Desenfadados como siempre, llegaron los compañeros de reunión, dispuestos a comentar, con mejor o peor humor, cosas que pasan por la calle o suceden en esta sociedad española.

Sobre la marcha van saliendo temas que a veces dudamos si dan risa o lo que dan es pena.

 

Como era de esperar, se comenzó comentando la tibieza y los silencios del Gobierno español sobre la reciente agresión, otra más, de las fuerzas armadas marroquíes al campamento saharaui, donde gentes indefensas sólo reclamaban lo justo. ¡Y nuestro gobierno español haciendo miles de equilibrios para no condenar el ataque marroquí!

Y la prensa dele vueltas a los intereses que España, y no sólo España, tiene en Marruecos (un país vecino, que da equilibrio al norte de África y es muy interesante geopolíticamente, que sirve de control para la entrada de inmigrantes, que es cliente comprador de armamentos, que es un país interesante para los negocios –comercio agrícola, asentamiento de empresas españolas, yacimientos de fosfatos saharauis, bancos pesqueros…-, etc.). El mismo rollo de siempre, los dichosos intereses y negocios por encima de los derechos humanos…

El gobierno español se está columpiando y no quiere asumir su responsabilidad en el tema: En 1974, España anunció a su colonia un referéndum para que la población saharaui decidiera sobre su futuro; han pasado 36 años y no se ha celebrado. En 1975, Juan Carlos, como jefe de Estado en funciones, dijo en Aaiún: “España cumplirá sus compromisos y respetará el derecho de los saharauis a ser libres”; han pasado 35 años y siguen sin libertad. En 1975, Marruecos convocó la Marcha Verde y, en la agonía de Franco, España cedió la administración de la parte norte saharaui a Marruecos y la parte sur a Mauritania, fueron los llamados Acuerdos de Madrid, considerados ilegales según la doctrina de la ONU. En 1991, la ONU plantea un plan de paz para el Sáhara, que España quiso aprovechar para escaquearse y eludir sus responsabilidades.

Pero el Estado español continúa siendo responsable legal y político de esta tragedia. Según la ONU, España tiene obligaciones con su ex colonia (que lo fue durante un siglo) hasta culminar el proceso de descolonización como se hizo con todos los pueblos africanos.

¿Y la ONU? Desde el principio aclaró que Marruecos NO tenía ninguna soberanía sobre el Sahara Occidental. Hasta 50 resoluciones de la ONU se han dictado a favor del Referéndum de autodeterminación del pueblo Saharaui. Las 50 se las ha pasado por el arco del triunfo el rey de Marruecos,  como se ha pasado los Acuerdos firmados al respecto. ¿Qué BURLA es ésta?

Parece que Marruecos tiene permiso del Consejo de Seguridad, único con poder real en el mundo, para continuar la burla. Los cascos azules de la ONU (MINURSO) se están tocando las narices en territorio saharaui, sin mover un dedo. Por su parte, en 2008, la Unión Europea le concedió amistosamente el ‘Estatuto Avanzado’ a Marruecos. Y aunque la nueva ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, asegura en voz baja que ‘España no reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental’, y aseguran que el rey español es íntimo amigo del rey marroquí, lo cierto es que Marruecos, cuando quiere, prohíbe que parlamentarios y periodistas españoles entren en el Sáhara.

¿No se parece esto de alguna manera a lo que pasa entre Israel y Palestina?

¿Nos sacarán tarjeta roja si ‘mandamos a la mierda’ a toda esa llamada “Comunidad Internacional”? ¿O mejor esperamos pacientemente, junto con el pueblo saharaui, otros 35 años para que la Comunidad Internacional se digne dar una solución más allá de todas sus consideraciones y recomendaciones?    

 

Se apuntaron otros temas interesantes.

El pasado 10 de noviembre le entregaron en San Fernando (Cádiz) el Premio a la Defensa de la Libertad de Expresión y de los Valores Humanos al reciente premio nobel de literatura, Mario Vargas Llosa. Por lo que se ve, en Cádiz tienen un excelente ojo clínico para entregar premios; recuerden que en abril de 2009 entregaron el Premio Cortes de Cádiz a la Libertad al expresidente colombiano Álvaro Uribe, acusado de narcotraficante y terrorista. 

