Israel: Son hechos, no presunciones

Decenas de resoluciones sobre el conflicto palestino-israelí ha emitido la ONU y su Consejo de Seguridad desde 1947: Sobre la coexistencia de dos estados; el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus casas; la retirada de Israel de los territorios ocupados; la ilegalidad de los asentamientos judíos en terrenos ocupados; la condena de atentados contra alcaldes de Nablus, Ramala y Al Bire; las condenas de la masacre de palestinos en Beirut y la masacre de Hebrón; la condena de la deportación de cientos de civiles palestinos por parte de Israel; la condena de las violaciones de los derechos humanos (ejecuciones extrajudiciales, matanzas y todo tipo de humillaciones a la población palestina); la ilegalidad del muro construido por Israel en territorio palestino, etc.

TODAS LAS RESOLUCIONES FUERON INCUMPLIDAS POR PARTE DE ISRAEL (con el respaldo de Estados Unidos) y así lo reconoce la propia ONU (Res. 10/6).

Más de 600.000 colonos judíos viven ilegalmente en territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén-Este.

 

El 23 de diciembre 2016: El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 2334 condenando la política israelí de asentamientos ilegales en territorios palestinos y Jerusalén oriental, exigiendo su cese “inmediato y completo”. Los asentamientos «constituyen una flagrante violación de la ley internacional y un gran obstáculo para conseguir una solución de dos estados, así como una paz, justa, duradera y completa». Condena cualquier alteración del territorio palestino desde 1967. Pero la Resolución olvidó las medidas coercitivas, viene a ser más una recomendación que un texto vinculante, por lo que puede quedar en papel mojado e Israel seguir incumpliéndola sin que nadie mueva un dedo para evitarlo.

REPRESALIAS DE ISRAEL: Al día siguiente, el primer ministro B. Netanyahu congeló relaciones con los firmantes Nueva Zelanda y Senegal y suspendió la ayuda y cooperación a Senegal; retiró su financiación a cinco órganos de la ONU; y convocó el día de Navidad a los embajadores de los países que respaldaron la resolución para expresarles una protesta formal. «Aquellos que estén contra nosotros serán derrotados, porque pagarán un precio diplomático y económico por sus acciones contra Israel”.

 

El 20 de enero de 2017 tomó posesión el nuevo presidente norteamericano Trump. Tras la resolución del Consejo de Seguridad, el 28 de diciembre Trump puso un mensaje en Twitter: “No podemos seguir permitiendo que se trate a Israel con este desprecio y falta de respeto total. Solían ser grandes amigos de EE UU, pero ya no. El principio del final fue aquel horrible acuerdo con Irán, ¡y ahora esto (ONU)! Mantente fuerte, Israel, el 20 de enero se aproxima rápido”. Y el 20 llegó.

RESPUESTA DE ISRAEL TRAS LA TOMA DE POSESIÓN DE TRUMP: Haciendo caso omiso de la Resolución 2334 de la ONU, el 24 de enero, Benjamín Netanyahu autorizó 2.500 casas en asentamientos de territorios ocupados palestinos y, el 31 de enero, Netanyahu y su ministro de defensa Lieberman aprobaron otras 3.000 nuevas viviendas. En total, 5.500 casas en asentamientos de Cisjordania y 566 en la zona palestina de Jerusalén oriental.

 

Una actividad del estado de Israel, condenada repetidamente por la comunidad internacional, son los llamados asesinatos selectivos y ejecuciones extrajudiciales. Son actividades ilegales según el artículo 3.1d de la Convención de Ginebra, que implican habitualmente la muerte de civiles inocentes. Según los datos propios del Centro Palestino de Derechos Humanos, desde el inicio de la segunda Intifada hasta el 3 de marzo de 2004 el ejército israelí y los colonos han causado la muerte a 2.129 civiles palestinos, de los cuales 464 eran menores de 17 años.

RÉPLICA DE ISRAEL: Dice Israel que ese artículo de la Convención de Ginebra se refiere a personas que no tomen parte activa en las hostilidades, pero no es el caso porque estas “ejecuciones extrajudiciales” se aplican contra terroristas, pues Israel considera ‘combatientes’ y ‘terroristas’ a todos los habitantes palestinos.

De esta manera, el gobierno de Israel decide a discreción quién es terrorista y quién no, sin tener que justificarlo ante ninguna instancia neutral. Y recuerda que la Convención de Ginebra no establece obligación alguna de juzgar a combatientes enemigos antes de ser abatidos. Se utiliza el mismo argumento para destruir los «hospitales terroristas», los «pozos terroristas», los «sembrados terroristas», los «edificios terroristas» y a los civiles que en ellos se resguardan, designándolos como «escudos humanos» de los terroristas. ‘Nuestra política de asesinatos extrajudiciales es un acto de autodefensa frente al terrorismo’.

 

¿Se entiende ahora mejor por qué se pone a Israel como ejemplo de terrorismo de Estado?

 

GOTA ACLARATORIA: El fanatismo aturde, venga de donde venga, y confunde hasta el vocabulario.

Semitas: Pueblos de Oriente Medio que hablan un idioma de la familia lingüística hebraica o semita (hebreo, árabe, arameo,…). Sin embargo, se aplica la palabra ‘antisemita’ refiriéndose solamente a la discriminación contra los judíos. Pero la mayoría de los judíos no son semitas (solo 10%) y sí los árabes.

Judíos: En principio, las personas creyentes de la religión del judaísmo. Más tarde cobró un sentido ‘étnico’ (descendientes de antepasados judíos), aunque sean ateos o se hayan convertido a otras religiones. El judaísmo como tal no tiene fronteras. Y entre la población israelí, un 20% no son judíos, sino árabes de religión musulmana y cristiana.

Sionismo: Movimiento político internacional que defiende un nuevo estado para los judíos en su territorio ancestral (Palestina), una nación única sobre una base étnica-religiosa. El sionismo autoritario  defiende un modelo capitalista militarizado, de carácter fascista, y está dirigiendo actualmente el país. Muchos judíos ortodoxos están abiertamente contra el sionismo y son las voces más críticas contra Israel.

Estado de Israel: Fundado en 1948, por oleadas de inmigrantes judíos procedentes de Europa y Norteamérica, luego de Oriente Medio y Magreb. En aquel territorio ya vivían comunidades árabes, que fueron expulsadas la mayoría a campos de refugiados. Con los años Israel se ha ido expandiendo y fue encerrando a los palestinos en un territorio cada vez más estrecho. Ahora bien, de los 15 millones de judíos en el mundo, sólo 5 millones viven en Israel (los demás, por tanto, no son israelíes).

 

Mirada Solidaria.es

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