Estoy asombrado, comenzó diciendo un colega de reunión.

Con la que está cayendo en el mundo árabe y ahí tenemos al presidente español Zapatero, que tan calladito estuvo durante las revueltas, corriendo de país en país, haciendo acuerdos comerciales con Catar y Emiratos Árabes, ofreciendo apoyo a la naciente democracia de Túnez,… Al vergonzoso estilo de los demás países europeos.

 

Y en medio del lío, apareció por España el presidente israelí, Simón Peres. Ni más ni menos. Abrazos con el Rey de España. El rey Juan Carlos afirmó que las raíces históricas españolas obligan a ser particularmente sensible a los anhelos del pueblo judío. Simón Peres se mostró encantado de ser testigo de estos acontecimientos históricos en el Norte de África y convencido de que el pueblo iraní seguirá la senda de estas protestas populares y derrocará al régimen de Mahmud Ahmadineyad. El presidente israelí hablaba a sus anchas, apostó por ahondar en el diálogo palestino-israelí hasta alcanzar “una paz íntegra”.

¡El presidente de Israel hablando de paz!

Después vinieron los abrazos con el presidente Zapatero. A continuación Simón Peres pronunció un discurso en un salón del Congreso de los Diputados: dijo que Israel es un Estado democrático que cree en la democracia y esos mismos valores en sus vecinos serán los que podrían garantizar una paz estable y duradera.

Amén.

 

Y para completar el rompecabezas, el presidente del Congreso español, Sr. Bono, (acompañado del Durán i Lleida de CIU, Arístegui del PP y Álex Sáez del PSOE)  se fue a visitar a Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial. Según Bono, fue a “reforzar los lazos entre nuestros dos países, ya que compartimos una misma cultura, una misma lengua y es necesaria esta unión social,…Que no se puede ignorar lo que nos une, que es muchísimo más de lo que nos separa”. Y felicitó a Obiang por su reelección como presidente de la Unión Africana.

¿Pero acaso Obiang no es un dictador, sanguinario y ladrón? ¿No es verdad que ha pagado dos millones de dólares para comprar ese nombramiento de la Unión Africana?

Bono trasladó un mensaje personal del Rey para Obiang. Y por si faltaba algún apoyo, la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, respaldó este viaje a Guinea Ecuatorial.

 

Otro compañero de reunión aprovechó para mostrarnos una intervención (de una mesa redonda con motivo del Día Internacional del Inmigrante) del economista Arcadi Oliveres.

Sacó a relucir un Informe del Senado norteamericano sobre Guinea Ecuatorial (antigua colonia española): En Guinea hay una enorme cantidad de petróleo y hay una empresa que lo explota…La mayor empresa de petróleo en el mundo que se llama Exxon-Mobil. Paga, no como otras que no pagaban, al gobierno de Guinea. Y dice el informe que si eso que cobra el gobierno de Guinea se repartiera equitativamente entre su medio millón de habitantes, cada ciudadano podría vivir con una cantidad anual de dinero de 35.000 dólares, superior a la renta per cápita española que es de 28.000 $.

¿Con cuánto vive cada habitante guineano? Con 500 dólares al año, según Naciones Unidas. Esto significa que alguien se queda con los 34.500 dólares restantes de cada habitante.

¿Quién se los queda? Según ese Informe del Senado norteamericano, el presidente Teodoro Obiang, un  sanguinario conocido en todo el mundo, sus amigos, sus ministros y sus familiares.

¿Y qué hacen estos ladrones con el dinero que han robado? ¿Lo guardan en casa? Ni hablar, ningún ladrón guarda su dinero en casa. La mayoría de ellos han constituido ‘sociedades pantalla’ para disimular el nombre y guardar el dinero.

¿Dónde lo guardan? En Madrid, en el Banco de Santander.

La pobreza tiene nombres y el nombre se llama Nestlé, y se llama Coca Cola, y se llama Samsung, y se llama Bayer, y se llama Banco de Santander,…Estos son los responsables. Que además coinciden en muchos casos con los responsables de la crisis económica, entre ellos el B. Santander y  los especuladores y uno de los mayores fraudulentos fiscales de España que se llama Emilio Botín (presidente del B. Santander).

Hay muchos, que todos recordamos, como dirigentes corruptos: Pinochet en Chile, Menem en Argentina, Fujimori en Perú, Somoza en Nicaragua, Suharto en Indonesia, Marcos en Filipinas, Mobutu en el Congo, Obiang en Guinea…todos presididos por el mayor ladrón de todos, Hassan II de Marruecos.

Cuando este hombre falleció, hace 11 años, dejó en París y no en Rabat, y a su nombre y no a nombre de Marruecos, 50.000 millones de dólares, la misma fortuna privada que tiene hoy B. Gates, que es de los más ricos del mundo. Mientras que tenía en París 50.000 millones $, Marruecos tenía una deuda externa de 20.000 millones $. Su estimado monarca se había quedado con dos veces y media la deuda de Marruecos,  sin embargo, su monarca era alguien perfectamente bien recibido en las cancillerías occidentales. Cuando llegaba a Madrid, Juan Carlos le decía “Mi querido hermano”. Pues que el Rey español vigile su parentela.

 

Los amigos nos quedamos mirándonos las caras… ¿Seremos imbéciles? ¿O es que nos acostumbraron a ser tratados como tales? ¿Qué está pasando en España y en el mundo…? ¿Será que no tenemos ni puñetera idea de política? ¿O es que no les importa burlarse de nosotros?…

¡Y siempre en el fondo el maldito dinero, los negocios…!

¡Vaya un mundo civilizado y desarrollado que enarbola orgulloso la bandera de la hipocresía y soluciona los problemas a tiros…!

 

 

 

La ventana del mochuelo

 

  1. Rafael González Jiménez
    24 Mar 11 8:41

    Sí, precisamente el economista nombrado, Arcadi Oliveres, dio una charla ayer en la Facultad de Letras de Ciudad Real y abundó en ejemplos como estos. La conclusión a la que llegaba -y llegábamos todos, pues el coloquio estuvo bastante animado- no es otra que esta: “¡Nos encontramos en manos de delincuentes que deberían estar en la cárcel!”. El problema, seguramente, es que quienes deberían meter en la cárcel a estos delincuentes son igual de delincuentes que ellos… ¡Y así estamos!

  2. Juan Jiménez Coronado
    24 Mar 11 15:25

    La cosa hace ya mucho tiempo que tiene mala pinta. De momento, entre el cabreo casi -o sin casi- permanente, creo que la tarea es resistir intentando que no nos trague el tinglado, o que sea lo menos posible, a la vez que seguir manteniendo estos espacios -como éste y el de ayer en C. Real- con aspiración de creación o despabilo de conciencias. Así que, ambos, a seguir en ello y otros a difundir.

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