Pensando en el futuro

El salón rebosaba de jóvenes del movimiento 15-Mayo. Iñaki Gabilondo anunció cariñosamente al personaje, que fue apareciendo poco a poco en el escenario, al ritmo que le permitían sus titubeantes piernas. ¡Extraño joven de 94 años!

Una explosión de aplausos acogió a aquella humilde figura, a quien Gabilondo, sujetándole de un brazo, ayudó a sentarse: “Con ustedes, el profesor, poeta, escritor, economista, humanista…José Luis Sampedro”.

Fue suficiente con una insinuación: “José Luis, ¿cómo ves esta realidad del 15-M?”

Y Sampedro comenzó a hablar con una gran firmeza, que contrastaba a todas luces con la debilidad de sus piernas y su envejecido cuerpo.

Como suave ‘agua de mayo’ fueron recibidas sus sencillas y preciosas convicciones:  

 

El movimiento 15-M representa más que una innovación, es una recreación, un replanteamiento extraordinario.

Lo que se dice de “generación perdida” no es verdad; si estuviera perdida no estaríais donde estáis. Estáis amargados, acosados, desconcertados, preguntando por qué tan bárbaras cifras del paro juvenil…Todo eso es verdad, pero ESTÁIS. De modo que no es una generación perdida. Vuestra presencia es, al contrario, una presencia activa y presente.

¿Qué está pasando aquí? Pasa que es muy difícil conseguir un pensamiento libre, que nos educan mal para no tener un pensamiento libre, que condicionan nuestro pensamiento. En otras palabras, que la democracia está pervertida, está secuestrada, y por eso tenéis razón, por eso no sois una generación perdida, por eso queréis una democracia real.


¿Qué es una democracia real? El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Y el pueblo para el pueblo tiene un sitio mientras no le dejen otro, que es la calle y la plaza.

El partido que podría ser no tendría dos PP, tendría tres: Plaza, Pueblo y Palabra. La palabra del pueblo en la plaza.

Quisiera contribuir un poco a la serenidad, que tengamos claridad y visión. Claridad, en primer lugar, para no cometer errores con la violencia. Yo estoy contra la violencia…Gandhi vivió toda su vida contra la violencia y consiguió la libertad de la India. Estoy contra la violencia porque, además, cuando se tiene razón, como la tenéis vosotros, recurrir a la violencia es empezar a perderla, empezar a dar pie a que nos la quiten.

Sin embargo, hay muchos nombres para la violencia. La palabra Orden Público sirve para la violencia. El señor consejero de Barcelona que ordenó apalear a quienes estaban reunidos en la Plaza de Cataluña invocaba el Orden Público, estaba practicando la violencia.

Y otras veces la violencia está en las leyes, porque las leyes son siempre la expresión del poder. Digo la expresión del poder, porque aunque haya leyes justas, si el poder quiere hace leyes injustas y llegamos a situación de injusticia y de violencia.

De modo que no tenéis por qué recurrir a la violencia porque tenéis mucho más, tenéis la razón.

Y tenéis el futuro,  sois el futuro. Porque el Sistema que se está viviendo está ya roto y perdido. Es un Sistema que ha agotado las posibilidades de estímulo a la gente en el terreno de la acción. Es un sistema que, al convertirlo todo en mercancía, al dejar el dinero y el beneficio como único interés de la vida, ha destruido todos los demás hermosos intereses y riquezas de la vida, que en los jóvenes están todavía vivos.

El sistema no tiene nada que ofrecer aparte del dinero y la lógica del beneficio.


De las grandes estructuras del Sistema, la Iglesia que fue importante en la Edad Media, está petrificada en el siglo XVII, cada vez más distante y alejada de la sociedad civil y de nuestras vidas corrientes.

La Economía, con inicios novedosos en el siglo XVIII, se ha quedado en los supuestos del s. XVIII y está orientando el desarrollo, al condicionar nuestras conductas por el beneficio, de una forma perversa insostenible. Se habla de desarrollo sostenible pero es mentira. En el s. XX la humanidad triplicó su población (de 2.000 a 6.000 millones), pero la extensión y los recursos de producción de la Tierra no se triplicaron. Y esto va cada vez a más. El despilfarro, el destrozo del Medio Ambiente no podrá continuar mucho tiempo, es completamente imposible. Esas pretensiones de seguir acabando con los recursos naturales se estrellarán en un plazo que vosotros vais a vivir.

