Aviones supersónicos, trenes de Alta velocidad, bólidos de Fórmula 1, computadoras ultra rápidas,…

Mientras canta el cantor: Yo no sé quien va más lejos, la montaña o el cangrejo…

 

Los Mercados a velocidad de la luz y los Gobiernos a velocidad de tortuga:

En segundos califican las Agencias Rating y emiten sus sentencias condenatorias; en segundos degradan las deudas públicas, que conlleva pérdidas de miles de millones para los Estados y miles de millones de beneficios para los especuladores.

Sin embargo, miles de Estudios, de Informes y de Cumbres fueron necesarias para concretar en el año 2000 los Objetivos del Milenio. La ONU aprobó ocho objetivos para la erradicación de la pobreza, la educación primaria universal, la igualdad entre los géneros, la mortalidad infantil y materna, el avance del VIH/sida y el sustento del medio ambiente para el año 2015.

Hoy, once años después, se da por seguro que no se alcanzará ni uno sólo de los 8 Objetivos.

En un solo semestre (9/2008 a 3/2009) los países desarrollados aportaron 18 billones de dólares para el rescate del sector financiero, cifra que supera en más de 300 veces la estimación del gasto anual necesario para garantizar el cumplimiento de los Objetivos del Milenio.

Quien tiene poder decide. Quien tiene más poder, decide más deprisa.

Los Mercados (cual felinos) se lanzan veloces a las yugulares de los Estados. Mientras las Instituciones y Gobiernos avanzan lentamente (cual perezosos) a apagar el incendio del hambre en el mundo.

¿O será que las decisiones de los Gobiernos tampoco tienen valor sin la autorización de los Mercados?

 

Los crímenes presurosos y las condenas tardías:

En la madrugada del 16.11.1989, miembros del Batallón Atlacatl dieron un golpe  fulminante en la sede de la Universidad Centroamericana en San Salvador asesinando a seis jesuitas (5 de ellos españoles), a una trabajadora de la universidad y a su hija de 16 años.

Veintiún años después (2010), la Corte Suprema salvadoreña seguía negándose a extraditar a los inculpados, porque los 20 militares ya estaban indultados por la ley de amnistía de 1993.

Casi veintidós años después, el 30.05.2011, el juez Velasco de la Audiencia Nacional española solicitó la captura de los veinte militares salvadoreños involucrados en la masacre. Lanzada la orden de captura por la Interpol, el día 8 de agosto de 2011, nueve de los oficiales (entre ellos un exministro, generales y dos coroneles) se presentaron “voluntariamente” ante la Brigada Especial de Seguridad Militar en San Salvador.

Los poderosos e influyentes tienen tantas mentiras como recursos en sus manos, para los pobres queda la indefensión.

Las leyes saben perfectamente por quienes y para quienes fueron elaboradas, y a quienes deben aplicarse y exigirse.

 

Las transacciones económicas galopantes y las migraciones retenidas:

A ritmo vertiginoso el dinero salta fronteras. El volumen diario de los mercados cambiarios es superior a un millón de millones de dólares (equivalente a 10 veces el volumen diario de transacciones comerciales en el mundo). Todo gracias a la prontitud de las compañías multinacionales y de los intermediarios financieros (casas de bolsa, bancos y casas de cambio), que operan en los mercados del mundo.

Sin embargo, la retención acompaña a los movimientos migratorios. Aumentan las detenciones y expulsiones, a la vez que los muros y las leyes prohibitivas impiden la entrada de inmigrantes en Europa (y en otros Continentes), hacia donde avanzan lentas y arriesgadas pateras con gente que huye de la miseria y de la guerra.

Más de 392.000 deportaciones se efectuaron en 2010 en Estados Unidos. No menos se hicieron en Europa.

Las fronteras, abiertas de par en par a los capitales y al ‘libre’ comercio, permanecen cerradas reglamentariamente a los pobres.

Según sea tu rango de importancia en el Sistema, así será tu libertad de circulación en el mundo.

 

Con agilidad y astucia actúa la corrupción, con parsimonia se mueve la justicia:

Incontables son los casos de corrupción de políticos, empresarios, periodistas, eclesiásticos, banqueros, jueces, financieros, laboratorios, militares y policías, mafias, narcotraficantes, productores y comerciantes de armamentos, organismos internacionales,…

El símbolo máximo que engloba a los corruptos son los Paraísos Fiscales: En ellos se blanquean cada año un billón y medio de dólares de dinero ilícito, corrompido y criminal, según el FMI. En los 70 paraísos fiscales del mundo se concentra la cifra de 18 billones de dólares de activos y deudas, es decir, la tercera parte de todo el Producto Interior Bruto mundial. Dinero negro ‘libre de impuestos’, impuestos que son robados a los Estados del mundo.

Desde la ONU hasta el resto de Instituciones y Gobiernos democráticos lo saben. Todos están enterados. Y todos son grandes defensores de la justicia, aunque malos aplicadores de la misma. Se limitan a hacer alusiones, observaciones, recomendaciones,  consideraciones,…es decir, evasiones.

Dicen que son asuntos muy complejos y difíciles de abordar. La justicia está intencionadamente paralizada y ‘democráticamente’ amordazada.

Cuanto más poderosos e influyentes son los delincuentes, más cuesta arriba se le pone a la Justicia y más pausada es su actuación.

 

Simbólico juego este del ritmo que rige en nuestro mundo:

– Con toda rapidez y eficacia se consiguen grandes concentraciones por diversión o pasión (botellones, fútbol, conciertos…), pero penosas y complejas resultan las convocatorias de compromiso social y solidaridad (que se eternizan en reflexiones, análisis, evaluaciones,…).

En breves instantes las guerras e invasiones destruyen ciudades y siegan miles de vidas. Pero, ¡cuán lentamente se reconstruyen las ciudades bombardeadas, o se regeneran los bosques incendiados, o revive un pueblo sometido a genocidio!

 

El mochuelo

(septiembre-2011)

 

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