Moralejas

Cuento

Una mañana, el marido vuelve a su cabaña luego de varias horas de pesca, amarra y decide dormir una siesta antes descargar.

Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide salir en la barca. Se mete lago adentro, echa el ancla y comienza a leer un libro.

Viene un Guardián en su lancha, se acerca a la mujer y dice:

                – Buen día, señora. ¿Qué está haciendo?

                – Leyendo un libro, responde ella (pensando ‘¿No es obvio?’)

                – Está en zona restringida para pesca,  le informa él.

                – Disculpe, oficial, pero no estoy pescando, estoy leyendo.

                – Sí, pero tiene todo el equipo, por lo que veo. Podría empezar en cualquier momento, tendré que llevarla y detenerla.

                – Si hace eso, lo tendré que acusar de abuso sexual, contesta la mujer…

                – Pero yo ni siquiera la toqué !!!,  protesta el guarda.

                – Es cierto, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento.

                – Disculpe; que tenga un buen día, señora, dice el hombre y se va…

MORALEJA:        Nunca discutas con una mujer que lee.

                               Sabe pensar y sabe defenderse.

 

 

Testimonio

Se cumplen seis años de la muerte de la activista solidaria estadounidense Rachel Corrie, estudiante de 23 años, activista de derechos humanos procedente de Olimpia, en el estado norteamericano de Washington, que fue arrollada y asesinada por una excavadora militar israelí en Rafah (Gaza) el 16 de marzo de 2003, mientras defendía una vivienda palestina que iba a ser demolida.

A los amigos, en diferentes correos electrónicos, había escrito: “Abaten la casas aunque haya gente adentro, no tienen respeto por nada y por nadie”. 

Testigos presenciales lo confirman: “Estaba sentada en la trayectoria del bulldozer, el conductor la vio, continuó y le pasó por encima” “La excavadora le echó tierra encima y después la aplastó”. 

                 La última CARTA A SU MADRE decía:

«Esto tiene que terminar. Hemos de abandonar todo lo demás y dedicar nuestras vidas a conseguir que esto se termine. No creo que haya nada más urgente.

Yo quiero poder bailar, tener amigos y enamorados, y dibujar historietas para mis compañeros. Pero, antes, quiero que esto se termine.

Lo que siento se llama incredulidad y horror. Decepción.

Me deprime pensar que ésta es la realidad básica de nuestro mundo y que, de hecho, todos participamos en lo que ocurre.

No fue esto lo que yo quería cuando me trajeron a esta vida. No es esto lo que esperaba la gente de aquí cuando vino al mundo. Éste no es el mundo en que tú y papá queríais que viviera cuando decidisteis tenerme

 

Despropósito

En su edición del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Osservatore Romano, el diario del Vaticano, publicaba el siguiente artículo: ‘La máquina de lavar y la emancipación de la mujer’.

                “Pon el detergente, baja la tapa y relájate”, afirma este periódico, citando al manual de utilización de uno de los primeros modelos.

                “En el siglo XX, ¿qué fue lo que tuvo más influencia en la emancipación de las mujeres occidentales?”, se pregunta la periodista Giulia Galeotti.

                “El debate sigue abierto. Algunos dicen que fue la píldora, otros la liberalización del aborto, o incluso trabajar fuera del hogar. Sin embargo, otros van más lejos (y proponen): la lavadora”, sostiene Galeotti.

                El Osservatore Romano retrocede a los orígenes de la lavadora -el teólogo alemán Jacob Christian Schaffern inventó en 1767 un modelo rudimentario- y se refiere a la “sublime mística de poder cambiar las sábanas dos veces por semana en lugar de una”, una frase que atribuye a la célebre feminista estadounidense Betty Friedan.

                “Al principio, las máquinas eran muy voluminosas. Pero rápidamente, la tecnología creó modelos más estables, livianos y eficaces…y se tuvo la imagen de la supermujer en el hogar, sonriente, maquillada y radiante entre los electrodomésticos de su casa”, sostiene el Osservatore.
DUDA: ¿Son tontos o imbéciles?  ¿misóginos o viejos patriarcas cazadores de brujas?      (Ver definiciones en el diccionario)

 

Anécdotas

De la Baronesa de Staël-Holstein, llamada Madame de Staël, se dice que cierto caballero que acudía a su salón le preguntó por qué las mujeres hermosas tenían más éxito que las mujeres inteligentes.

La aguda escritora contestó con una sonrisa: “Sepa que eso es así porque entre los hombres hay muy pocos ciegos, pero abundan los tontos”.

Conrado III, rey de Germania, que en 1137 sucedió en el trono a su padre Lotario y fundó la dinastía de los Hohenstaufen, sitiaba con éxito una ciudad perteneciente al duque de Baviera.

Como las consecuencias del cerco se dejaran sentir sobre los habitantes de aquella plaza, las mujeres, desde las almenas, protestaron diciendo que ellas no tenían nada que ver con aquellas guerras, y que se les diera licencia de abandonar el lugar con algo de sus pertenencias.

Cuando lo supo el monarca, accedió, pero puso una condición: que ninguna de ellas llevara consigo más de lo que pudiera acarrear.

Así se hizo, y dada la orden pudo observar Conrado cómo salían las mujeres una a una llevando a sus hijos o maridos al hombro.

Ante aquel espectáculo, y no pudiendo oponer razonamiento alguno en contra, el rey dijo: “Ojalá tuviera yo para mí mil mujeres como éstas”.

A Napoleón Bonaparte le disgustaban las mujeres metidas en política. Siendo todavía general acudió a una de las reuniones que celebraba en su salón la baronesa Madame de Staël, la famosa autora de Corina.

Como quiera que ésta hubiera estado disertando acerca de temas políticos y de los partidos que había sufrido Francia en las últimas décadas, al ver que Napoleón no decía nada, le preguntó: “General, veo que no sois de mi opinión”; y el Gran Corso respondió: “Confieso que no he prestado atención a lo que decíais; por otra parte sabéis que no veo bien que las mujeres hablen de política”.

A lo que repuso la elegante y celebrada anfitriona: “Acaso tengáis razón, pero temo que no os hayáis parado a pensar que en un país donde se nos mata por motivos políticos, las mujeres tengamos curiosidad por saber por qué nos cortan la cabeza, ¿no os parece?”.

www.miradasolidaria.com

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