La fuerza alucina

     ¿Imaginan a nuestros adolescentes alucinando…?

Según el militar norteamericano Gordon Johnson, las guerras de Afganistán y de Irak han sido de gran utilidad para el progreso de los robots. Equipados con visión nocturna y armas automáticas, están en condiciones de localizar y demoler construcciones enemigas casi sin margen de error.

-Los robots no tienen hambre ni sienten miedo –dijo Johnson-. Jamás olvidan las órdenes. Y no les importa nada si cae muerto de un balazo el tipo que pelea a su lado.

Efectivamente, no hay rasgos de humanidad que impidan un nivel óptimo de eficiencia.

 

     ¿Y al otro lado…? Porque los robots no matan robots, sino seres humanos…

Las guerras siempre fueron injustas, pero cada día lo son más, porque son más desiguales.

La ONU ha declarado públicamente, previo informe de 600 páginas, que Israel, durante la invasión de Gaza en diciembre 2008-enero 2009, “violó la ley internacional” y cometió “crímenes de guerra” y posiblemente “crímenes contra la humanidad”. Pero para poderse conseguir tal declaración dentro de la ONU, fue necesario que aplicasen la misma calificación para los milicianos palestinos de Hamás. Curiosamente tanta culpa asignan a los invasores como a los invadidos, a las víctimas como a los verdugos. ¿Cuántas varas de medir diferentes habrá en la ONU y en su Consejo de Seguridad?

La cosa es que durante la INVASIÓN israelí de Gaza se contaron 1.414 personas palestinas asesinadas (420 de ellas menores) y 13 israelíes muertos, y las discusiones e intereses de la ONU no les devolverán la vida ni la palabra.

 

     Sigamos con los alucines de la adolescencia.

El país “estrella” de la democracia, Estados Unidos, es el mayor proveedor de armas en el mundo. Ha recaudado más de 40 mil millones de dólares en ventas el pasado año.

Estados Unidos es el mayor propietario de patentes en el mundo en la producción de armas de exterminio masivo.

Mientras Estados Unidos (EEUU) critica a los países no aliados que obtienen armamentos para la defensa de su soberanía, Washington vende sin transparencia alrededor del 75% del armamento que se produce en el mundo, a más de 200 países y organizaciones aún desconocidas.

La mayor parte de los 80 millones de armas ilegales que se estima existen en Latinoamérica, provienen de Estados Unidos (EE.UU.).

En ese sentido, Golinger calificó como irónicas e hipócritas las declaraciones del Departamento de Estado norteamericano, donde exigen transparencia al Gobierno venezolano en su comercio de armas.

Se calcula que el 90 por ciento de las armas confiscadas en México al narcotráfico proviene de Estados Unidos.

Al parecer, el más fuerte siempre tiene más derechos y… autoridad para declarar lo que es bueno y malo en el mundo.

 

    En una sociedad donde prima la fuerza, todos quieren ir con el campeón, vestir como él, hacerse tatuajes como él, parecerse a él, sentirse un poquito como él,…

El presupuesto de Defensa estadounidense para el año 2010, incluyendo las guerras en Irak y Afganistán, supera los 800 mil millones. De ese monto, unos 100 mil millones son para gastos de veteranos de guerra que fueron víctimas y otros 10 mil millones de dólares para financiar fuerzas armadas extranjeras, gastos operativos, equipos técnicos y mantenimiento de bases militares en otros países. ¡Qué tremendo!

De esta manera, añadió Golinger, EEUU seguirá justificando sus ventas militares e incrementando tal presupuesto, armando a países en vía de desarrollo para la guerra, con el único propósito de crear conflictos internos en esas naciones y luego justificar sus invasiones hasta apoderarse de la economía de esos países.

Estados Unidos es el más fuerte, el más grande, el más poderoso. Es el campeón. ¡Alucinante!

 

     Para más alucine, la revista científica Live Sciencie ha reunido en un decálogo los diez proyectos militares más escandalosos norteamericanos (por su financiación secreta, riesgo de salud, amenaza geopolítica). ¡Parecen de película!

Experimentos con soldados a los que se inyectaba aportes extra de la vitamina A, obtenidos del hígado de las luciopercas, para hacerles más sensible su visión a la luz infrarroja y tener visión nocturna.

O inyectando a soldados voluntarios una dosis de plutonio, para saber los verdaderos efectos del mismo sobre las personas. O inyectándoles vacunas contra las armas biológicas que les producían fiebre, temblores y diversas enfermedades.

O los llamados Guerreros 24/7, guerreros a tiempo total, día y noche, 24 horas, 7 días a la semana. Para combatir el sueño, unidades militares consumían píldoras estimulantes cada vez más eficaces, algunas de ellas capaces de mantener a un soldado despierto y activo durante 40 horas. Y la DARPA, agencia estadounidense para proyectos de investigación de defensa avanzados, está desarrollando experimentos de estimulación magnética craneal para obtener resultados similares.

Otro proyecto de la agencia estatal DARPA es el “Inner Armor”, un intento de crear por fin un soldado total, un supersoldado. El objetivo es dotar al ser humano con las capacidades físicas de otros animales, tales como soportar las condiciones extremas de las grandes alturas o la reducción de las necesidades de oxígeno durante la inmersión en el mar. Y así otros varios experimentos en soldados con gas nervioso, con drogas alucinógenas (el famoso MK-Ultra)…

¡De cine!… ¡Soldados animalizados!

 

     Pero también las personas adultas alucinan.

¿Cómo puede ser que en plena crisis económica haya aumentado el comercio de las armas?

Más de un 25 % del valor total de venta de material bélico ha ido a los países en vías de desarrollo en 2008.

¿Tal vez porque aumenta la desconfianza de los estados en los organismos internacionales y sus instrumentos?

¿Acaso existe la misma predisposición parta obtener una paz y un orden global de seguridad con sentido humano? ¿O, por el contrario, hay una tendencia a la tensión y a resolver los conflictos con posiciones de confrontación y de guerra?

Para el negocio de las armas no hay crisis.

Funcionalmente, el   sistema capitalista (producto histórico de la dominación del hombre por el hombre) no se alimenta de la paz sino de la guerra concebida como el primer escalón de las políticas y estrategias de dominación  a escala global.

La “economía de guerra” siempre estuvo incorporada como un segmento clave de la economía capitalista. Los disfraces justificativos pueden ser diferentes según la época: “lucha contra el comunismo”, “guerra fría”, “guerra contraterrorista”,  “guerras preventivas”,…

En sólo una década los gastos militares aumentaron en un 50% dentro de una creciente “militarización” del planeta. La cifra equivale al 2,4% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y a 217 dólares por cada habitante del planeta, según el SIPRI.

Desde 1999, los gastos de la defensa estadounidense aumentaron un 67%. Se trata del país con mayores gastos en armamento del mundo.

 

     ¡Alucinante, de verdad!

¡El ser humano renunciando a su inteligencia a favor de una mayor animalización irracional…!

¡El mundo moderno primando la Ley de la Fuerza, la Ley de la Selva (con perdón de los animales selváticos) como norma social…!

¡El mundo desarrollado declarando la violencia como medio de vida…!

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