Ignominia consentida

Siria:

Dice el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon que la ‘brutal represión’ del gobierno sirio ya superó las 9.000 víctimas en este año de conflicto. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos habla de casi 10.000 víctimas, entre ellas más de 7.000 civiles. ACNUR informa que  35.000 personas huyeron del país a Turquía, Líbano y Jordania y otras 200.000 han huido de sus casas. Hasta aquí las estadísticas.

Miles de familias desesperadas abandonan sus casas y sus cosas por miedo a las bombas. ¡Tanto trabajo y sacrificio, para esto…! Tal vez lo mismo que haría nuestra familia si viviera allí.

¿Para qué sirven las estadísticas, los principios y las declaraciones de la ONU? ¿Para qué las consideraciones del Consejo de Seguridad? Los gobernantes de Cumbre en Cumbre, mientras las bombas y la miseria caen sobre los pueblos.

 

Israel:

Dicen el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Ehud Barak,  que seguirán bombardeando Gaza «el tiempo que sea necesario». Sólo ellos determinan “el tiempo necesario”. El 12 de marzo los bombardeos se cobraron otras 18 víctimas palestinas entre adultos y niños. Nadie llama crímenes de guerra cuando los misiles matan a la indefensa población palestina. La consentida represión israelí ya se ha hecho crónica y, por tanto, ‘natural’.

Israel, potencia nuclear, tiene vía libre para hacer la guerra a cualquier país alegando “su derecho a defenderse”. Exactamente igual que hacen los Estados Unidos. Sólo ellos tienen “derecho a defenderse”. Y Obama subrayó ante Netanyahu que “su país siempre guardará las espaldas de Israel”.

¿Para qué sirven las Declaraciones Universales de Derechos Humanos? ¿Qué sentido tienen los Tratados Internacionales y las Resoluciones de la ONU? Sólo los poderosos gozan de derechos, sólo los pobres sufren el peso de la justicia.

 

Honduras:

Decían las autoridades hondureñas que el número de presos fallecidos podría superar los 400, con motivo del incendio en la cárcel de Comayagua ocurrido a mediados de febrero.

Todas las Constituciones nacionales latinoamericanas reconocen que “la finalidad de la pena es la rehabilitación”. Todas las Constituciones son papel mojado cuando se refieren a los derechos humanos.

La exmagistrada de la Audiencia Provincial de Madrid, Manuela Carmena, estuvo de relatora de Naciones Unidas investigando la situación de las cárceles latinoamericanas. Ella cuenta lo que vio con sus propios ojos: No existe sistema penitenciario, las cárceles no están reguladas por normas, por reglamentos, por funcionarios. Son como almacenes de presos, como reclutamientos, como pueblos al margen de la ley con sus organizaciones mafiosas internas. En ellas reina la corrupción, hay presos absueltos que no lo saben, o en prisión provisional que desconocen su juicio. No solamente hay hacinamiento, hay falta de alimentos y de higiene, incluso hay cárceles en las que el 76% son presos preventivos. En las cárceles es un milagro vivir, subsistir. Las personas que están presas se están jugando la vida constantemente. El pensar en el derecho a una rehabilitación es una entelequia. No hay control por qué se entra y por qué se sale, que no sea la corrupción y el dinero. Una corrupción que no sólo está en las cárceles, sino en el sistema jurídico y político que la consienten y viven de ella.

¿Para qué dicen que sirve la altisonante Convención de la ONU contra la corrupción, que entró en vigor en diciembre de 2005 y firmaron hasta 163 países?

 

Justicia:

Dicen que la justicia es ciega y se pinta con los ojos tapados para simbolizar su absoluta independencia. ¿Ciega, o sólo tuerta?

– El 18 de marzo fueron detenidos 16 jueces en Nápoles por trabajar con la Camorra. Entre industriales, funcionarios y algunos abogados fueron 60 los detenidos. Colaboraban con la mafia napolitana en el lavado de dinero del crimen.

– Días atrás el juez español Garzón fue condenado a once años de inhabilitación por investigar una trama de corrupción del Partido Popular, hoy en el Gobierno. Sin embargo, el 16 de febrero ese mismo Gobierno indultó a cinco policías catalanes (Mossos d’Esquadra) que habían sido condenados a tan sólo dos años de suspensión por propinar una paliza a un ciudadano rumano, amenazándole de muerte e introduciéndole una pistola en la boca. También el anterior gobierno socialista indultó en noviembre/2011 al consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, el quinto banquero mejor pagado del mundo y mano derecha de Emilio Botín, que había sido inhabilitado por un delito grave de falsa acusación que llevó a varios empresarios a la cárcel.

– El pasado febrero una vez más fue absuelto el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi. Las juezas consideraron ‘prescrito’ el delito y desestimaron la condena de cinco años de cárcel por el caso Mills, cuando Berlusconi pagó 600.000 dólares en dinero negro a un abogado para conseguir testimonios favorables en otros dos juicios contra él.

Apenas son unos ejemplos para demostrar la ceguera e independencia de la Justicia.

Los intereses ganan, los derechos humanos pierden.

 

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El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica el crimen, y así lo recomienda.

En su escuela, escuela del crimen, son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación. Pero está visto que no hay desgracia sin gracia, ni cara que no tenga su contracara, ni desaliento que no busque su aliento. Ni tampoco hay escuela que no encuentre su contraescuela. (La Escuela del Mundo del Revés, Eduardo Galeano)

 

Mirada Solidaria.es

 

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