La doble moral está de moda

Es decir, la hipocresía está de moda.

 

Venezuela:

El Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, reiteró su exigencia de que haya un reconteo de votos en las recientes elecciones presidenciales de Venezuela, durante una interpelación en el Congreso de su país, en la cual el diplomático describió a América Latina como “nuestro patio trasero”. (Con razón el candidato Henrique Capriles ha sacado tanto pecho…)

Un congresista demócrata, Gregory Meeks, representante del distrito Queens de Nueva York, cuestionó las dudas de Kerry sobre el reconteo de votos en Venezuela, afirmando que durante la crisis generada por las irregularidades en las elecciones en EEUU en el año 2000 no hubo reconteo.

Efectivamente, hubo múltiples irregularidades en las elecciones estadounidenses en el 2000: se negó el derecho al voto a afro-estadounidenses e hispanos, y hubo problemas con las máquinas de votación. La Corte Suprema suspendió el reconteo de voto en el estado de Florida, con lo cual George W. Busch fue declarado presidente, con menos votos a nivel nacional que su contrincante Albert Gore. Así y todo, a Bush se le asignaron el 50.7% de votos frente al 48.3% de Gore.

En aquel momento, Kerry aceptó la victoria de Bush y no cuestionó su legitimidad como presidente. Ahora, en el caso de Venezuela, se niega a reconocer como vencedor a Maduro con el 50,66% de los votos frente al 49,07% obtenido por el pro-estadounidense Capriles.

No importa que todos los observadores dijeran que fue un acto electoral sumamente limpio.

Y al día siguiente, el gobierno de EEUU apoyó los actos de insurrección en Venezuela, que llamó ‘protestas pacíficas’ pero que fueron auténticos ‘actos terroristas’ (barricadas, corte de líneas eléctricas, sabotajes a la distribución de mercancías básicas, ataques a edificios públicos, a canales de TV, a centros médicos, a escuelas, a sedes del partido socialista, lanzamiento de cócteles molotov contra los edificios, etc.)

Personalidades de 26 países, varias de ellas participantes como observadores acreditados durante las elecciones venezolanas, emitieron un comunicado celebrando el triunfo de la democracia en una ejemplar, limpia y transparente jornada electoral y alertando, a su vez, contra un intento de golpe de estado.

Parece que, al tratarse de Venezuela, puede desconocerse la victoria de Nicolás Maduro, quien le ha sacado al contrincante Capriles tantos votos como, por ejemplo, le sacó Aznar a Felipe González, o Felipe Calderón a López Obrador, y más de los que sacó Bush a Al Gore.

 ¿Cómo explicar esta doble moral…?

 

Chipre:

Chipre es, desde 2004, un país miembro de la Unión Europea o Comunidad Europea. Una Comunidad política de Derecho nacida para ‘propiciar y acoger la integración y gobernanza en común de los estados y los pueblos de Europa’. El año pasado otorgaron a la Unión Europea el Premio Nobel de la Paz “por su contribución durante seis décadas al avance de la paz y la reconciliación, la democracia y los derechos humanos en Europa”.

Hasta aquí, la publicidad, la teoría, la fantasía, el bla bla bla…

En la realidad hay que hablar de una Comunidad del Euro, de una comunidad netamente económica, en la que dispone con voz de mando Alemania y controla el Banco Central Europeo (BCE), que junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) forman la famosa “Troika”, un grupo realmente decisivo que dicta las políticas económicas y sociales, un grupo impuesto por los poderes económicos y no elegido por nadie.

La ciudadanía europea puede, si quiere, cantar el himno y bailar con la bandera estrellada europea; y puede votar para que haya representantes de su país en las oficinas de Bruselas. Pero eso es todo. Que no sueñe con más Unión, ni más democracia, ni más solidaridad entre los miembros europeos.

Y en tiempos de crisis, mucho peor. Aquí no hay miembros, ni familias, ni uniones. El dinero es el dinero, manda el negocio, el euro está por encima de la ciudadanía, los bancos están sobre los gobiernos. Y si hay que rescatar a los bancos se rescatan, aunque tengan que pagarlo las ciudadanías nacionales con recortes drásticos de su bienestar. Se puede prestar dinero a los bancos nacionales, pero no a los países. No importa que aumente el desempleo, ni que las poblaciones se empobrezcan. Si es preciso se persigue a los inmigrantes y refugiados. Todo vale con tal de salvar al euro y a los bancos.

Y si alguien no lo cree, que pregunte o se pase por Irlanda, por Grecia, por Portugal, por España, por Italia, y ahora por Chipre…

Chipe ha sido el último país miembro rescatado o asfixiado. El guión ha sido exactamente el mismo que en los otros países: Los bancos chipriotas, libres de normas de control e impulsados por su insaciable ambición, arriesgan en negocios sucios. Cuando por la crisis fallan esos turbios negocios, quedan endeudados o en riesgo de bancarrota. Y ahí entra la Troika. Y entonces los bancos son rescatados con dinero público (17.000 millones de euros en el caso de Chipre, de los cuales el BCE aportará 10.000), y la deuda bancaria pasa a engrosar la Deuda Soberana del país correspondiente. Y para cubrir esa deuda pública, la Troika obliga a los gobiernos a adoptar múltiples medidas de austeridad y recortes sociales contra la ciudadanía: Chipre tiene que aportar al rescate los otros 7.000 euros confiscando parte de los depósitos de los ahorrantes; aumentar la edad de jubilación; reducir 4.500 empleados públicos y congelar sus sueldos y pensiones; anular “privilegios” fiscales a policías y militares; aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social; recorte de 113 millones en prestaciones y subsidios sociales; aumento del IVA y otros impuestos especiales; impuestos a la energía, a las ganancias del juego; etc.   

Total que se obliga a la población a pagar con enormes sacrificios la deuda de los bancos. ¿Cuál es esa Unión de Europa? ¿Cuál Comunidad? ¿Cuál es su democracia y su defensa de los derechos humanos? ¿Y por qué nadie asume responsabilidades?…Pues, que sigan con la farsa concediéndole Premios Nobel de la Paz y de la Democracia.

 

La hipocresía está de moda.  Y a mayor poder, más capacidad y facilidad para utilizar la doble moral.

Los países poderosos se consideran con derecho a tomar examen de democracia a todos los demás. Mientras ellos, en nombre de la democracia se imponen, dominan e invaden a otros países.

Y el capitalismo ha declarado la guerra de los ricos contra los pobres, de los mercados contra la soberanía ciudadana. Y en nombre de la libertad (de mercado) esclavizan a los pueblos.

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Mirada Solidaria. es

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