Palabras de expertos

Sus palabras son de peso, ‘es una autoridad en el tema’…

Efectivamente, cuando hablan personas entendidas o expertas en una materia, su discurso cuenta de antemano con un alto porcentaje de credibilidad y el aire de la audiencia suele estar a favor.

Cosa distinta es el recorrido y efecto que tengan esas palabras y mensajes. Unos caen en saco roto y quedan en papel mojado, otros sirven de denuncia (delatan un delito o una injusticia con la intención de que se tomen medidas), otros son mera publicidad (para vender un servicio, un producto, una idea o una imagen)…

El célebre orador ateniense Demóstenes decía: “Las palabras que no van seguidas de los hechos no valen para nada”.

 

¿Les parece suficiente autoridad el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon?

Pues, recientemente, el 21/9/2016, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, frente a los representantes de 193 países, dijo: “En demasiados lugares vemos a líderes que reescriben constituciones, que manipulan elecciones y que dan otros pasos desesperados para agarrarse al poder…Los líderes deben entender que su puesto es una confianza que les da gente, no una propiedad personal”.

Y se refirió así a las atrocidades cometidas en Siria: “Hoy en esta sala hay representantes de Gobiernos que han ignorado, facilitado, financiado, participado o incluso planeado y ejecutado atrocidades infligidas por todas las partes del conflicto sirio contra civiles”.

Respecto a Naciones Unidas: Demasiado a menudo he visto propuestas con amplio apoyo bloqueadas en nombre del consenso por unos pocos países o a veces uno solo”. Así, se preguntó si resulta “justo” que en el “complicado” mundo del siglo XXI unos pocos países tengan un poder “tan desproporcionado” y criticó que no se haya avanzado en la reforma del Consejo de Seguridad, el órgano que toma las decisiones más importantes y donde cinco países tienen derecho de veto.

“Sin cambios ahí, el Consejo está poniendo en peligro su efectividad y su legitimidad”.

                (Sin palabras…)

 

El pasado 26 de septiembre de 2016 se firmó en Cartagena de Indias el Acuerdo de Paz de Colombia para poner fin a 52 años de guerra.

Ante 2.500 invitados nacionales y autoridades extranjeras, todos vestidos de blanco, y tras lindos discursos, se estamparon las firmas del Gobierno y las FARC.

Otros actores estuvieron ausentes: los opositores al Acuerdo. Aunque en sus filas hay gente de mucho peso económico y político, además de contar con el monopolio de los medios de comunicación.

Un detalle: Hoy siguen siendo blanco de la violencia personas defensoras de los derechos humanos, organizaciones sociales (que apoyan a las víctimas del conflicto), así como líderes sociales y comunitarios (dirigentes indígenas y de comunidades afro-colombianas, miembros de la Marcha Patriótica o del Congreso de los Pueblos). Los grupos paramilitares son los principales responsables. Según el “Programa Somos Defensores”, llevan sesenta y tres defensores de los derechos humanos asesinados y en lo que va del año más de cincuenta.

(Precisamente el entorno paramilitar es el que se opone al Acuerdo de Paz…)

 

375 de los científicos más prominentes en la materia, incluyendo 30 premios Nobel, advierten sobre la inacción política ante el calentamiento global en su pronunciamiento del 20 de septiembre 2016.

El calentamiento global es consecuencia de la actividad humana. No es una creencia, ni una teoría; no es un fraude o una conspiración. Es una realidad física.

Las huellas del calentamiento global son visibles por todas partes: aumenta el nivel del mar, se calientan los océanos, se calienta la atmósfera y la superficie terrestre, se derriten las capas de hielo en el Ártico, en la Antártida, en los glaciares; se alteran los patrones de las lluvias, se acidifican los océanos, se propagan enfermedades, se extinguen especies, se amenaza el suministro de agua y alimentos a la población mundial.

El cambio climático es algo presente, aquí y ahora, en nuestro país, en nuestras comunidades. Es posiblemente la mayor amenaza actual para la humanidad.

En el Acuerdo de París en diciembre 2015, los líderes de 193 países reconocieron que el calentamiento global es una amenaza real para las generaciones presentes y futuras de todo el planeta.

Las evidencias son incuestionables. Ningún científico con reputación las disputa.

Sin embargo, a pesar del Acuerdo de París, corremos el riesgo de cruzar puntos sin retorno.

Los científicos hemos advertido por décadas sobre los peligros del calentamiento global para todo el mundo. Vemos como tales predicciones se han venido corroborando. Ya no hay científicos de reputación en desacuerdo sobre los factores fundamentales que modifican el clima.

Pero no faltan quienes se ciegan ante las contundentes evidencias científicas. Para aquellos ciudadanos que voten por políticos que niegan la ciencia, que arremeten contra los científicos en lugar de arremeter contra las causas del calentamiento global, su legado será el calentamiento global que pudieron haber contribuido a evitar.  ¿Qué le dirán a sus hijos?

                (¿Cuántos pronunciamientos y denuncias de  científicos necesitaremos…?

 

Ya ven, hay palabras y mensajes estériles, como meros direccionales o intermitentes que indican la dirección pero nunca se llega a realizar la maniobra.

 

Mirada Solidaria.es

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1 Comentario

  1. Oxuan

    Paece que la mayoría
    tié el gen de la tontería
    desarrollao en exceso;
    y por eso
    qué mal lo estamos haciendo,
    como si en la calavera
    serrín fuera la sesera
    y se nos fuera pudriendo.

    Tú Mochuelo sigue hablando,
    no desesperes, insiste,
    que aunque la cosa esté triste
    hay que hacer camino andando.

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