Llámenlo como quieran: meditar, reflexionar, recapacitar, sentir, interiorizar…

Y nos confesó que medita todos los días y en muchos momentos. Medita en ese libro que es la vida. Le hace meditar la gente, sus pasos y sus caídas,  sus risas y sus lágrimas y sus sueños. Sabiendo que la vida es un arco iris que incluye el negro.

Los acontecimientos, las noticias, las guerras, el hambre, las injusticias, las manifestaciones,… Todo le hace meditar y, sobre todo, las víctimas y sus victimarios.

¿Quién al meditar no se siente mejor, más lleno, más vivo? ¿Quién dice que hacerte permeable a la realidad te produce necesariamente más angustia que esperanza?

 

Se detuvo como con ganas de poner algunos ejemplos.

Todo cuanto sucede, aparentemente positivo o negativo, encierra mensajes para la vida. Todo.

Bueno, hay mensajes que te llegan directos, como, por ejemplo, las reflexiones del recién fallecido profesor y economista José Luis Sampedro:

Es el momento de la acción de todos porque otro mundo no solo es posible sino seguro. Seguro.

Lo contrario es negar la Historia, es creer que la Historia se para.

Estamos viviendo un momento de transformación…Cuando los jóvenes gritan “democracia real ya” saben que lo que se llama democracia no lo es en casi ningún sitio porque no manda el pueblo.

La crisis actual es una “barbarie”, está destruyendo valores como la verdad y la justicia. Esto que llaman democracia encierra una falsedad y una injusticia tremendas: los trabajadores están al servicio de los bancos en lugar de los bancos al servicio de los trabajadores. Y pensando en el derecho internacional, ¿Qué queda del derecho internacional después del ataque de Bush a Irak? Lo llamaron “acción preventiva” y es la ley de la selva.

 

O sus mensajes de esperanza a la juventud:

A los jóvenes de las plazas les diría que lo importante es vivir, que hay que vivir, que para vivir hay que ser libre y que para ser libre hay que tener el pensamiento libre, y que se eduquen para tener el pensamiento libre y que con ese pensamiento se vayan construyendo a sí mismos y procuren educarse mejor y contribuyan a que los demás se eduquen también, porque el poder que organiza la enseñanza nos prepara para ser productores y consumidores que es lo que le interesa al mercado. Eso es lo que interesa en este sistema. Bueno, pues se acabó, nada de eso. ¡A ser seres vivos que desean, que prefieren y que hacen!

El capitalismo no es el orden natural e inmutable de la sociedad, es solamente una etapa en la historia hacia su transformación en un sistema basado en la igualdad y la solidaridad y no en la imposición del beneficio privado sobre el beneficio social.

Las sociedades no cambian mientras no cambien sus dioses, es decir, sus valores. Estamos ante una crisis cultural: el desarrollismo se encuentra en su fase final de agotamiento. Y esos límites no los resuelve la técnica, sino un cambio de valores. Valores alejados del crecimiento ilimitado, de la técnica por la técnica, de la ciencia frente a la sabiduría, de la competencia frente a la cooperación; en definitiva, hay que saber hacer… para saber vivir y vivir es servir: entender la vida solidariamente.

 

O comentarios, por ejemplo, que te provocan inquietud, como esa ‘píldora de José Martí’:

La última novedad para ayudar a los desheredados nos llega del británico multimillonario Lord Fink.

Pagando un pastón, grandes fortunas del mundo podrán asistir a una serie de saraos solidarios en 120 ciudades. Empezarán cenando en el Hotel Savoy de Londres y pueden acabar degustando un cóctel en las Islas Fidji.

Como en los años de penuria de la posguerra, también en varios países proliferan roperos solidarios, tómbolas benéficas, tés caritativos, desfiles de moda con finalidad altruista…

En general, actos organizados por señoras de la buena sociedad, esposas de empresarios que posiblemente no han tenido reparo en poner en la calle a sus trabajadores.

El compromiso de esa gente con los pobres da grima. Con justicia social no sería necesaria esta solidaridad con regusto kitsch. (1) 

¿Cómo les parece…?

 

Meditar sobre la vida te humaniza, te pone en tu sitio. Tal vez sólo seas un dedito pequeño del pie, sin nombre, pero eres capaz de sentir el dolor del cualquier otra parte del cuerpo.

Meditar y descubrir tus limitaciones. ‘El sordo siempre cree que los que bailan están locos’.

Meditar y valorar la vida y sus contrastes. Como rezaba aquella pintada en una pared de Colombia: Hijueputa vida…¡amarte tanto!

Meditar y disfrutar preguntándole a la vida en tus adentros:

Cuando nos esclavizamos de algo, ¿quién tiene a quién?

¿Un obrero de la Ford vale menos que un auto?

– ¿Son congruentes los padres que quieren que sus hijos aprendan y sepan más que ellos, pero quieren que piensen siempre como ellos?

– ¿Se creen libres porque votan? ¿Sólo son libres cada cuatro años?

– ¿Por qué el público no puede estar y manifestarse en las vías públicas? ¿Acaso las vías públicas son cortijos o haciendas privadas de los gobernantes?

– ¿Es digno de cárcel también el silencio cómplice?

– ¿Puede existir alguna razón que justifique actualmente la muerte por hambre?

– ¿Son inmigrantes ilegales porque no tienen ‘papeles’? ¿Acaso algún ser humano es ilegal?

– Si la justicia no es igual para todos, ¿Por qué se sigue llamando justicia?

Así miles de preguntas… que buscan respuestas en tu conciencia.

Meditar y contemplar gratuitamente la vida. Decía Confucio: ¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.

Y así, libremente, caminar meditando para irle sacando jugo a la vida, a ese puñadito de años que es nuestra existencia, caminar humilde y valientemente, sin miedos, conscientes de que ‘una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja’. (2)

 

El mochuelo

(junio-2013)

 

(1) (La píldora de José Martí, Programa ‘A vivir que son dos días’, Cadena SER, 12.5.2013)

(2)Proverbio italiano. 

 

  1. Luis
    23 Jun 13 15:10

    Hablar de pobres en España resulta anticuado, son
    palabra salidas de la boca del ministro Wert.
    ¡Fuera la ética del miedo y oscurantista!
    Mejor la ética de de la alegría y esperanza y amor real.

  2. m.carmen
    25 Jun 13 8:59

    Jose Luis Sampedro, la mejor persona e inteligencia de los últimos tiempos. El más joven entre todos a pesar de sus más de 90 años.
    ¡Que pena que “se vayan” tanto él como “otros” que tanto aportan a la sociedad!

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