Ventana sobre la ecología integral /2

Algunas reflexiones para huir de la locura en nuestro planeta.

 

Desde una visión de ecología integral, cambia la forma de entendernos los seres humanos. Desde hace miles de años nos vimos como diferentes a todo lo existente en el mundo, como seres infinitamente superiores, con derecho de dominio absoluto sobre todo lo que hay en la tierra. Como seres venidos de arriba, venidos de fuera… PUES, NO. Eso fue un error nefasto. Pongamos los pies en la Tierra.

 

Somos Tierra

……….– No venimos de fuera, sino de la tierra. Nuestro cuerpo está hecho de elementos, de átomos que no son eternos, que tienen fecha de fabricación, que fueron elaborados por las estrellas. Todo lo que ha pasado en miles de millones de años de evolución de la Tierra para hacernos posibles a nosotros, es nuestra historia real, nos los últimos 4.000 años de los que hablan las religiones.

……….– No venimos de arriba, no hemos caído como un paquete ya hecho, sino que somos una especie emergente, formada por evolución a partir de otras anteriores. Somos primates, de la familia de los grandes simios, que culminaron la ascensión evolutiva de la Vida hacia formas de conciencia y de reflexión.

 

Fin del dualismo tradicional

La vieja filosofía cristiana insistía en dividir al ser humano en dos partes, la material y la espiritual (procedente de un acto creador divino).

Hoy las ciencias dan otra alternativa: “emergentista”, ni reduccionista ni dualista. La materia tiende hacia la vida, hacia la complejidad, hacia la conciencia. No hay ruptura entre lo material y lo espiritual, entre lo animal y lo humano. Hay continuidad emergente. Todo está relacionado: piedras, plantas, animales, humanos…están en continuidad viva.

No somos los únicos seres con conciencia, con sensibilidad, con inteligencia…Esas son cualidades generalizadas en la gama amplia de la vida.

No estamos fuera de la naturaleza ni por encima de ella, somos parte de ella. Es preciso bajarnos del endiosamiento y comunicarnos con la naturaleza. Es preciso superar el antropocentrismo  mirando todo en función del interés del ser humano y pasar a considerar que todas las formas de vida tienen valor por sí mismas. Es preciso mentalizarnos de que somos resultado de una evolución cósmica.

 

Pregunta a los terrícolas humanos

¿Cómo es posible que la Humanidad entera esté ante la amenaza del colapso de su civilización y de la extinción misma de la vida, causada por su modo de producción y su estilo de vida, y no se decida a corregirlos?

Posibles razones:

– Porque una minoría (1% de la población mundial) retiene el 50% de los recursos, domina las financias mundiales y las emplea en producir el máximo de dinero en el menor tiempo posible, aunque sea destruyendo montañas, contaminando ríos, talando bosques, apropiándose del agua…

– Porque la otra parte (99% de la población) estamos como anestesiados, no reaccionamos, nos parece increíble que los humanos podamos causar una catástrofe tan enorme.

– Porque cada día los medios de comunicación nos mentalizan de que el “crecimiento económico” es lo único importante. Ganar dinero a costa de lo que sea es lo importante.

– Porque no hubo atrevimiento a decir la verdad: que estamos en situación de emergencia. Eso afectaría a nuestro ritmo de vida y a nuestro patrón productivo y energético. Pero no estamos por  la labor, ni los de arriba ni los de abajo. No terminamos de estar convencidos de la necesitad de poner remedio, ni estamos dispuestos a asumir los sacrificios correspondientes. 

 

Mirada Solidaria.es

 

(Refer. Agenda Latinoamericana 2017)

 

 

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