revista Time publicaba “El peaje oculto de la guerra más mortal del mundo”. La guerra es una tragedia horrible, y por encima mencionaba el coltán y su uso en los teléfonos celulares y aparatos electrónicos. Pero nada decía de las actividades de las multinacionales y gobiernos extranjeros para, a través de la guerra, apoderarse del coltán. Nada decía de quienes obtienen de esta guerra grandísimos beneficios financieros y políticos. Y, por supuesto, nada decía de que estos conflictos han llevado a la población africana a una vida inhumana.

                Cada kilo de coltán cuesta la vida a dos niños. Lo dice Alberto Vázquez Figueroa (4). Los niños entre siete y diez años son grandes víctimas de la lucha por el coltán. Son terriblemente explotados, y se les paga 25 centavos de euro al día. El coltán lo extraen niños porque se encuentra en yacimientos muy profundos, y con sus pequeños cuerpos son los que caben mejor por los recovecos. ¿Estamos ante la esclavitud del siglo XXI? Muchos niños mueren víctimas de desprendimientos de tierra. Eso es un infierno. Han llegado cientos de miles de refugiados y aquello es un desastre. Lo que no quieren las empresas que fabrican aparatos con coltán es que esto se sepa.

Esto es lo que hay: tutsis y hutus matándose a machetazos, iglesias quemadas con la gente dentro, niños perseguidos con los brazos y narices cercenados, 700.000 desplazados y cinco millones de muertos por el maldito coltán y para que otros tengamos una vida más cómoda.

                No se para esa guerra porque las grandes empresas y gobiernos no quieren que se pare, porque se paralizaría el negocio del coltán. La realidad del Congo desenmascara la falsedad del mundo de la abundancia, civilizado y democrático, lo acusa y lo juzga.

    

     Dos ejemplos de lo que en la actualidad se llaman “democracias”, que evidencian también la actuación y naturaleza del resto de “democracias” occidentales. ¡Qué difícil resulta así poder entendernos!

¿Qué explicación le damos a todo esto…?

www.miradasolidaria.es
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(1) Referencia aun artículo de Jon Sobrino publicado en Kaosenlared.

(2) Periodista Digital, 27.11.2008

(3) El Portal del medio ambiente, 6.6.2007 

(4) ABC, 12.11.2008

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