No en mi nombre

Gobiernos elegidos democráticamente, una vez en el poder, toman diversas decisiones que van contra los principios y valores humanitarios, contra nuestras conciencias de seres humanos.

En ese momento quedan des-autorizados y dejan de representarnos. Desde el poder deciden, pero no en mi nombre, no en nuestro nombre.

 

Sucedió hace unos días en Dinamarca: Una columna de hombres, mujeres y niños (refugiados) caminan por una carretera hacia la frontera con Suecia. Una mujer, trabajadora en su día como defensora de los derechos del niño, paró su coche y recogió a una familia con varios críos. Les llevó a casa para darles café y galletas y después los acercó hacia la frontera.

Las leyes de Dinamarca han multado con 3.000 euros a esta señora. Los jueces están dispuestos a multar igualmente a otros 300 daneses que hicieron algo parecido.

La hospitalidad, que siempre ha sido una obligación del ser humano, ahora se ha convertido en falta grave para los gobiernos europeos.

 

Sucedió hace unos días en Alemania: Los xenófobos del partido Alternativa para Alemania (AfD) irrumpen con fuerza  en las elecciones celebradas en tres estados federados (Baden-Württemberg, Renania-Palatinado y Sajonia-Anhalt) con su rechazo a la acogida de refugiados. La líder del partido, Frauke Petry, aseguró: “Es un buen día para la democracia en Alemania”.

Resulta muy preocupante que la xenofobia, es decir, el odio y hostilidad hacia los extranjeros, sea un valor democrático para algunos dirigentes europeos.

 

Sucedió hace unos días entre las fronteras de Grecia y Macedonia. Eslovenia, Croacia, Serbia y Macedonia acababan de sellar sus fronteras. Las cámaras accedían a Idomeni, uno de los campamentos de la vergüenza en suelo europeo. Miles de personas malviven en tiendas de campaña, adultos y niños, tiendas arrasadas por la lluvia. Sirios, iraquíes y afganos. Viajan con toda la familia y no paran de llegar.

Idomeni es una olla a presión de rabia y abandono. La estampa de miles de mujeres y niños en el barrizal recordaba ignominiosas imágenes de los judíos en los campos de concentración nazis.

 

Sucedió hace unos días en Europa: Se publicaban cifras oficiales sobre refugiados. ¿Cuántos han llegado a Europa? Desde enero de 2016, 150.000 refugiados y migrantes llegaron a través del Mediterráneo (sobre todo a Grecia), a lo que habría que añadir 1.830 personas por vías terrestres.

En 2015, el total entre refugiados y migrantes superó el millón de personas. Concretamente, 840.000 personas procedían de países en guerra o claramente en conflicto. Es decir, 9 de cada 10 personas que entraron en 2015 eran claros perfiles de refugiados.

En lo que va de 2016 se han ahogado 455 personas tratando de llegar a suelo europeo, el año pasado murieron 3.770 (60% niños) oficialmente, aunque nadie conoce la cifra real.

Europa se ha convertido en un club mercantil, cada vez menos solidario. En la Unión Europea hay 508 millones de habitantes. El 1.046.000 de refugiados llegados suponen el 0,0003 de la población de la UE. Jordania, con seis millones y medio de habitantes, acoge a 639.700 refugiados (un 10%) y los refugiados en Líbano suponen el 25% de su población.

 

Sucedió hace unos días en la Unión Europea: La UE se traicionó como proyecto político para consagrarse como simple club de mercaderes. Su deber básico de acogida a los refugiados lo externalizaron vía pagos a Turquía, para que, a cambio de 6.000 millones de euros, recoja a todos los refugiados, los controle y decida sobre su expulsión.

No había sido suficiente con la burla del reparto: Hace seis meses los estados de la Unión se comprometieron a acoger a 160.000 personas refugiadas, pero sólo acogieron a 937. De las 9.273 que correspondían a España han llegado 18.

Más que vergonzoso es inhumano burlarse de millones de personas forzadas a huir. Más de la mitad de la población siria se ha visto obligada a dejar su hogar por la guerra en estos 5 años. De los 60 millones de refugiados o desplazados forzosos que hay en todo el planeta, más de 11 millones son sirios.

 

Sucedió hace unos días en la ONU: La propia ONU, a través de Acnur, mostraba su inquietud ante el acuerdo de la Unión Europea y Turquía. «Un acuerdo que parece que establece la expulsión directa de extranjeros hacia un país tercero no es consistente con la legislación europea ni con la legislación humanitaria internacional». 

La ILEGALIDAD se está haciendo hábito en la Unión Europea: Se levantan muros contra los derechos; se confiscan bienes a quienes llegan y se les niegan auxilios mínimos; se incumplen los tratados internacionales firmados; hemos visto a guardacostas turcos golpeando a refugiados en alta mar; las mafias aprovechan para hacer su agosto; una poderosa flota de la OTAN se suma para controlar a miles de seres humanos en situación de miseria y desarmados que arriesgan su vida huyendo del infierno de la guerra; hacinados como animales duermen en carpas con otras 150 personas; el 60% de los refugiados que llegan a Europa son mujeres y niños; devoluciones ilegales a sus países de origen; incumplimiento de los principios de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (2000)…

Y unos gobernantes y dirigentes que no respetan las leyes y los principios, no merecen respeto de la ciudadanía.

 

Unimos nuestras voces a otras muchas que gritan:

“no nos representan”, “no en mi nombre”, «ninguna persona es ilegal»…

 

Mirada Solidaria.es

 

1 Comentario

  1. Fausti

    Qué pena de Europa!!! Dónde han quedado los valores defendidos a lo largo de las distintas revoluciones????? Europa está decadente

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