El planeta Tierra sigue girando, y en sus entrañas nos movemos, entre risas y lágrimas, siete mil millones de minúsculos seres humanos.

Ninguno eligió su lugar de nacimiento, muchos tampoco pueden elegir su lugar de residencia.

En este mismo mes de marzo, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres, dijo: “Con un millón de personas en el exilio, millones de desplazados internos y miles de personas cruzando la frontera a diario, Siria va camino de convertirse en un auténtico desastre… Estamos haciendo todo lo que podemos para ayudar, pero la capacidad internacional de respuesta humanitaria se está reduciendo peligrosamente. Hay que frenar esta tragedia”.

Hay millones y millones de personas apesadumbradas huyendo por el mundo, la mitad de ellas menores de edad, que se convierten en un problema añadido para los países de acogida, y a la vez en víctimas del desprecio, indiferencia y abandono de las grandes potencias.

 

Mientras la Lista FORBES deslumbra cada año mostrando al grupito de personas más influyentes y superadineradas del planeta, miles de millones de seres humanos continúan dando tumbos en este mismo planeta.

Y cuando estos últimos asoman alguna vez en los medios, suelen hacerlo con titulares alarmistas: “Se radicalizan las protestas en el Sur y Este de Europa”.

Es el cuento de nunca acabar: La violencia  asesina y silenciosa del Gran Poder corresponde al Orden natural, mas las protestas de los humildes se consideran violencia radical contra el Orden establecido.

El Consejo de Seguridad de la ONU no encuentra consenso para arreglar el conflicto sirio, no parecen suficientes los crímenes de lesa humanidad allí cometidos, ni las 70.000 víctimas mortales contabilizadas.

Por todos los rincones de Europa aparecen movilizaciones. En Bulgaria las manifestaciones obligaron a renunciar al primer ministro Boiko Borisov. Alemania adelanta que vetará la incorporación de Bulgaria y Rumanía al Tratado Schengen, que permite la libre circulación de personas en Europa. Multitudinarias concentraciones en Portugal, Grecia, España, Italia exigiendo dimisiones de gobernantes…

Se extienden las protestas por todo Latinoamérica: Guatemala, Puerto Rico, México, Colombia, Chile, Argentina,…

Son las únicas armas pacíficas en manos de los pueblos: manifestar en la calle su desacuerdo con las medidas injustas de sus Gobiernos corruptos y denunciar los abusos del Poder económico.

 

En estos días falleció el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

¡Gran diversidad de reacciones en todo el mundo! ¿Cómo es posible que hubiera tantos intereses en juego en relación a la vida y muerte de Chávez…?

En Europa hubo comentarios de todo tipo, unos asépticos y prudentes, algunos de abierta admiración, y  varios de la prensa más derechona realmente vergonzosos y ridículos.

Ridículos, en primer lugar, por su falsedad: No es verdad que “Chávez haya esquilmado a media Venezuela y la haya sumido en la miseria, gastándose el dinero del petróleo para financiar a la tiranía cubana y otras aventuras políticas de Nicaragua, Bolivia, Ecuador…”. Qué mal toleran los monopolios económicos y sus voceros mediáticos que les impidan adueñarse de un país, y, por el contrario, se aprovechen los recursos nacionales para beneficio de toda la ciudadanía. El estigmatizado Chávez ha reducido la pobreza de Venezuela un 44% según la CEPAL, mientras por ejemplo España ha situado al 27% de su población por debajo del umbral de la pobreza y ha disparado al 45% la pobreza infantil. Y mientras Venezuela disminuyó 17,9% la desigualdad, España ha conseguido la mayor desigualdad de la eurozona.

Ridículos, en segundo lugar, por su hipocresía: No es verdad que “Hugo Chávez fuera un personaje nefasto para los venezolanos, para el mundo libre, para la Humanidad…que alejó a millones de sudamericanos del progreso y la esperanza…y que su administración fuera una alcantarilla de corrupción…”. ¿Cómo se atreven a hablar desde Europa de corrupción, de dictadura, de pérdida de progreso y esperanza…? ¿Desde dónde dan lecciones: desde la España de Rajoy, desde la Italia de Berlusconi, desde Grecia, desde Portugal, desde Alemania,…? ¡Por qué no se callan, cuando lo más bonito que les están gritando y pidiendo en sus calles es ‘democracia real ya’! ¡Qué vergüenza! Cómo les duele que Chávez haya colocado a Venezuela en el mapa mundial y haya liderado la unidad regional cambiando la correlación de fuerzas del continente.

Y ridículos, también, porque son canallas: Pues de canallas es que tiranos de corte golpista y dictatorial acusen a otro de “gorila tirano, criminal y rojo”. Piensa el ladrón que todos son de su condición. El pecado grave de Chávez ha sido enfrentarse de palabra y obra al imperialismo norteamericano y sus intereses en América Latina. El imperio no le perdona los impulsos de Chávez al ALBA, Telesur, Petrocaribe, Banco del Sur, UNASUR, Consejo Sudamericano de Defensa, CELAC… Por eso es que el  Imperio le definió como el mayor diablo del mundo, y lo convirtió en el blanco más propicio para los insultos y calumnias de todos los medios serviles internacionales.

También los gobiernos europeos y sus pupilos mediáticos están demasiado acostumbrados a tapar sus aires colonizadores con tintes democráticos burgueses. Así, de mala manera van a poder entender y aceptar los liberadores procesos de cambio que están germinando en América Latina.

 

Mirada Solidaria.es

Dejar un comentario