En cualquier rincón del planeta

Entre soles y oscuridades caminamos, sufrimos, anhelamos,… prácticamente como en el resto de  rincones del planeta. Mucha es la gente que siente confusión e incertidumbre con lo que ocurre en el mundo.

Es cierto que la mayoría de las noticias nos llegan con tintes tétricos, quizás porque ‘los principales medios de comunicación actúan al servicio de los dictadores del miedo’. Aunque los movimientos de indignados también nos recuerdan que la indignación es un derecho humano.

* La ONU presenta un Informe sobre el cambio climático. Alcanzar una subida de 2 grados significaría un punto de no retorno para el planeta. Alertará sobre las importantes consecuencias de alcanzar 1,5 grados. Ya estamos en el 0,9 y los efectos son preocupantes: Cada mes que pasa marca récord de ser el más cálido de la historia; las sequías en unas zonas se alternan con lluvias torrenciales en otras; la vegetación seca multiplica los impactos de los incendios (el de California abrasó 90.000 hectáreas y miles de casas, 40 muertos y más de 200 desaparecidos, 500 incendios en Portugal, 150 en Galicia -España-, arrasando bosques, vidas y viviendas); ahora como nunca se agrupan huracanes de categoría 5; en muchas grandes ciudades se ven obligados a limitar la circulación de vehículos…

Sin embargo, gente tonta sigue sin creer ni aceptar el cambio climático y otra gente ingenua lo sigue esperando para dentro de muchos años.

* Estados Unidos e Israel han anunciado su retirada de la UNESCO, la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura. Ambos países alegan la necesidad de reformar esta organización en la que hay un ambiente antiisraelí (por haber declarado a Israel “potencia ocupante”). La directora general de la Unesco, Irina Bokova, lo lamentó profundamente y lo considera una “pérdida para el multilateralismo y para la familia de Naciones Unidas… En el momento en que la lucha contra el extremismo violento pide una inversión renovada en educación y en diálogo intercultural para prevenir el odio, es profundamente lamentable que EEUU se retire de la agencia de Naciones Unidas que se ocupa de estos asuntos”.

Hay quien no se extraña de que esto suceda en países que han caído en manos de patanes, para quienes nada significan las palabras Educación, Ciencia y Cultura, y son ajenos a todo lo que ha hecho la civilización hasta llegar al siglo XXI. No es la primera muestra de desprecio de la Administración Trump hacia el resto de países, pues abandonó el pacto del cambio climático de París y ya insinúa apartarse del acuerdo nuclear con Irán.

* El mundo cierra los ojos a la matanza que Arabia Saudí, con la colaboración de Estados Unidos, desata en Yemen. La población está siendo asesinada con bombas y con hambre. En el último semestre una media de 30 bombardeos diarios. Más de 10.000 víctimas civiles por las bombas, 50.000 heridos, dos millones de niños al borde de la hambruna, que amenaza a 25 millones de personas. La ONU denuncia que están sufriendo la mayor crisis humanitaria mundial. El mortífero brote de cólera ha causado más de 2.100 muertes y hay más de 750.000 personas infectadas. Son cifras pavorosas pero sólo son eso, cifras, abstracciones sin rostros. La hipocresía también ocupa su lugar: El gobierno español ha enviado 700.000 euros de ayuda humanitaria a Yemen, a la vez que ha vendido armas a Arabia Saudí por valor de 700 millones de euros desde que comenzaron los bombardeos. Sólo Suecia, Países Bajos y Valoria han vetado las exportaciones de armas a Arabia Saudí.

Al parecer, Yemen es otro de los lugares que ‘están muy lejos’, donde no llegan las preocupaciones ni las ayudas solidarias, donde no alcanzan los miradas de los medios de comunicación. Es de los países que están en la cara oculta de la Tierra.

* El 15 de octubre se supo del mayor atentado de su historia en Somalia, de momento se contaban 300 víctimas civiles y 350 heridos. Apuntaban la autoría al grupo yihadista de Al Shabab. Camiones bomba explotaron junto a un hotel y al mercado de la capital Mogadiscio. En occidente no habrá minutos de silencio, ni ondearán banderas somalíes, ni gritaremos ‘todos somos Mogadiscio’, porque Somalia también es otro país que ‘está muy lejos’.

Extraña solidaridad la nuestra que se mide por kilómetros.

 Mirada Solidaria.es

 

 

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