El cambio climático puede afectar a más de 375 millones de personas en el mundo a partir de 2015 si no se toman las medidas necesarias, según un informe de Oxfam.

El mayor peligro lo correrían los países pobres y en vías de desarrollo según la ONG, que solicita un aumento de los gastos en ayuda humanitaria  y en la protección del medio ambiente (50.000 millones de dólares al año), si se quiere evitar una crisis sin precedentes a partir de 2015.         (REUTERS, 21/04/2009)

 

     Nuevos estudios científicos en EE UU y Europa arrojan dudas sobre la seguridad y la eficiencia de los cultivos genéticamente modificados. Alemania es el sexto país de la UE en prohibirlos y se une a Austria, Grecia, Francia, Hungría y Luxemburgo.

España lidera la producción en el continente con un 75% del total. Carlos Ferrer, presidente de la Asociación de jóvenes agricultores (ASAJA) de Huesca y vicepresidente de la Asociación de Productores de maíz, es partidario de los OMG: “Si tenemos que competir con los productos de fuera queremos jugar con las mismas oportunidades…No podemos quedarnos en el vagón de cola de la biotecnología y dejar de ser competitivos”.       (EL PAIS, 18/04/2009) 

 

     Dr. Gilles-Eric Séralini, experto de la Comisión Europea en transgénicos: Urge presionar a los gobiernos a que exijan a las compañías productoras de transgénicos que se hagan públicos los estudios de los efectos que estos alimentos tienen en la salud: “No es posible alimentar al mundo con un producto que sólo se ha probado tres meses en ratas y cuyos análisis de sangre son secretos”.

Sabemos que el cáncer, las enfermedades hormonales, metabólicas, inmunitarias, nerviosas y reproductivas están relacionadas con los agentes químicos que contienen.

Soja, maíz, algodón y colza. Las semillas llevan incorporado el veneno para los insectos. Las de maíz y soja contienen Roundup, el mayor herbicida del mundo.

Hay muchos alimentos que contienen soja o maíz. Todos los que contienen por ejemplo azúcar de maíz (sodas, bebidas de cola, pastelería, salsas, bombones, caramelos, chocolate…). Y los animales que nos comemos que han sido alimentados con maíz transgénico (pollo, vaca, conejo, cerdo, leche, huevos…).              

 

     La UE ha pedido los resultados de las pruebas a las compañías para aceptar o no la comercialización de estos productos, pero las compañías dicen que son confidenciales, cuando según la ley de la UE deberían ser públicos. Ya hemos ganado algún juicio contra Monsanto demostrando los efectos nocivos de los OGM que pudimos analizar.

Hemos realizado investigaciones recientemente sobre los efectos del Roundup (el mayor pesticida del mundo, utilizado en tres cuartos de los transgénicos) en células humanas: directamente las mata.

Esas empresas son inmensamente poderosas. Es el mayor desafío financiero que jamás ha existido. Hay cuatro plantas que alimentan al mundo a nivel intensivo: soja, maíz, arroz y trigo. Las compañías registran patentes sobre las plantas de estos alimentos gracias a los OGM. Quien tenga las patentes y cobre royaltis cada vez que alguien las coma o cultive en el planeta será el rey del mundo; por eso las grandes empresas farmacéuticas han empezado a hacer OGM.       
Las ocho mayores compañías farmacéuticas son las ocho mayores compañías de pesticidas y de OGM. Monsanto tiene el 80% de la biotecnología del mundo.      
Ni siquiera uno de cada 10.000 científicos tiene acceso a los datos. Yo hace nueve años que leo todos los informes europeos y americanos de controles sanitarios de OGM, y los únicos que hacen test son las propias compañías.   (La Vanguardia, 20/4/2009)

 
 

     Los científicos estadounidenses asumen 20 años después los informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU. La Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA, en sus siglas en inglés) reconoció ayer a través de un informe que “los gases de efecto invernadero, que generan el cambio climático, contribuyen a la contaminación del aire y ponen en riesgo la salud pública y el bienestar”.

Esta afirmación, obvia para todos los científicos del resto del mundo, es insólita en EEUU, ya que durante los ocho años de gobierno de Bush se negó la existencia del calentamiento y, por supuesto, de sus efectos.         (Público, 17/4/2009)

 

     El volumen del hielo marino del Ártico el pasado verano podría haber sido posiblemente el peor en 8.000 años.

Sumándose a la preocupación, la NASA y el National Snow and Ice Data Centre (NSIDC) en los EEUU avisaron que incluso en los meses de invierno más fríos el hielo marino no se está recuperando sustancialmente.

