Mientras en Cádiz se celebraba la Cumbre Iberoamericana, Israel bombardeaba otra vez la Franja de Gaza.  Una Cumbre supuestamente “muy interesante” a juzgar por el número de asistentes (1.200 delegados acreditados de los países, 1.300 periodistas de 35 nacionalidades y 850 vehículos acreditados, de los que 160 integraron las caravanas oficiales. Todos a “mesa puesta”). Sí señor, otra Cumbre más, otro fracaso más.

Y ni una sola palabra por parte de tantos presidentes de gobierno y tantos delegados acerca de los bombardeos sobre Gaza, acerca de las numerosas víctimas civiles (mujeres y niños…).

Otros muchísimos jefes de gobierno del mundo también guardaron silencio.

¿Es que esas matanzas ocurrieron en silencio? ¿O es que el mundo se está volviendo mudo? ¿Acaso existen silencios ‘no cómplices’?

 

La situación de la Franja de Gaza, como del resto de Palestina, es de sobra conocida: una situación de esclavitud total, de sometimiento total, de asedio total por parte de Israel, en violación manifiesta de los Acuerdos de Oslo, de las Resoluciones de la ONU y del Derecho Internacional.

Suele definirse la Franja de Gaza con una frase: Es la mayor cárcel del mundo al aire libre.

Allí, un millón y medio de personas, en la zona más densamente poblada del mundo, son constantemente objeto de terror al azar y con frecuencia castigo salvaje arbitrario por parte de Israel.

Desde 1948, el pueblo palestino vive condenado a humillación perpetua. Perdieron su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo.

Ahora les tocó  una tanda de bombardeos que ha dejado 162 muertos (más de la mitad eran niños, mujeres y ancianos) y más de 1.200 heridos, además de numerosos edificios destruidos. El ministro de Sanidad de Gaza, Mufid Mujalalati, dice que Israel utiliza a los vecinos de Gaza de “cobayas de su nuevo armamento”. El cirujano Hisham Ammous, que estudió en la Complutense de Madrid y fue a Gaza a echar una mano con otros 15 colegas, explicó: “He visto un tipo de quemados que nunca había visto en mi vida. Cuerpos carbonizados y decapitados”.

También murieron cinco israelíes. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo 32 veces más la vida de cada israelí? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?
Como dice Galeano, desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?

 

Israel es otra cosa, también de sobra conocida: Es el pupilo de Estados Unidos y con eso está casi todo dicho. Si su protector EEUU ha invadido a Irak y a otros países, por qué  el pupilo no puede invadir Palestina; si el protector mantiene durante 50 años un bloqueo a Cuba, también podrá hacerlo el pupilo a Palestina; si el protector practica la tortura permanente en Guantánamo, también el pupilo podrá aplicarla en Palestina y a sus prisioneros; si el protector dispone de bombas nucleares y de armamento supersofisticado, también podrá disponer el pupilo; si el protector tiene autoridad para desoír a la ONU y vetar cualquier resolución no acorde con sus intereses, también el pupilo puede desoír medio centenar de recomendaciones de la ONU y ya se encargará su guardián de vetar otras 40 resoluciones de la ONU condenatorias de Israel.

Lo dijo Obama: “Estados Unidos siempre le cubrirá las espaldas a Israel”…“No he pedido a Israel que anule la invasión terrestre. Israel tiene todo el derecho a tomar las decisiones en materia de seguridad que considere oportunas”.

Por si existe alguna duda, el 85 por ciento de la población israelí apoya los crímenes de su gobierno. La impunidad de la que disfruta Israel permite seguir cometiendo crímenes tranquilamente. Y se burlan de la monserga de la Carta de la ONU, de la vaciedad de los Derechos Humanos, de la palabrería del Cuarteto para la paz, del timo del proceso de paz entre Israel y la Autoridad Palestina. Todo les da absolutamente igual. Y, por si fuera poco, cuentan con la complicidad de la Comunidad Europea. Y la ONU recomienda, pero no decide.

Y si los israelíes no pagan un precio por sus crímenes ¿por qué habrían de dejar de cometerlos, o sea, matar civiles, niños incluidos, robar su tierra, ocuparla, expulsar a sus habitantes,…?

Por el Canal 10 de Israel se transmite con éxito el vídeo de la visita en 2001 de Bibi Netanyahu a las viudas de unos colonos muertos en la Intifada: “No se preocupen, señoras, Bibi tiene un plan, el de golpearlos. No solo un golpe, sino golpes que sean tan dolorosos que el precio sea más de lo soportable. Ahora el precio no es demasiado alto para que lo soporten. Un gran ataque contra la Autoridad Palestina. Llevarlos al punto de temer que todo se esté derrumbando…”…“El mundo no dirá nada. El mundo dirá que nos estamos defendiendo”.

¿Hasta cuándo seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido? ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

 

Alto el fuego. Lo dijo la prensa: Tras 8 días de bombardeo, Israel y Hamás aceptan un alto el fuego  bajo la mediación de Egipto. (22.11.2012)

El ministro egipcio de Exteriores, Mohammed Kamel Amr, anunció oficialmente el acuerdo junto con la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, quien fue recibida por Netanyahu y a quien transmitió “el compromiso inquebrantable de EEUU con la seguridad de Israel”. Netanyahu advirtió que “está dispuesto a dar una oportunidad de estabilizar la situación antes de que sea necesario ejercer una fuerza mayor…y que Israel adoptará todas las medidas necesarias para proteger a los civiles israelíes”.

La idea de que Israel está amenazado por los palestinos es tan absurda como la idea de que EE.UU. está amenazado por Afganistán, Irak, Libia, Yemen, Siria, Somalia, Pakistán o Irán.

Un ‘alto el fuego’ entre los cohetes caseros de Hamás y el ejército más moderno y sofisticado del mundo que tiene Israel. Pero la prensa habla de un enfrentamiento como si ambas fuerzas fueran iguales en poderío. Lo mismo dirían del enfrentamiento entre David y Goliat. Satanizar a la víctima es una manera de ocultar crímenes del Estado.

Israel y Estados Unidos esperan que haya servido de escarmiento y que Palestina desista de la idea de pedir que la Asamblea General de la ONU le conceda el estatuto de “Estado observador” no miembro de la organización multilateral, similar al que tiene el Vaticano. De lo contrario, Israel amenaza a Palestina con una batería de represalias y Washington podría cortar el flujo financiero a los palestinos como hizo el año pasado.

¿La llamada Comunidad Internacional existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros?

 

Organizaciones sociales invitan a participar en la campaña BDS (boicot, desinversiones y sanciones), para no comprar productos israelíes (made in Israel o códigos iniciados por 729).

 

Mirada Solidaria.es

 

(Refer.http://www.taringa.net/posts/offtopic/1925722/Hasta-Cuando-por-Eduardo-Galeano.html)

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