Estaban acostumbrados a que les acusaran de demagogos y antiamericanos cada vez que sacaban a relucir alguna de las vergüenzas del Imperio. Es ley de vida, el Imperio como dios son intocables.

¿Y ahora qué? Cuando a través de Wikileaks se han filtrado documentos secretos del propio Imperio mostrando sus vergüenzas, ¿quiénes son los demagogos y antiamericanos?

Resulta interesante observar las reacciones de algunas autoridades estadounidenses:

      “La vida de muchas personas puede estar en riesgo”, dijo el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, almirante Mike Mullen. “Espero que los autores de esto en algún momento piensen en la responsabilidad que tienen por las vidas que están poniendo en peligro”. Y el senador demócrata John Kerry, presidente del Comité de Relaciones Exteriores, consideró que la filtración “es una acción imprudente que pone vidas en jaque, al revelar inteligencia cruda y contemporánea”.          
¿Qué es lo que pone en peligro las vidas: el espionaje, injerencias, manipulaciones, engaños y conspiraciones de los gobernantes norteamericanos, o que se conozcan públicamente tales patrañas?

      Un alto cargo del Gobierno de Canadá, Tom Flanagan, se refirió al fundador de Wilileaks, Julian Assange, en estos términos: “Creo que Assange debería ser asesinado”…”No me sentiría disgustado si Assange desapareciera”.

La ex senadora de Alaska y ex candidata a vicepresidenta por el Partido Republicano, Sarah Palin, pidió a la Administración Obama que usara todos los medios para capturar a Assange: “¿Por qué no se le persigue con la misma urgencia que perseguimos a Al Qaeda y a los líderes talibanes?”

El también senador Joe Lieberman, presidente del Comité de Seguridad Interna, calificó la acción de “ataque a la seguridad nacional de Estados Unidos”.

¿Tan grave delito es dar a conocer los delitos de los gobernantes estadounidenses? 

 

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, contactó personalmente con los Gobiernos extranjeros que probablemente iban a resultar afectados. Entre ellos se encuentran Reino Unido, Israel, Australia, Noruega, China, Dinamarca y Canadá.

Vamos a ver, señora Clinton, ¿Es verdad o no que usted envió una directiva en julio de 2009 pidiendo a sus agentes en el extranjero que espiaran y enviaran información detallada de los principales funcionarios de Naciones Unidas? Y especificaba: “desde subsecretarios, a directores de agencias especializadas, ayudantes del secretario general, responsables de las operaciones de paz y misiones políticas de campo, además de comandantes”. Incluido todo lo relacionado con “la dirección y la toma de decisiones” del propio secretario general Ban Ki-moon.

La directiva involucraba a todas sus agencias de inteligencia: CIA, Servicios Secretos y FBI.

 

Supongan por un momento que el Gobierno cubano, el chino o el venezolano hubieran sido sorprendidos, con miles de documentos probatorios, en acciones de espionaje a los delegados de la ONU o a mandatarios norteamericanos, alemanes, franceses, ingleses o españoles. Supongan que se demuestra que los citados gobiernos utilizan a muchos de sus diplomáticos en el intento de presionar, sobornar o chantajear a empresarios, políticos, militares y jueces de aquellos países en los que mantienen embajadas. Supongan que el Ministerio de Exteriores cubano, por ejemplo, califica a Rajoy de “derechista fascistoide” o que encarga un informe psicológico sobre la salud mental de José María Aznar. (Jesús Maraña)

 

A pesar de la gran censura que se está aplicando a las publicaciones:

      Se han podido conocer algunas de las viles argucias. La Embajada de Estados Unidos en Madrid desplegó en los últimos años importantes recursos para frenar o boicotear las causas judiciales abiertas en España contra políticos y militares estadounidenses presuntamente involucrados en casos de torturas en Guantánamo, crímenes de guerra en Irak o secuestros en los vuelos de la CIA. El propio embajador norteamericano entre los años 2005 y 2009, Eduardo Aguirre, dirigió personalmente muchas de las presiones ejercidas sobre el Gobierno español o las autoridades judiciales españolas, y contó con el apoyo de importantes contactos en España (el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido y varios fiscales de la Audiencia Nacional, especialmente su jefe, Javier Zaragoza).

      Se han confirmado algunos crímenes silenciados. Un cable diplomático confirma una denuncia meses atrás de Amnistía Internacional señalando que fuerzas estadounidenses habían atacado el sur de Yemen. En esa ofensiva murieron decenas de personas, incluyendo mujeres, niños y niñas. “Continuaremos diciendo que las bombas son nuestras, no de ustedes”, le habría dicho el presidente yemení Ali Abdullah Saleh al general estadounidense David Petraeus, según esa comunicación secreta escrita en enero pasado.

      Se han descubierto numerosas complicidades. La investigación británica sobre Irak fue amañada para proteger “intereses estadounidenses”.

Estados Unidos está actuando de manera agresiva para lograr que otros países acepten presos liberados de la Bahía de Guantánamo. Barack Obama acordó entrevistarse con el presidente esloveno sólo si Eslovenia aceptaba a un prisionero. El vecino en el Pacífico, Kiribati, recibió una oferta de millones de dólares para que acepte detenidos.

Desde 2004, el Gobierno socialista español ha declarado que defiende el derecho a la libre autodeterminación del pueblo saharaui, pero en secreto apoyó a Marruecos en la elaboración de una propuesta de autonomía para el Sáhara bajo soberanía marroquí.

Gutiérrez expresó a Estados Unidos, en caso de lograr la presidencia de Ecuador, su disposición a ayudarles a luchar contra Chávez.

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe planificó acciones armadas en contra del gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez para detener el proceso político que éste encabeza,  según una comunicación diplomática estadounidense de 2008.

El Asistente Secretario de Estado Adjunto para América Latina, Craig Kelly, también sugirió un plan detallado de “operaciones psicológicas” contra el gobierno venezolano para explotar sus debilidades. En 2010, más de 57 millones de dólares fueron canalizados a grupos y medios opositores en Venezuela que activamente conspiran para sacar a Chávez del poder.

 

Independientemente de los detalles de los documentos, lo preocupante es que Washington confunde diplomacia con espionaje; que su diplomacia está llena de arrogancia, cinismo e hipocresía; o como dice Noam Chomsky, tal vez la más dramática revelación es el amargo odio a la democracia que revelan tanto el gobierno estadounidense como su servicio diplomático.

¿Y por qué nuestros políticos y los de otros países no cuentan las verdades a la ciudadanía que paga su sueldo y sí lo hacen a los embajadores norteamericanos? ¿Cómo no va a doler, más aún que la arrogancia norteamericana, el ver la cutre pleitesía que muchos políticos, jueces y militares de nuestros países demuestran hacia los delegados del imperio?

Por lo demás, nada nuevo nos descubrieron los documentos que no se supiera: Que como los mercados ejercen el imperialismo económico, también EE.UU. ejerce el imperialismo político y militar. Que para ello utilizan toda clase de estratagemas, engaños, artimañas y trampas a nivel mundial. Que evidencian la contradicción entre la apariencia y lo que realmente hacen  y dicen a puertas cerradas. Que en nombre de la democracia demuestran un notable desprecio por la democracia. ¡Y estos son los que nos imperan hoy día…!

 

 

Mirada Solidaria.es

Dejar un comentario