A manera de tarjetas o christmas, fueron pasando aquellas noticias e imágenes ante nuestros ojos y nuestras conciencias.

 

Mientras en Haití mueren de cólera por beber agua contaminada, Shakira mostraba su solidaridad brindando con cava. La cantante colombiana protagonizó el spot publicitario navideño de Freixenet, “con una faceta filantrópica y solidaria” porque no cobraría nada y el dinero se destinaría a Haití.

Como añade P. Serrano, ahora todos podremos beber cava tranquilos mientras vemos en televisión los muertos por cólera en Haití.

 

Cada año, el cuarto jueves del mes de noviembre, se celebra en Estados Unidos el Día de Acción de Gracias. Pero la gran explosión y el verdadero caos en las ciudades se produce el día siguiente, el llamado Viernes Negro. Es el día en que se inaugura la temporada de compras navideñas, el día de las grandes rebajas, el día de más ventas de todo el año, el gran día del consumo. LA GRAN FIESTA DEL CONSUMO. Las cuentas de los comercios cambian de signo y pasan de números rojos a negros.

Éste es realmente el día más feliz y más inolvidable en todo Estados Unidos. 

 

Como felicitación de año nuevo, el gobierno español anunció para 2011 la subida de un 9,8% del recibo de la luz, por “necesidad y responsabilidad”. Según el ministro de industria, “el equivalente al precio de un café”.

Ay, Sr. ministro, millones de hogares no van a poder tomar tanto café: además de la luz subirá el gas, el transporte y los peajes, a la vez que se recortarán otros servicios sociales (la ayuda de 426€ a los parados, el cheque-bebé, la desgravación por vivienda), se congelarán las pensiones y la paga de los funcionarios,…

Mientras tanto, las eléctricas siguen ganando dinero: El año pasado Endesa ganó 3.430 millones de euros, Iberdrola 2.824 millones, Gas Natural-Fenosa 1.190 millones. Son las mismas empresas que utilizan a precio de regalo el agua de todos para producir electricidad.

¿Cómo discernir si un Gobierno está al servicio de la ciudadanía o de las empresas?

 

Apareció el presidente Obama felicitando a su ejército en Irak, pero no dirigió ni una palabra de disculpa al pueblo iraquí por su holocausto. Ni tan solo una palabra para los millones de iraquíes desplazados, para el millón de viudas, para los cinco millones de huérfanos, para las decenas de miles de detenidos muertos o que se pudren en las cárceles…

Al parecer, los pueblos del tercer mundo no son más que combustible y forraje para las guerras de Estados Unidos.

 

Ha sido “la gran preocupación navideña” del gobierno norteamericano. La revelación por Wikileaks de diversos documentos oficiales norteamericanos. La secretaria de Estado Hillary Clinton afirmó, al hacerse público que Estados Unidos tenía a sus diplomáticos de la ONU dedicados a vigilar al resto de los países, que se trataba de “un ataque a la comunidad internacional”.

Según la secretaria, el ataque no es lo que hacían sus diplomáticos, sino que se haya descubierto.

¿Qué celebra con tanto entusiasmo el mundo rico cada fin de año? Brindan por un “Próspero Año Nuevo”.

Ese mundo rico que considera necesario lo superfluo y que no puede dejar de consumir porque se hundiría el sistema al que pertenece.

Ese mundo rico que identifica ‘desarrollo’ con ‘crecimiento’ dentro de un sistema que sólo sabe crecer a condición de no distribuir, con un crecimiento que produce ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más relativamente pobres. Y que si continúa con ese ritmo de crecimiento se cargará el planeta, que ya se encuentra bastante enfermo.

¿Habrá un día en que todos…los seres de la tierra puedan ver y disfrutar la LIBERTAD? 

 

El mochuelo

(enero-2011)

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