Desde un 11 de septiembre quedó oficializada la sentencia: Toda resistencia, en Irak o en cualquier parte del mundo, sea a una invasión o a cualquier Plan Colombia,  se haga con un arma o una pluma o una cámara, es considerada terrorismo e  insurgencia.

Todo cuanto se mueva contra el poder establecido y sus planes, es terrorismo y, por tanto, condenable, perseguible y aniquilable.

La incógnita es si hay derecho a defenderse, a reaccionar ante los abusos, a rebelarse contra las injusticias… ¿Existe el derecho a la legítima defensa? ¿Existe el derecho a procurar la supervivencia, a rechazar las amenazas a la vida, a la integridad física y sicológica? ¿Y cómo llamaríamos a todo eso?

 

     Surge una duda: ¿Quiénes presentan más resistencia: los movimientos populares, o los poderes establecidos?

¿Y por qué la duda…? Tal vez nos ayude a clarificarnos la situación latinoamericana, que continúa siendo el libro más abierto de nuestro mundo. Miremos algunos ejemplos.

    

     Golpes de Estado:

¿Por qué el golpe de Estado en Honduras?

¿No están detrás los grandes propietarios nacionales (terratenientes tradicionales y empresariados modernos, a los que se pueden sumar las nuevas aristocracias ligadas al nuevo capitalismo crecido en torno al negocio del narcotráfico) que siguen siendo tan reaccionarios como décadas atrás, y cuando existe alguna posibilidad, por pequeña que sea, que su situación de privilegio pueda ser siquiera rozada, reaccionan en defensa de sus intereses?

¿No son ellos quienes han reaccionado liquidando lo que se les ponga delante, castigando al que se atreva no ya cuestionar su poder (léase expropiaciones, reforma agraria), sino intentar algunos cambios cosméticos, por superficiales que sean?.

¿No pasó también en Venezuela con el intento de golpe a Andrés Pérez en 1992  y a Hugo Chávez en 2002 por sus medidas populares?        
¿No pasó y sigue pasando en Bolivia con la llegada al gobierno del aymará Evo Morales, quien habla un lenguaje popular?

¿No pasó en Guatemala con Álvaro Colom, a quien se le fabricó el famoso video que lo incriminaba como asesino por tener un barniz progresista?

Dice Marcelo Colussi que las derechas (tradicionales o emergentes), siguen detentando las mismas cuotas de poder económico de siempre, siguen estando al acecho en términos políticos, y si algo significa que pueden ponerse en algún peligro sus privilegios históricos, actúan (¿para qué, si no, siguen estando las fuerzas armadas?)           

 

     Presencia militar norteamericana:

Ya no existe el comunismo, ya ‘desaparecieron’ las dictaduras en Latinoamérica… ¿A qué viene, entonces, tantísima presencia militar norteamericana en América Latina? ¿Por qué en Estados Unidos siguen considerando, a estas alturas, a Latinoamérica como región de riesgo?

Nos hablan de que es una región productora de drogas y de asentamiento de organizaciones criminales. Nos dicen que en las últimas décadas, quince presidentes latinoamericanos fueron obligados a dimitir acusados de corrupción. Nos cuentan que los dirigentes políticos suelen dejarse tentar por el nacionalismo confrontativo con discursos políticos antiimperialistas y anticapitalistas. Nos recuerdan que América Latina también alberga a varios grupos terroristas que controlan extensas porciones de territorio y que, además, diversas agrupaciones indigenistas agitan las pasiones de casi 50 millones de indígenas que viven en esos países.

¿Tanto les preocupa a Estados Unidos la población latinoamericana? ¿Tanto aman a esa población? ¿Tan necesaria es la protección dispensada por el país norteamericano?

¿Es por eso que están justificadas las numerosas bases militares norteamericanas: en Paraguay, en la Amazonía brasileña, en Manta (Ecuador), en Iquitos (Perú), en Leticia y Tres Esquinas y otras cinco más recién aprobadas (Colombia), en Reina Beatriz (Aruba), en Hatos (Curaçao), en Vieques (Puerto Rico), en Guantánamo (Cuba), en Soto Cano (Honduras)…además de las que quieren instalar en El Salvador, en Argentina, en Tierra del Fuego…?

¿O se trata, más bien, de mantener controlada y sometida a toda la región y no renunciar a sus privilegios de siempre?

¿O, efectivamente, lo que quieren es mantener su poderío y controlar las enormes reservas gasíferas y petrolíferas de Bolivia, Venezuela, Colombia y México; el importantísimo Acuífero Guaraní; la valiosísima Amazonía brasileña y su caudaloso río Amazonas donde se acumula la quinta parte del agua dulce del planeta y su excelente ecosistema (donde ya se cuentan 125.000 plantas indispensables para los laboratorios medicinales), etc.? 

¿Será que lo que les preocupa realmente es proteger a sus multinacionales norteamericanas que, desde hace décadas, han venido adueñándose de los recursos naturales en toda Latinoamérica?

Las colonias del pasado se han cambiado por bases militares en el presente. Son necesarias para controlar y dominar todos los recursos estratégicos.
 

