La realidad desmiente las preciosas teorías sobre la igual dignidad de las personas. El fenómeno de las migraciones lo evidencia.

A mediados de enero han comenzado en Italia los exámenes para inmigrantes: Quienes no superen las pruebas del idioma italiano, no podrán recibir el permiso de residencia (además de contar con domicilio fijo, contrato laboral y certificación del patrono).

El examen tiene tres partes: una de comprensión oral, otra de comprensión escrita y una final de redacción. ¿Cómo pueden aprobar los que ni siquiera saben leer ni escribir en su propia lengua?

Otra duda: ¿Someterán a examen a los futbolistas y deportistas de élite y millonarios empresarios extranjeros que residen en Italia?

Entre 1876 y 1976, cerca de 26 millones de italianos/as emigraron de su tierra natal en dirección a varios países del mundo. ¿También les exigieron papeles? ¿Tuvieron que examinarse de idiomas (francés, alemán, suizo, inglés, español, brasileño, australiano…) los emigrantes italianos?

¿Algún emigrante europeo fue examinado alguna vez para poder residir en el extranjero?

¿Quizás les pidieron “papeles” a los tres millones y medio de españoles que emigraron a Latinoamérica entre 1880 y 1930? ¿Sabrían francés los 250.000 españoles que vivían en Francia en 1920, o los 450.000 que residían en territorio francés en 1960? Entre 1960 y 1974 más 50.000 españoles emigraban anualmente a Europa, principalmente a Alemania, Francia y Suiza. ¿Todos fueron examinados de idiomas en esos países? ¿Alguien les obligó a hacerlo? 

 

La realidad sigue evidenciando la discriminación existente entre las personas. Otra de las barreras de moda son los MUROS.

Grecia también quiere hacer su muro a lo largo de toda la frontera común con Turquía, para detener a los inmigrantes turcos que intenten entrar. Será a lo largo del río Evros, que además de ser frontera griega es a su vez frontera de la Unión Europea. Se habla de 13 km. de largo y 3 metros de altura.

Las autoridades griegas dicen inspirarse en el muro que Estados Unidos levantó en su frontera con México.

Podrían también haberse inspirado en las vallas de Ceuta y Melilla y la cerca marítima montada por España en el Estrecho de Gibraltar, o en el muro Marroquí rodeando a la población saharaui, o en el muro de Israel que asedia al pueblo palestino, o el muro que separa a Botsuana de Zimbabue, o el existente entre Brunéi y Limbag, o entre China y Corea del Norte, o entre Sudáfrica y Mozambique, o entre Arabia Saudí y Yemen, o entre Turkmenistán y Uzbekistán, o entre Emiratos Árabes Unidos y Omán…

Prácticamente todos los citados tienen la misma finalidad: son muros anti-inmigración.

¡Tanto escándalo con la caída del muro de Berlín hace 21 años y resulta que su metodología se ha ido multiplicando en el mundo! ¿Dónde está la nueva época de libertad que pregonaban tantos charlatanes fantasiosos después de la caída del Muro de Berlín?

Ahora se habla de la “Fortaleza Europa”, de la “Fortaleza USA”,… ¿Qué les pasa precisamente a tantos países llamados democráticos que no paran de fortificarse contra los pobres? ¿Temen por su identidad nacional, o temen que amenacen su confortable nido de bienestar?

Ni siquiera se han mencionado la mitad de los MUROS  existentes en nuestro mundo, con un total de 20.824 km., equivalente a la mitad del perímetro ecuatorial de la tierra.

Muros fortalecidos con miles de cámaras y armas para el control y el odio. Respaldados por leyes para justificar el control y el odio. Ese es el viento que se respira a un lado y a otro de nuestras fronteras físicas y mentales.

Como apuntaba Diego Taboada*, ¿por qué no lo decimos claramente, por qué no hablamos abiertamente  en los medios, en las academias de humanidades y ciencias sociales y en la calle de RACISMO? ¿O se ofenderían los demócratas? ¿Por qué ofenden las palabras y no las obras?

 

Mirada Solidaria.es

 

* (Refer. al artículo “Racismos, muros y odios”, de Diego Taboada, publicado en Rebelión, 14/9/2010)

  1. josé manuel
    02 Feb 11 8:16

    Seguimos con la hipocresia de vida y así nos
    va.

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