La solución para Venezuela

“Ya la tengo, nos dijo. La encontré. Tengo la solución para Venezuela”.

¡Ya lo verán! El fascista invasor Trump dejará de extorsionar a Venezuela.

Capriles y demás golpistas de la oposición venezolana desistirán de sus campañas de boicot y perturbación contra su presidente.

El gobierno violento de Colombia cesará de inculpar de violencia a su vecino venezolano.

El corrupto gobierno español no seguirá acusando de corrupción al gobierno de Maduro.

La tendenciosa prensa internacional terminará subiendo a Maduro a los altares.

La hipócrita liberal Comunidad Europea dejará de criticar de antidemócrata al gobierno de Venezuela.

El expresidente Felipe González, amigo íntimo del corrupto y criminal Carlos Andrés Pérez, callará de una vez y no seguirá legitimando un golpe de estado contra Maduro.

La imagen del diablo Maduro se transformará mundialmente en el ‘popular y buen político Maduro’. El diablo se convertirá en ángel bueno.

TODO DEPENDE DE UNA SOLUCIÓN MÁGICA.

Y cambiará todo el panorama.

Ahora no preocupan los asesinatos semanales en Honduras de líderes campesinos e indígenas.

No incumbe la violación sistemática de los derechos humanos en Guatemala, Colombia, Perú, Paraguay o Panamá.

No intranquilizan las salvajadas del estado mexicano, ni el deterioro de las condiciones de vida en Brasil y Argentina.

No inquietan las decenas de presos políticos mapuches en Chile o los presos políticos en muchos países del mundo.

Todos los males se concentran en un país, sólo en uno, llamado Venezuela. No importa que su presidente fuera elegido democráticamente, no importa que sus elecciones se celebraran con el sistema electoral “más avanzado del mundo” y con multitud de observadores extranjeros presentes. El gobierno venezolano y su país están condenados desde hace mucho tiempo.

El Sumo Poder USA decretó que no se hablara de otra cosa y ordenó la desestabilización del país venezolano. Venezuela es la mayor urgencia. Y el proyecto  está ejecutándose minuciosamente, paso a paso, detalle a detalle (1. Operación de descontento e introducción de factores de malestar social; 2. Etapa de deslegitimación con campañas publicitarias; 3. Etapa de calentamiento de la calle con  protestas y confrontaciones; 4. Etapa de combinación de formas de agresión: pacíficas, violentas y armadas y de guerra sicológica; 5. Etapa de fractura institucional, buscando la renuncia del presidente y abriendo vías a la intervención militar extranjera). El plan se cumple a rajatabla.

Urge, pues, una solución milagrosa, y la tenemos. Sí, sí, la tenemos.

Que Venezuela ponga todas sus reservas de petróleo, las más grandes del mundo, bajo el control de Estados Unidos. Así de fácil.

Controlar esas reservas es crucial para el Imperio americano. Además el comercio mundial del petróleo se denomina en dólares estadounidenses. Ningún otro país tiene el privilegio de imprimir billetes sin que afecte significativamente a su valor monetario. Por eso pasó lo que pasó en Irak, en Oriente Medio, en Libia, en Brasil, en Irán,…

Venezuela cuenta con unas reservas petroleras de unos 300.000 millones de barriles. ÉSE ES SU GRAN PECADO. Un pecado que lleva emparentada la violencia y la guerra.

Y ésa es la GRAN SOLUCIÓN: Que Estados Unidos controle los 800.000 barriles de petróleo diarios que produce Venezuela.

En tal caso, todo el mundo podrá contemplar el MILAGRO: El diablo convertido en ángel bueno.

La llama de la Estatua de la Libertad saltará hasta las manos de Nicolás Maduro, que será vitoreado por todo su pueblo y aclamado por los medios de todo el mundo. ¡Espectacular!

 

Ventana del mochuelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 (Refer. Andrés Piqueras, ¿Por qué Venezuela?, Público, 28/7/2017)

 

1 Comentario

  1. oxuan

    ¡¡¡ Ahí le has dao !!!
    Ya te estaba esperando. Este análisis pocos lo hacen.
    Gracias. Y a ver si Venezuela triunfa contra le capitalismo.

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