Imagen y realidad de Latinoamérica

Más de una vez se comenta que en Europa, y en otras muchas partes, se desconoce la realidad de los países latinoamericanos, aunque se presuma de tener una imagen,teóricamente muy objetiva, de aquella región.

Es un triunfo de la magia informativa teledirigida: conseguir que se confunda la realidad con una imagen ficticia.

Imagen que se crea y se vende a través de los medios de comunicación y de los gobiernos, los mismos que ocultan o tergiversan la realidad de sus países.

Una anécdota: La cuenta un español que vivía en Colombia en 1982. El 7 de Agosto, a la toma de posesión del presidente colombiano Belisario Betancur asistieron representantes políticos de 69 países. También durante ese mes de Agosto se celebró en Colombia el campeonato mundial de Baloncesto. El país estaba infectado de periodistas de todo el mundo.

Pues bien, en ese mismo mes de agosto, un grupo paramilitar colombiano ejecutó una masacre de 30 campesinos en la finca Los Lagartos. ¿Alguien se enteró de esta masacre en algún país del mundo? ¿Acaso algún periódico difundió la noticia? ¿Acaso alguno de los miles de periodistas allí presentes fue autorizado para informar en su respectivo país sobre dicha matanza? Las grandes Agencias Internacionales (norteamericanas) elaboraban, seleccionaban y servían las noticias que exclusivamente podían difundirse por el mundo.

Aquel español quedó profundamente decepcionado al descubrir que la realidad y la información estaban totalmente controladas y manipuladas por el poder.

 

Quien manda decide interesadamente qué se cuenta y cómo se cuenta. Es decir, qué existe y qué no existe.

Se contaría si hubiera sucedido en Cuba. Pero nada se dijo cuando se asesinó al periodista Israel Zelaya, aunque ya fuera el décimo periodista asesinado en 2010 en la ‘democrática’ Honduras, surgida tras el golpe de Estado.

Se contaría si sucediera en Venezuela. Pero nada se dijo de los 46 sindicalistas asesinados durante 2010 en la ‘democrática’ Colombia, donde las personas desaparecidas se cuentan por decenas de miles.

Se contaría si hubiera ocurrido en Bolivia. Pero apenas se comentó la masacre de 72 inmigrantes y las 222 denuncias de inmigrantes desaparecidos durante 2010 en la inmaculada ‘democracia’ mexicana, donde los narcotraficantes imponen su ley.

¿Se imaginan el eco internacional  que tendría, si en Venezuela se produjeran innumerables huelgas intermitentes en trasportes, enseñanza, servicios de recogidas de basuras, energía y correos contra Chávez, y se hubieran paralizado las tres cuartas partes de las refinerías del país?… Pero sucedió en la ‘democrática’ Francia y contra Sarkozy. La noticia apareció en la gran prensa de la vecina España apenas en el puesto 13 de la sección internacional.

Comentaba Ignacio Ramonet (del prestigioso Le monde Diplomatique) que el ciudadano europeo recibe a través de los medios dos mensajes sobre América Latina: la publicidad turística (playas paradisíacas, sol, música,…) y las catástrofes (golpes de estado, terremotos, inundaciones,…). Cualquier país latinoamericano es a la vez el Paraíso y el Infierno. Por otra parte, muchos medios europeos, siguiendo directrices superiores, se toman la licencia de descalificar los avances sociales de varios países (Venezuela, Bolivia, Paraguay,…), de no reconocer su carácter democrático a pesar de las elecciones, y sobre los procesos latinoamericanos tergiversan o silencian hechos, falsean unos datos y exageran otros,…

 

Colombia, por ejemplo.

En abril tuvo lugar la primera visita oficial a España del presidente colombiano Juan Manuel Santos. Ya se imaginan las consabidas reuniones con el rey, con el presidente de gobierno y con los presidentes de grandes multinacionales (Repsol, CAF, Endesa, Cepsa, Sol Meliá, Iberia…), pues no en vano, España es el segundo inversor en Colombia.

El viaje olía a negocio, a inversiones, a tratados de libre comercio con Europa… Y, como es sabido, el dinero enceguece y no permite considerar otros asuntos sociales.

Poco antes de venir a Europa, el presidente Santos realizó visita a EEUU con el mismo sentido económico y con su mismo mensaje central: “Colombia será un gran imán para la inversión”.

