En Occidente  suena la palabra “Piratas” y las miradas se dirigen  automáticamente a Somalia.

Sin embargo, desde las costas somalíes puede observarse a centenares de buques con bandera de conveniencia invadiendo sus ricos caladeros de atún o lanzando basuras tóxicas, aprovechando la desintegración del Estado somalí.

Más de 800 barcos extranjeros faenaban ilegalmente en 2005, esquilmando pescado y marisco por valor estimado de 450 millones de dólares. Y en 2004, un tsunami reventó decenas de los contenedores lanzados por los buques extranjeros esparciendo sus residuos tóxicos por el norte del país.

 

Los pescadores nativos crearon una “Guardia Costera” para vigilar sus aguas y exigir un pago por el saqueo de sus mares. El año pasado consiguieron unos ingresos de 238 millones de euros. Se ha convertido en la única fuente de ingresos de un país desmembrado por la guerra, la miseria y la hambruna. Pero estos “guardias” somalíes son los únicos declarados y reconocidos comopiratas’ por Occidente.

Es decir, ahora son 1.500 los ‘piratas’ somalíes en servicio. Cada año aumenta el número en 400, pero la miseria del país crece aún más deprisa, cada día 1.300 somalíes acuden a los campos  saturados de refugiados donde se encuentran ya más de tres millones de personas.

 

En Occidente respiramos tranquilos: nuestras Armadas lucharán contra los piratas somalíes y nuestros buques pesqueros acudirán a faenar a esas costas con mercenarios y ametralladoras. (1)

 

Para mayor garantía, Obama ha declarado a Somalia como “zona de guerra sin fin”, aumentando el número de marines y de aviones “no tripulados” (drones), instigando la invasión del país con apoyo a las fuerzas etíopes hace cuatro años y ahora a las fuerzas de Kenia, Uganda y Burundi para mantener al gobierno títere de Mogadiscio.

¡Un éxito total! Aplastaron al gobierno de paz somalí (“islamista”) y enviaron a la población al borde de la extinción. Siempre que EEUU incrementa sus intervenciones militares en Somalia, ocurre el desastre.

Y la justicia una vez más se vuelve al revés: El Tribunal Penal Internacional no atiende estos crímenes contra la humanidad. (2)

 

Naciones Unidas comenzó describiendo la situación somalí “de emergencia alimentaria y de refugiados como la peor crisis humanitaria mundial,” y la acaba declarando como “estado de hambruna” con millones de personas en peligro inmediato.

Unos 720.000 niños se encuentran en “inminente riesgo de muerte” por la malnutrición, que también afecta al 50% de los refugiados que huyen del conflicto y la sequía en Somalia. La  mitad de la población, cuatro millones de personas están en estado crítico.

La ONU reclama ayuda inmediata. Seguramente se conseguirá la ayudita de urgencia de 210 millones de dólares, aunque no faltarán los reparos. Pero, como sabemos, la caridad no perturba la injusticia, sólo la disimula. La caridad consuela, pero no cuestiona.

 

El pasado 19 de julio, los Medios de Comunicación occidentales descubrieron por fin y publicaron que la única culpable era la Naturaleza: La miseria de la población somalí se debe a la mayor sequía en 19 años que sufre el país.

¡Qué gran objetividad! Por lo visto, nada tiene que ver la imposición del FMI en los años 80 de un programa estricto a Somalia de producir exclusivamente para la exportación, ni la invasión del país fomentada y apoyada interesadamente por Estados Unidos desde los años 90, ni el cambio climático, ni el saqueo de sus caladeros por los pesqueros occidentales, ni el encarecimiento del precio de los alimentos,…

 

Mirada Solidaria.es

 

(1) (José Manuel Rambla, L’informatiu.com, Rebelión “Libertalia y los piratas” 19.7.2011)

(2) Glen Ford, blackagendareport.com, Rebelión,” La peor crisis humanitaria mundial en Somalia: EEUU envía a los Marines y más drones” 19.7.2011)


 

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