Nuestra vida pasa como el viento, recorriendo espacios y momentos, dando tumbos o elevándose como cometa,…El viento enseña.

 

     Desde antiguo se utilizó como factor estratégico: Los cazadores procuran situarse a contraviento para impedir que sus presas los huelan; los pescadores de almadraba están pendientes del viento de levante o poniente para saber si las aguas se clarean y los atunes se aproximan a la costa; los barcos surcan las aguas dependiendo de los vientos; se pueden perder batallas a causa del viento, como en Trafalgar; se tiende la colada a favor del viento, para que las prendas no se enreden en las cuerdas; se esperan los vientos para practicar el deporte del surf; se usó el viento para mover las aspas de molinos; se inventaron instrumentos que utilizan el viento para hacer música,…

 

     El viento se origina por las diferencias de temperatura o cambios de presión de la atmósfera.

Nos encanta la suave brisa,  nos molesta la pasajera ventolera,  nos sorprende el golpe de ventada, nos fastidia el fuerte ventarrón, nos preocupa el vendaval, nos asusta el fuerte giratorio huracán o ciclón

 

     En el vocabulario marítimo el viento tiene mil nombres: medio, abierto, calmoso, a la cuadra, entero, escaso, etesio, frescachón, fresco, largo, maestral, marero, minstral, de proa, de popa, puntero, terral,… No en vano, el viento es la principal fuerza generadora del oleaje y de las grandes corrientes oceánicas.

También socialmente pueden correr malos vientos, se puede anunciar algo a los cuatro vientos, se puede luchar contra viento y marea, o expulsar a alguien con viento fresco, o simplemente irse a tomar vientos,…

 

     El refranero recuerda que quien siembra vientos recoge tempestades, o que el viento no sopla igual para todos…Va con viento en popa aquella persona a quien, por buena suerte o fortuna, todo le sale ‘a las mil maravillas’. O, por el contrario, puede salir huyendo más ligero que el viento.

En fin, hay tantas palabras… que se las lleva el viento.

 

     Poetas le cantaron:

EL CANTO DEL VIENTO

Empieza el llanto
de la guitarra
llora.
Como llora el viento
sobre la nevada.
Es inútil callarla.
Es imposible callarle.

 
              
(Federico García Lorca)

 

Vientos del pueblo me llevan,

vientos del pueblo me arrastran,
 me esparcen el corazón
 y me aventan la garganta.

                (Miguel Hernández)

 

Las canciones infantiles jugaron con él:

No tengas miedo al ruido

que se oye fuera,

es el viento que corre

sobre la hierba.

No tengas miedo al viento

que él es tu amigo,

el viento del Sur

es bueno para los niños.

Y cuando venga el día

saldrás al campo

y jugarás con el viento

sobre los prados.

           (José Luis Hidalgo)

 

     También las adivinanzas quisieron jugar con el viento:

                                               Vuela sin alas

                                               Silba sin boca

                                               Azota sin manos
                                               Y tú ni lo ves ni lo tocas

 

     Eduardo Galeano, relata la fundación de los vientos marineros

Según los cuentos de la antigua marinería, la mar era quieta, un inmenso lago sin olas ni olitas, y sólo a remo se podía navegar.

Entonces una canoa, perdida en el tiempo, llegó al otro lado del mundo y encontró la isla donde viven los vientos. Los marineros los capturaron, se los llevaron y los obligaron a soplar. La canoa se deslizó, empujada por los vientos prisioneros, y los marineros, que llevaban siglos remando y remando, por fin pudieron echarse a dormir.

No despertaron nunca.

La canoa se estrelló contra un peñón.

Desde entonces, los vientos andan en busca de la isla perdida que había sido su casa. En vano deambulan por los siete mares del mundo los alisios y los monzones y los ciclones. Por venganza de aquel secuestro, a veces echan a pique los barcos que se les cruzan en el camino.

 

     Los tifones siguen sueltos. Año tras año vuelven arrasando. Los descendientes pobres de las víctimas de antaño se vieron obligados a levantar sus casitas en las mismas zonas condenadas.

En meteorología un tifón, un ciclón tropical, un baguio y un huracán definen el mismo fenómeno, diferenciándose simplemente por el lugar geográfico donde se forman, influyendo esto en el sentido en el que giran. En el caso del tifón, se trataría de un ciclón tropical que se forma en el Océano Pacífico Occidental (Mar de China).

La noticia no puede ser más reciente: Más de 500 personas han muerto, unas 300 están  sepultadas bajo el barro y un millar continúan incomunicadas en Taiwán por el tifón.

En el pueblo suroccidental de Siaolin, sólo han quedado en pie dos de sus 396 edificios, y los aldeanos ya han perdido cualquier esperanza de encontrar vivos a los sepultados por una montaña vecina, debido a las lluvias torrenciales del tifón.

A pesar de todos esos esfuerzos, todavía quedan 73 carreteras cortadas en la isla, según indicó el Ministerio de Transporte, y hay más de 1.200 colegios dañados, según datos de Educación.

 

     ¡Ojalá y corriesen vientos a favor para todas las personas de nuestro Planeta!

 

www.miradasolidaria.es

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