Colombia y sus enigmas

……..Es lo que suelen servirnos desde Colombia a los países extranjeros: Espectáculos.

La nueva entrega ha sido el 27 de junio, como siempre con aires de ‘hechos históricos’. En ella aparecen el presidente colombiano, J.M. Santos, el delegado de la ONU, Jean Arnault y el líder de las FARC, ‘Timochenko’, junto a una comparsa de más de mil invitados.

Se llevó a cabo la entrega total y definitiva de las armas por parte del grupo guerrillero. Más de 7.000 armas que serán fundidas, siguiendo protocolos de los Acuerdos de Paz. A cambio, un certificado a cada guerrillero que, en teoría, le servirá para incorporarse a la vida civil.

Como corresponde al espectáculo, todo muy escenificado, con grandilocuentes discursos de boca hueca. «Dejen esas armas, vivan en paz. Somos un solo pueblo… Les tomo su palabra, Colombia entera les toma su palabra, y la comunidad internacional es testigo. La palabra será su única arma», proclamó Santos.

Respondió el jefe de las FARC: «Ayer éramos ejército del pueblo, hoy de la esperanza del pueblo. Este día no termina la existencia de las FARC. En realidad a lo que ponemos fin es a nuestro alzamiento de 53 años», pidiendo a cambio el «cese de toda persecución política en Colombia».

……..Eso sí, en Colombia todos los proyectos, los acuerdos, los gestos, los planes…son excelentes pero añadiéndoles “en teoría”. Cosa distinta es que se lleven a efecto. En el país florecen las paradojas.

Por ejemplo, el gobierno no ha cumplido aún con lo acordado respecto a la libertad de prisioneros políticos y miles permanecen encerrados esperando la prometida libertad. Por eso más de mil de esos prisioneros se encuentran en huelga de hambre.

Tampoco se están desarrollando con normalidad otros compromisos acordados: La Justicia Especial para la Paz, la aplicación de amnistías e indultos, la Reforma rural integral, etc. En abril sólo se habían tramitado 4 de las 40 leyes o reformas legislativas acordadas.

……..Los gobernantes de Colombia nos tiene acostumbrados a los ‘fuegos artificiales’.

Sucedió con la firma de los cacareados Acuerdos de Paz. Contaban con el visto bueno de la superpotencia norteamericana. Hasta fueron aliñados previamente con un premio Nobel de la Paz al presidente colombiano.

Luego se produjo la vergonzosa campaña del ex presidente Uribe y sus muchachos. Asistimos al plebiscito fallido, a la posterior renegociación ‘sui generis’ y a las manifestaciones populares reclamando paz a grito vivo. Hasta la nueva firma el 24/11/2016.

Pero permanecieron los mismos enigmas. El enigma del desmantelamiento  de los paramilitares (en teoría ya no había paramilitares, pero en la práctica continuaban y continúan con sus crímenes selectivos). El enigma de las modificaciones jurídicas para esclarecer responsabilidades de sectores militares, policías, políticos y empresarios financiadores del paramilitarismo. El enigma de la restitución de tierras por parte de grandes terratenientes y ganaderos. El enigma de la erradicación del cultivo de coca

Demasiados enigmas abiertos, ‘mucho ruido y pocas nueces’, muchos  ‘fuegos de artificio’.

……..En ese país paradójico, cuya población sabe más de lo que sucede en Venezuela que en la propia Colombia, las informaciones que lanzan al exterior no se corresponden con la realidad, que afortunadamente en el extranjero  se conoce gracias a otros muchos medios no oficialistas.

Colombia, con más de 7 millones de desplazados, es el primer país del mundo en desplazamiento interno. Uribe continúa con su campaña de dividir al país, mediante mentiras que pretende hacer creíbles a través de su poderoso aparato de propaganda y múltiples redes sociales. Los grupos paramilitares (“Ejército anti-restitución de Tierras”, “Los Rastrojos”, “Águilas Negras”, “Urabeños”, “Libertadores del Vichada” “Autodefensas Gaitanistas de Colombia” “RAUC”,…) continúan actuando y asesinando de manera selectiva, incluso con mayor libertad que antes de los Acuerdos, con total impunidad. De momento, los Acuerdos de Paz son puro papel adornado con  verborrea presidencial. Los escándalos de corrupción de funcionarios públicos y privados campan a sus anchas cobijados por la impunidad (Reficar, Interbolsa, desfalco de los Juegos Nacionales, Agro Ingreso Seguro, Odebrecht, etc. etc.). Medio centenar de líderes sociales y defensores de derechos humanos han sido asesinados en 2017. El pueblo colombiano reclama paz y justicia, pero sigue legitimado el régimen oligárquico en el que una reducida élite posee el 85% de la riqueza nacional. La impunidad en los casos de violación de los derechos humanos llega al 95%…

Todo esto lo saben perfectamente los dirigentes, los mismos que están incumpliendo los Acuerdos de Paz. Pero salen al extranjero y nos cuentan milongas e historias de ficción.

Señor Santos, señor Uribe, señores predicadores colombianos, ¿entienden que tengamos motivos para no creerles y desconfiar de sus lindas palabras y su supuesta buena voluntad?

 

Mirada Solidaria.es

 

1 Comentario

  1. Oxuan

    Valga como ejemplo lo que tristemente sigue sucediendo en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Selecciono fragmento de lo que comunica del 21 de junio pasado:
    • El Miércoles 21 de junio de 2017 a las 15:00 horas, un grupo de paramilitares fuertemente armados llegaron al sitio conocido como La Cancha, de la vereda Mulatos Cabecera, del corregimiento de San José de Apartadó, allí rodearon el lugar y pararon un partido de fútbol que jugaban campesinos de dicha vereda, en ese momento preguntaron que si ahí jugando se encontraban miembros de la Comunidad de Paz, a lo que los pobladores respondieron que no; les advirtieron a los allí presentes que “no queremos a ninguno vinculado con esa Comunidad de Paz, y en caso de que se vinculen, serán exterminados junto con ellos por que ese es el plan que traemos”. http://www.cdpsanjose.org

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *