Quieren que se espanten nuestros ojos, porque ya pueden hacer guerras sin despeinarse, con aviones no tripulados bombarderos que son manejados con ordenador en una oficina. Los llamados UCAV (aviones no tripulados de combate) norteamericanos ya realizaron 2.000 incursiones en Afganistán. Desde la base de Creech (Nevada), hay pilotos que cada día lanzan bombas sobre Afganistán, país que no han pisado en su vida, y cenan cada noche con su familia en su hogar. Como dice Escolar, matan sin salir de casa, y entre ellos y sus víctimas no sólo hay decenas de miles de kilómetros, también la impersonal distancia con la muerte como quien juega un videojuego. ¿Cuántas de las 2.421 personas civiles asesinadas en Afganistán durante 2010 hay que anotar en la cuenta de los maravillosos aviones UCAV?

También Europa prepara su Advanced UAV, cuyo programa tendrá un coste de 2.800 millones de euros.

Se ahorrarán formar pilotos; ya no sufrirán bajas humanas los atacantes; ya no habrá pilotos humanos que puedan sobrecogerse y temblar; ya podrán estar volando y bombardeando día y noche sin necesidad de descansar. Todo son ventajas, dicen sonrientes.

Y ya no habrá responsables de unos bombardeos realizados sin intervención humana. Los errores de programación serán eso, simplemente errores. Las guerras serán como videojuegos, donde el ejecutor que aprieta el gatillo ni siquiera se despeina y las víctimas son poco más que muñequitos en una pantalla. (1) ¡Qué bárbaro!

 

Hablando de contradicciones: ¿Cómo explicar el anuncio del ministro de defensa iraquí, Mohammad al Askari? Irak ha firmado un contrato con Estados Unidos para comprar armas por más de 26.000 millones de dólares.

El país ocupado, violado, masacrado y destruido por el invasor norteamericano, ahora comprometido (¿obligado?) a comprar armas a su verdugo estadounidense.

Un estudio de la Universidad de Babel presenta cifras pasmosas sobre la pobreza en Irak: 10 millones de iraquíes viven en absoluta pobreza desde 2003. El grueso de esos 10 millones son jóvenes (menores de 30 años). Es decir, algo más de 30% de la población total del país. El desempleo ronda el 50%. Los efectos secundarios de esta pobreza son los habituales (delincuencia, tráfico de personas, prostitución, drogadicción, tráfico de órganos…)

¿Cómo puede ser que las armas lleven la delantera a las necesidades de la población? ¡Tremendo!

 

EEUU aumenta el presupuesto militar

y gastará 708.000 millones de dólares en 2011. 

Aumentó un 3,4% con respecto al año pasado. Según el secretario de defensa, Robert Gates está justificado: hace falta mantener, entrenar y equipar a los soldados que sostienen intervenciones militares en el exterior.

 “Las decisiones tomadas y el nuevo presupuesto reflejan el compromiso de Estados Unidos para mantener las guerras que estamos librando, dijo Gates.

¡Son tantas sus “operaciones libertad”! Operación Libertad Duradera (en Afganistán), Operación Libertad Irakí,…más las que se están preparando como en Yemen. ¿Cuánta libertad sangrienta quedará por repartir?

En dicho presupuesto va incluida la modernización de las armas nucleares y el Comando Cybercom (un proyecto para censurar en internet cualquier tipo de contenido considerado peligroso para la “seguridad” de EEUU).

Lo primero es antes: ¡las armas, la guerra! No importa que la deuda pública estadounidense haya alcanzado los 14 billones de dólares. No importa que, según el reciente censo, existan en el país 47,8 millones de personas pobres.

Parece que lo llevaran en la sangre. El año pasado, Wayne LaPierre, vicepresidente de la Asociación Nacional del Rifle en EEUU, aseguró: “la libertad es nada más que polvo en el viento hasta que no está asegurada por el acero azul y la pólvora seca de un pueblo libre y armado”.

Por supuesto, la posesión de armas es un derecho constitucional en Estados Unidos. Mientras la Seguridad Social no es un derecho para la ciudadanía, sino sólo para los ricos. ¡Increíble… pero cierto!

  

MiradaSolidaria.es

 

(1) Refer. al artículo publicado en El Punt el 15 de enero de 2011. 

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