Cruda realidad:  

Ayer fue Egipto, antedeayer Túnez, hoy Libia y mañana… Pueblos hartos que se rebelan porque no aguantan la opresión y explotación de sus dictadores.

Las bolsas necesitaron unos segundos para reaccionar y actuar. La ONU y su Consejo de Seguridad…llevan días en consideraciones y ponderaciones… El puro dinero reacciona más velozmente que las mezclas de intereses y de imagen.

En todo caso, los intereses económicos y geoestratégicos (petróleo, gas, Canal de Suez,…) priman sobre los “crímenes contra la humanidad” y sobre el asesinato de centenares de patriotas civiles, manifestantes pacíficos, históricamente sometidos por la tiranía de unos dirigentes superenriquecidos a costa de la miseria ciudadana.

La llamada comunidad internacional (es decir Europa y EEUU) se muestra doblemente preocupada: por lo que llega y por lo que no llega. Por el petróleo, el gas,… que no llegan y por los refugiados huyendo de la guerra que sí llegan a nuestras costas.

 Por otra parte, el petróleo de estos pueblos árabes, además de otros minerales de interés para occidente, fue suficiente para convertir a sus tiranos gobernantes en “amigos y aliados protegidos por las democráticas potencias occidentales” durante decenas de años. 

Los líderes occidentales cantores de la democracia y de los derechos humanos se cubren con su capa de la diplomacia para vaciar de sentido las palabras ‘democracia’ y ‘derechos humanos’: Los tiranos dictadores que hoy masacran a sus pueblos, ayer fueron recibidos con alfombra roja y con todos los honores por los gobernantes occidentales. Como “excelentes aliados” y como “amigos personales de la familia”.

Ahora, todos los líderes occidentales se sienten abochornados ante el espejo árabe. El espejo refleja la inmoralidad política occidental. Bush declaró a Gadafi “aliado en la guerra contra el terrorismo”. La Unión Europea se convirtió en el primer proveedor de armas del régimen libio.

Mientras Gadafi masacra a su pueblo, la Unión Europea se lamenta, tarde y mal, y se resiste a condenar claramente al gobernante libio. ¿El petróleo justifica el silencio? ¿Los intereses de las grandes empresas europeas son los mismos de la ciudadanía europea?

Occidente ya no engaña a nadie más que a sí mismo. Y sus lamentaciones distan mucho de ser compromisos.

 

Un panorama vergonzoso:

Libia, gracias a su petróleo, ha ostentado el más alto ingreso per cápita de África. ¿Cuáles per cápitas? El 35% de la población vive bajo el umbral de pobreza y el desempleo alcanza el 30%.

El FMI y el Banco Mundial estaban satisfechos por las políticas aplicadas en la zona y por su  crecimiento económico. El PIB crecería un 5% para 2010 en los países del Magreb y el 5,4% en el Machrek. Pero, ¿Acaso el problema es de crecimiento y no de reparto de esa riqueza, y de cómo acceder a ese reparto, que está en manos de un grupito de jerarcas políticos y militares?

España: Es el tercer socio comercial de Libia, sólo por detrás de Alemania e Italia. Repsol, Sacyr y Abengoa son las compañías con más intereses en el país.

Frescos están aún los abrazos del presidente Aznar a quien Gadafi regaló un purasangre. Decía su colaborador, Gustavo de Arístegui: que no se podía comparar a Gadafi con Saddam Husein porque el iraquí había matado a cientos de miles y el libio sólo a miles. Frescos están los abrazos a Zapatero, quien dejó a Gadafi los jardines del Pardo para instalar su jaima durante su visita en 2007. El negocio pendiente ascendía a 12.000 millones de euros. También abrazaba a Gadafi el rey español en su visita a Trípoli en 2009.

Europa: Desde comienzos del año 2000, la UE y sus Estados miembros se han apoyado en los regímenes del norte de África para forzar su política restrictiva de asilo y de inmigración. Actualmente se estaba negociando la participación libia, único país de la zona sin relación contractual. Acaban de romperse las negociaciones.

Varios estados de la UE están consternados por el hundimiento de regímenes a los que vienen armando desde hace años. Hoy en día, estas armas se utilizan contra el pueblo libio que lucha por sus libertades.

 

Y unas respuestas vergonzosas:

Se cuentan por centenares en las calles los manifestantes asesinados por las fuerzas armadas y mercenarios contratados por el tirano Gadafi.

Pasaron días para que la Unión Europea hiciera una tímida condena de la matanza de civiles. Pero sin medidas coercitivas.

Los Estados Unidos, acostumbrados a apoyar dictadores en el mundo, pedían prudentemente el fin del “derramamiento de sangre inaceptable” pero su gobierno no quería ser protagonista, porque ni recibe petróleo del país libio, ni allí tiene intereses estratégicos como en Egipto (Canal de Suez) o en Bahréin (base de la V flota norteamericana). Así que se limitó a decir que es la comunidad internacional la que debe hablar con una sola voz para ser más eficaz. Tampoco hablaron de sanciones, como han hecho en otros casos con carácter de gran urgencia.

La ONU lleva días dudando del castigo contra Libia: Reuniones y más reuniones discutiendo posibles medios para evitar una matanza aún mayor en Libia. Algunas voces aisladas manifestaban preocupación y buenos deseos.

El papa Benedicto XVI afirmó que “es urgente resolver los conflictos que están todavía abiertos en la región“, y fue necesario reinterpretar que quería referirse a las revueltas populares que estallaban en algunos países árabes.

 

Resulta que esos pueblos ignorantes, atrasados, incompatibles con la democracia, fundamentalistas, violentos, tumultuosos,…han salido pacíficamente a las calles en defensa de la justicia, la libertad y la dignidad, han demostrado valor, capacidad de movilización, de resistencia, de nuevas formas de lucha colectiva, de circulación de información y han sufrido centenares de muertos y miles de heridos en las calles.  ¿Qué pasará si estos pueblos no llegan a olvidar en el futuro la sangre derramada de su gente…?

Sus gritos sonrojaron a las ciudadanías occidentales civilizadas, democráticas, bien educadas, dialogantes…y aburguesadas, que no saben cómo interpretar estas luchas y buscan argumentos sospechosos y pesimistas para explicar que difícilmente esos pueblos árabes caminarán hacia una democracia como la nuestra.

¿Por qué van a elegir una democracia como la nuestra, una democracia hipócrita y burguesa  que proclama derechos universales pero antepone intereses particulares, y defiende de boca valores como libertad y justicia al tiempo que ampara a dictadores asesinos de sus pueblos?

Poblaciones europeas que, en su inmensa mayoría, siguen los acontecimientos como si fuera un serial televisivo, con cierta curiosidad y algo de intriga…¡Menuda tienen liada esos moros!…¡Nos van a joder con la subida de las gasolinas!…Y hablan como si el mundo árabe estuviera  lejos lejísimo y no ahí al lado.

 

A última hora: Muy al final, París y Londres pidieron juzgar por crímenes contra la humanidad a Gadafi y solicitaron a la ONU el embargo de armas.

Muy al final, Francia, Gran Bretaña y España anunciaron la suspensión de entrega de armas y material de seguridad a Libia.

Muy a última hora, la comunidad internacional está planteando sanciones: sanciones económicas, bloqueo de las cuentas de Gadafi en el extranjero, imposición de zona de exclusión aérea en Libia, exclusión del Consejo de Derechos Humanos, ayuda a los refugiados, etc.

Muy a última hora… Y el pueblo ¡ay!, siguió  muriendo…

 

 Mirada Solidaria.es

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