Por otro lado, la revista Science informó en un estudio hace dos semanas en el que los científicos evaluaron los 13 modelos climáticos globales más fiables de 21 y sus resultados. Basado en esto, tienen “renovada confianza” en que la fecha más probable en la que el hielo marino durante el verano desaparezca realmente sea 2037.     (The Guardian, 12/4/2009)

 

     Los 2.500 científicos reunidos en la conferencia de Copenhague esta semana resumen sus investigaciones que se discutirán en el encuentro de la ONU en Diciembre. Los científicos compilan la lista de actos imprescindibles frente al cambio climático, seis formas de salvar el mundo:

1) Tendencias climáticas: El clima se está moviendo más allá de los patrones de la variabilidad natural dentro del cual nuestra sociedad y economía se han desarrollado y prosperado. Estos parámetros incluyen la temperatura superficial media global, el aumento del nivel del mar, las dinámicas de los océanos y las capas de hielo, la acidificación del océano y los eventos climáticos extremos. Hay un riesgo significativo de que muchas de las tendencias se aceleren, llevando a incrementar el riesgo de una cambio climático abrupto o irreversible.

2) Problemas sociales: Las sociedades son altamente vulnerables incluso a niveles modestos de cambio climático, son las naciones y comunidades pobres las que están en más riesgo. Aumentos de temperatura por encima de 2ºC serán muy difíciles de soportar e incrementará el nivel de problemas climáticos durante el resto del siglo.

3) Estrategia a largo plazo: Una mitigación rápida, sostenida y efectiva basada en una acción global coordinada y acciones regionales se requieren para evitar “un cambio climático peligroso” independientemente de cómo se defina. Objetivos más débiles para el año 2020 incrementará el riesgo de cruzar puntos de no retorno. Un retraso en el inicio de una mitigación efectiva incrementa significativamente los costes económicos y sociales a largo plazo.

4) Dimensiones de la igualdad: El cambio climático está teniendo y tendrá, efectos muy diferentes en la población y entre países y regiones, en esta generación y en la futura, en sociedades humanas y en el mundo natural. Exijimos una red efectiva con buenos fundamentos de adaptación y seguridad para las poblaciones menos capaces de hacer frente a los impactos del cambio climático.

5) La inacción es inexcusable: No hay excusas para la inacción, ya tenemos muchas herramientas y enfoques   –económicos, tecnológicos, de comportamiento, de gestión– para tratar de forma efectiva el desafío del cambio climático. Pero tienen que ser implementados de forma vigorosa y amplía para alcanzar la transformación social requerida para descarbonizar las economías. Un amplio rango de beneficios emergerán de un esfuerzo concertado para cambiar nuestra economía energética ahora.

6) Enfrentando el desafío: Para conseguir la transformación social requerida que haga frente al desafío del cambio climático, tenemos que reducir la inercia en los sistemas económicos y sociales; construyendo un deseo de la población creciente para que los gobiernos actúen frente al cambio climático; eliminar los subsidios explícitos e implícitos; reducir la influencia de los intereses creados que aumentan las emisiones y reducen la resistencia; facilitar los cambios de la gobernanza ineficaz y de las instituciones débiles;  y comprometer a la sociedad en la transición de normas y prácticas promuevan la sostenibilidad.      (The Guardian,  17/3/2009)

 

     El mundo ha perdido más de 70 millones de hectáreas de bosques desde 1990 hasta 2005, dijo la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en un reporte divulgado hoy.

La mayor parte de la deforestación ha tenido lugar en América del Sur, África y el Caribe.

La FAO dijo que la velocidad de la deforestación en los países en desarrollo es poco probable que decline en el futuro cercano porque los altos precios de los alimentos y los combustibles favorecerán la incesante tala de los bosques para la producción de ganado y cosechas agrícolas para alimento, forraje y biocombustible.     (Argenpress, 17/3/2009)

    

     Se entiende que hubiera una manifestación en Madrid, el 25 de abril, Día de la Tierra, contra la inacción de los gobiernos frente al cambio climático.

Se entiende también lo que dice Leonardo Boff: El camino más corto hacia el fracaso de todas las iniciativas que buscan salir de la crisis sistémica es esta desconsideración del factor ecológico. O lo situamos en el centro de cualquier solución posible o tendremos que aceptar el eventual fracaso de la especie humana. La bomba ecológica es más peligrosa que todas las bombas letales ya construidas y almacenadas.

Esta vez tenemos que ser colectivamente humildes y escuchar lo que la propia naturaleza, a gritos, nos está pidiendo: renunciar a la agresión que el actual modelo de producción y consumo implica. No somos dioses ni dueños de la Tierra sino sus criaturas y sus inquilinos.

 

     ¡Y que haya tanta gente que oye estas cosas, como quien oye llover!

 

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