    

     Masacres y extinción de indígenas:

¿Por qué se persigue, se expulsan de sus tierras y se les masacra y extingue a los indefensos indígenas en varios países latinoamericanos? ¿Tan peligrosos son para los Estados? ¿Tan nocivos son que en varios países se les niega hasta el derecho de registrar a sus hijos?

¿Simplemente porque protestan por haber permitido a las multinacionales extranjeras arrasar sus tierras ancestrales, envenenar las aguas comunes, esquilmar los recursos naturales, aniquilar la biodiversidad,…?

Cada vez que un país latinoamericano firma un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, se firma la muerte para las poblaciones indígenas. Así en Colombia, Perú, Chile, Argentina, Uruguay,…

No importan la Declaración de Derechos Indígenas de la ONU ni los Tratados que les defienden. Por encima de todo, incluso de las propias Constituciones Nacionales, están los Tratados comerciales (TLC) y las consiguientes Leyes autorizando la presencia de las multinacionales y la explotación de los recursos de la zona (Gas, Petróleo, Madera, etc).

En nombre del “Progreso de la Nación” se practican genocidios indígenas. Los indígenas tienen prohibido defender la vida, defender el planeta Tierra y defender la humanidad.

 

     El pasado mes de junio, en Perú, el ejército asesinaba a decenas de indígenas que protestaban pacíficamente contra la explotación llevada a cabo por las multinacionales. Centenares de indígenas resultaron heridos o desaparecidos. El presidente Alán García acusa a los indígenas de “terroristas”. Según el presidente: “El viejo comunista anticapitalista del siglo XIX se disfrazó de proteccionista en el siglo XX y cambia otra vez de camiseta en el siglo XXI para ser medioambientalista”…”Hay millones de hectáreas para madera que están ociosas, otros millones de hectáreas que las comunidades y asociaciones no han cultivado ni cultivarán, además cientos de depósitos minerales que no se pueden trabajar y millones de hectáreas de mar a los que no entran jamás la maricultura y la producción. Los ríos que bajan a uno y otro lado de la cordillera son una fortuna que se va al mar sin producir energía eléctrica”. Sobre la tierra, apunta que no se debe “entregar pequeños lotes de terreno a familias pobres que no tienen un centavo para invertir”, y que “esa misma tierra vendida en grandes lotes traería tecnología”. Poco le importa que esas tierras sean propiedad colectiva de las comunidades, ya que en su opinión son apenas “tierras ociosas porque el dueño no tiene formación ni recursos económicos, por tanto su propiedad es aparente”. 

 

     El ex presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, reaccionaba contra la reivindicación de los charrúas: “no hemos heredado de ese pueblo primitivo ni una palabra de su precario idioma […], ni aun un recuerdo benévolo de nuestros mayores, españoles, criollos, jesuitas o militares, que invariablemente los describieron como sus enemigos, en un choque que duró más de dos siglos y los enfrentó a la sociedad hispanocriolla que sacrificadamente intentaba asentar familias y modos de producción, para incorporarse a la civilización occidental a la que pertenecemos”. Julio María Sanguinetti, el ex presidente que tantas veces se puso la bandera de haber asegurado la paz del país negociando la impunidad de secuestradores y torturadores del Estado militar, entiende que el genocidio de los charrúas fue realizado por “magníficos esfuerzos de tantos patriotas para consolidar la paz y abrir las rutas del progreso”.

 

     Indígenas Mapuches y hasta 140 dirigentes (entre lonkos, werkenes y weichafes) se presenciaron en Santiago de Chile, solicitando formalmente y por escrito una respuesta a la petición de ser recibidos por la presidenta Bachelet. No recibieron respuesta pero sí un gran contingente policial que los rodeó hasta su marcha. En la carta le expresaban la demanda de los distintos territorios y comunidades  del Pueblo mapuche. Y añadían: “parece increíble que exista una sociedad que se autodenomine desarrollada y moderna que pretenda exterminar todas aquellas formas de vida que representen un respeto a la naturaleza, lo que ha hecho que nuestra historia esté regada por la sangre de nuestros antepasados”. Al menos medio centenar de activistas mapuches se encuentran en prisión con base en la ley Antiterrorista, rechazada por agrupaciones de derechos humanos y organismos internacionales que fustigan esa catalogación para movilizaciones de reivindicación.

Sr. Alán García, ¿no le parece que estos ‘terroristas’ son muy extraños?   

 

     Los guaraníes registran una de las tasas de suicidio más elevadas del mundo: más de 300 guaraníes kaiowá se suicidaron entre 1985 y el año 2000. Rosalino Ortiz, guaraní ñandeva, explica así este proceso: “Los guaraní se están suicidando porque no tienen tierras. Ya no tienen espacio. Antes éramos libres, ahora ya no somos libres. Por eso, nuestros jóvenes miran a su alrededor y piensan que no queda nada y se preguntan cómo pueden vivir. Se sientan y piensan, olvidan, se pierden y, al final, se suicidan”.

    

     Nos preguntábamos al principio quiénes ofrecen más resistencia y reaccionan más fuerte: los movimientos populares o los poderes establecidos.

Si se puede hablar de terrorismo, ¿quiénes son en realidad los que lo practican?

www.miradasolidaria.es

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