En el referido acto, el Sr. Vargas Llosa subrayó especialmente que “el mundo debe sentirse alarmado por los retrocesos en la libertad de expresión en países como Cuba, Venezuela o Bolivia”. ¿Por qué no ha subrayado, en vez de a esos, a otros países como Colombia donde han asesinado a 150 periodistas desde 1977, o a México donde asesinaron a 106 periodistas desde 1987 (16 en  2010), o a Honduras donde ya son diez los asesinados este mismo año, etc.?   

¡Qué casualidad! No es extraño que el Sr. Vargas Llosa haya sido Profesor Visitante en tantas universidades norteamericanas.

En la misma celebración, el vicepresidente Rubalcaba denominó a Vargas Llosa: “el escritor de la libertad”. ¡Qué cosas!

 

 Respecto a la crisis económica, el gobierno español vuelve a hablar de negociaciones con los agentes sociales (sindicatos y empresarios) para conseguir un Acuerdo Social. ¿Pero es que realmente existen márgenes económicos para negociar? ¿Acaso el Gobierno no tiene las manos atadas y bien atadas por otros poderes externos?

Mientras tanto: Seguimos con más de 4 millones de personas en desempleo.

Cáritas atendió en 2009 a 800.000 personas, el doble que hace dos años.

Y los cinco grandes bancos (Banco Santander, BBVA, la Caixa, Caja Madrid y el propio Banco Popular) han ganado en los nueve primeros meses de este año 11.729 millones de euros.

Y las grandes empresas han aumentado beneficios: Telefónica registró un beneficio neto de 8.835 millones de euros hasta septiembre, lo que supone un incremento del 65,6% en comparación con el mismo periodo de 2009; Repsol YPF registró un beneficio neto de 1.786 millones de euros hasta septiembre, lo que supone un  incremento del 32,5%; etc.

Total que seguimos con la misma pregunta: ¿Cuándo les llegará la crisis a los ricos?

 

Dos detalles muy distintos han corrido de boca en boca en estos días.

Por una parte, el tema de la “roja”, de la selección española de fútbol, ¿Es verdad que han tributado en Sudáfrica las primas recibidas en el Mundial (600.000 euros por barba, aparte de otros regalos)? ¿Y que así se ahorran cantidad de dinero porque el impuesto o retención en Sudáfrica es del 21% y no del 43% que tendrían que cotizar en España? ¿No les ocurrió lo mismo cuando la Eurocopa en Austria y Suiza? ¿Qué pasa, que dejaron de ser “la roja”, de ser españoles a la hora de cobrar?

Por otra parte, se ha otorgado al artista español Santiago Sierra (actualmente residente en México) el Premio Nacional de Artes Plásticas 2010, dotado con 30.000 euros y concedido por el Ministerio de Cultura. ¡Felicidades, a nadie le amarga un dulce!

Pero llega Santiago Sierra y sorprendentemente rechaza el premio. La primera vez que sucede. Y se lo explica con una cartita a la ministra González-Sinde:

Estimada señora González-Sinde,

Agradezco mucho a los profesionales del arte que me recordasen y evaluasen en el modo en que lo han hecho. No obstante, y según mi opinión, los premios se conceden a quien ha realizado un servicio, como por ejemplo a un empleado del mes. 

Es mi deseo manifestar en este momento que el arte me ha otorgado una libertad a la que no estoy dispuesto a renunciar. Consecuentemente, mi sentido común me obliga a rechazar este premio.

Este premio instrumentaliza en beneficio del Estado el prestigio del premiado. Un Estado que pide a gritos legitimación ante un desacato sobre el mandato de trabajar por el bien común sin importar qué partido ocupe el puesto. Un Estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal. Un Estado que dona alegremente el dinero común a la banca. Un Estado empeñado en el desmontaje del estado de bienestar en beneficio de una minoría internacional y local.

El Estado no somos todos. El Estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, pues yo soy un artista serio. No señores.

¡Salud y libertad!

              Santiago Sierra

Ahora entendemos mejor por qué en su obra la polémica siempre va unida a la ética; por qué él entiende el arte no como una forma de belleza, sino como un instrumento de denuncia, como dice Vicente Camarasa.

 

Ventana del mochuelo

 

 

 

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