Tras los saludos oficiales (“El respeto indeclinable por los valores de la libertad en todas sus facetas une a Colombia y España…”), el presidente concedió algunas entrevistas a la prensa y sus respuestas no pudieron ser más bellas y maravillosas:

“En Colombia hemos tomado el inventario de las medidas anunciadas en campaña: protección a los derechos laborales, proteger la vida de los sindicalistas y de todos los colombianos. Nuestra política de seguridad es una política de protección de los derechos fundamentales y el más importante es el derecho a la vida…

La nueva Ley de víctimas busca sanar las heridas y en lugar de tener a “Madres de mayo” en todas las ciudades de Colombia exigiendo justicia por toda la violencia que vivimos, lo que queremos es poder mirar hacia el futuro con más entusiasmo y sin tanto rencor…

En Colombia lo que hacemos es cumplir la ley. Somos una democracia con un paraguas legal…y ese es el norte de todo gobierno, la ley es su constitución.

Hoy día Colombia en materia de derechos humanos ha tenido una transformación impresionante…El ejército colombiano es el que más rápidamente ha transformado su cultura a favor del respeto a los derechos humanos…Quienes insisten en que en Colombia hay problemas graves de derechos humanos son precisamente aquellas organizaciones que viven de denunciar ese tipo de hechos… Los “falsos positivos” dejaron de existir en Colombia. Y todos estamos interesados en que paguen los responsables y para eso estamos colaborando…Es un hecho que me desgarró el corazón, cuando pude comprobar que efectivamente estaba sucediendo. Pero eso no puede llevar a condenar a toda la institución…”

También afirmó que él ha continuado en lo fundamental las tres políticas de su predecesor Uribe: la de seguridad democrática, la política de confianza inversionista y la de cohesión social.

No obstante, desde antes de su visita, varios grupos sociales cuestionaron la llegada del presidente colombiano a España y a Europa:

–  ¿Conocen el rey, Zapatero y los directivos de las multinacionales que en el primer trimestre de 2011, en Colombia fueron asesinados 9 defensores/as de derechos humanos, 68 han sido amenazados y 4 fueron desaparecidos?

–  ¿Conocen que en los barrios populares y en el campo se sigue amenazando, torturando, asesinando y desapareciendo a jóvenes, estudiantes, cantantes comprometidos, sindicalistas (51 en 2010), maestros, campesinos, ambientalistas…?

–  ¿Conocen que el propósito de tales actuaciones es favorecer las inversiones extranjeras que enriquecerán a las multinacionales y a la oligarquía colombiana, pero no a los trabajadores?

–  ¿Saben que Juan Manuel Santos, por acción u omisión, es responsable de graves crímenes de guerra y de lesa humanidad, cometidos durante su mandato como ministro de defensa?

–  ¿Saben que las masacres ejecutadas por los grupos paramilitares aumentaron en Colombia un 40% en 2010, según Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos?

–  ¿Saben que, según cifras oficiales, existen al menos 27.300 casos de desapariciones forzadas en Colombia, 1.130 de ellas en los últimos tres años?

–  ¿Saben que Colombia es el país con más presos políticos del continente: con 7.500 presos políticos, de los cuales al menos 7.000 son civiles apresados bajo montajes judiciales?

–  ¿Olvidan a la inmensa mayoría de ciudadanos excluidos (el nivel de pobreza alcanza al 43% y la indigencia al 16%), a los cuatro millones y medio de desplazados a quienes han robado 10 millones de hectáreas,…?

– ¿Desconocen que cuando Santos llegó al ministerio de defensa, en julio de 2006, se registraron 274 casos de falsos positivos’. Al año siguiente, se subió al tope: 505 asesinados…y que la ONU expresó, en julio de 2009, que la impunidad en relación con las ejecuciones extrajudiciales llega hasta el 98,5%?”

–  ¿Saben que el pasado 14 de Octubre tres niños de 6, 9 y 14 años, fueron secuestrados, violados y asesinados por soldados en Arauca y arrojados a una fosa común?

Dejémoslo ya… Pero, por favor, ¿de qué democracia, de qué paz y libertad, de qué justicia, de qué derechos humanos nos habla el señor presidente Juan Manuel Santos al llegar a España?

Y, por cierto, ¿Cuándo llegará la hora en que Europa ponga los valores éticos y los derechos humanos por encima de los intereses comerciales”?, preguntaban Ecologistas en Acción.

Efectivamente, una cosa es la imagen y otra la realidad.

 

Mirada Solidaria.es

 

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