Esta idea de Desarrollo no es un ideal, es una mentira que la explotan los que tienen. Y si ahora puede parecer todavía Desarrollo es porque el 20% de la humanidad disfruta del 80% de los recursos de la tierra, mientras el 80% de la humanidad no cuenta más que con el 20% de los recursos. Y gracias a esa injusticia se puede mantener la actual situación económica.

El Desarrollo económico futuro, sensato, que vosotros tendréis que aplicar, tendrá que ser ECOLÓGICO (que respete el Medio Ambiente en el cual vivimos, el Planeta que habitamos, que es nuestra casa y no podemos destruirla, aunque no sea más que por respeto a nuestros hijos y nietos que lo van a heredar). Tendrá que ser ÉTICO (un desarrollo de todos y para todos). Y si me apuráis, tendrá que ser ESTÉTICO (porque será hermoso un desarrollo de ese género).

Y en cuanto a la Política, la democracia representativa que nos brindan es otra farsa total. Y por eso ocurre lo que ocurre. Es una farsa total porque reposa sobre el hecho de que se nos educa, desde la infancia, para no tener pensamiento propio. Y si uno sólo repite el dogma que le han colocado en la infancia, o los credos que le han colocado después, si no piensa por su cuenta, uno no tiene libertad. Es inútil hablar luego de libertad de expresión, porque si expreso lo que me han dicho que diga, entonces no soy yo el que vive. Para vivir el ser humano plenamente necesita pensar con libertad y esta democracia no nos enseña a eso, sino todo lo contrario.

Y los medios que se llaman de información y de comunicación son medios de ocultación y de desinformación. Y por eso se consigue que la gente vote a los corruptos.

De modo que ni la Iglesia, ni la Economía, ni la política.

 

¿Qué ideal puede entusiasmar al joven hoy? Han destruido los valores, no sólo los derechos, lo que es peor, los valores humanos, la idea de justicia, han destruido la dignidad, la idea de libertad, la idea de justicia, la idea de cooperación, de fraternidad. Y nos dan una divisa con las tres palabras mágicas del Sistema: PRODUCTIVIDAD – COMPETITIVIDAD – INNOVACIÓN.

Pero, ¿productividad de quién y para quién? Los empresarios dicen que hace falta más productividad, trabajando más y ganando menos. Así se embolsan ellos la productividad.

La competitividad habría que sustituirla por la cooperación; en vez del enfrentamiento destructivo, el trabajo entre todos.

En cuanto a la innovación científica es útil, pero la innovación del Mercado, que consiste en cambiar una etiqueta de la mercancía para encarecerla, no tiene interés.

Yo pondría otra trilogía: VITALIDAD – COOPERACIÓN – RECREACIÓN.

Lo primero es el problema personal, sobrevivir, trabajo, comer, vivir,… y lo demás son las filosofías que vienen luego.

Lo segundo es sabotear el Sistema todo lo posible, para que se hunda de una vez y venga lo que tenga que venir. Hay que cooperar con ellos, ya que se están autodestruyendo, pues vamos a ayudarles, sin violencias, a que se vayan a freír gárgaras.

Y tercero pensar en el futuro, prepararos a vosotros mismos, aprender a vivir. Nos han dado una vida y tenemos que vivirla. Hay que dar vida a esa vida que tenemos, crecer y mejorar, ser cada vez más cada uno lo que sea. Y al mismo tiempo contribuir a la educación común, a abrir los ojos de la gente, a que piensen más libremente…

 

Al mochuelo le dolía todo el cuerpo de aplaudir.

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El mochuelo

(julio-2011)

 

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2 Respuestas a Pensando en el futuro

  1. Gabriel dijo:

    Excelente. Intelectuales así es lo que necesitamos. Sabios, claros, valientes e independientes como Jose Luis Sampedro, que además transmite una inmensa humanidad y catadura moral.
    Creo que representa magistralmente el espíritu del 15 M.

  2. Rafael González Jiménez dijo:

    ¡Inefable José Luis San Pedro, como siempre! Después de leer el resumen de El Mochuelo hemos disfrutado en familia contemplando el vídeo y aplaudiendo también la sabiduría juvenil de este querido y cercano abuelo. Ojalá pueda conservarse así de lúcido y vital todos los años que le queden de vida… ¡Y que sean muchos!

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