Oídos… para oír

Oídos, coraje, indignación ética,…y otras cosas más son necesarias para percibir y discernir cuanto está pasando a nuestro alrededor.

Son acontecimientos y medidas que están en la calle y asoman por algunos medios de comunicación.

Veamos sólo algunos mensajes de estos días… 

¿Qué tendrán que hacer las víctimas para hacerse escuchar y entender?

 

 Alimentación

Los alimentos son una mercancía con la que se lucran unos pocos.

Se requieren 7 litros de petróleo para obtener un kilo de carne de vaca y 3.000 litros de agua para un kilo de pollo: Los carnívoros debemos tener en cuenta que, si no moderamos nuestro consumo, nos convertimos en parte de una maquinaria perversa.

Cada 24 horas, 3.500 cerdos viajan desde varios países de Europa hasta España y, en ese mismo día, otros 3.000 cerdos hacen el camino inverso. En el Lago Victoria, en África, las multinacionales extraen diariamente millones de peces para el consumo en el Primer Mundo, mientras dos millones de vecinos africanos se mueren de hambre. Los kilómetros que recorren muchos de los alimentos que consumimos encierran absurdos como estos.

El capitalismo nos matará de hambre. ¡Ya lo está haciendo! Fondos de inversión, capitales de riesgo y otras fórmulas especulan y juguetean con la alimentación. Hacen subir y bajar los precios de la comida como en las montañas rusas, compran las mejores tierras fértiles, pactan con las multinacionales y aumentan la pobreza entre la clase campesina, la más empobrecida y, paradójicamente, privada de alimentos…

Llegó la sumisión a los mercados. Un país que entrega la mitad de sus tierras a negociantes de la exportación es un país que entrega la mitad de su soberanía alimentaria.”

                (Gustavo Duch, veterinario español que acaba de publicar el libro Lo que hay que tragar, minienciclopedia de política y alimentación) (1)

 

Doble rasero en Latinoamérica

“Hay un político latinoamericano que modificó la constitución de su país, que sólo permitía un mandato, para ser reelegido. Lo consiguió. Volvió a intentarlo otra vez, para una tercera presidencia, y en esta ocasión los jueces se lo impidieron. No me refiero al depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, sino al ex presidente colombiano Álvaro Uribe. Curiosamente, a él (promotor de siete nuevas bases militares de EEUU en Colombia) no le dieron un golpe de Estado.

Hay un país sudamericano donde están censados 32.000 desaparecidos, más que la suma de todas las víctimas de todas las dictaduras del continente juntas. La mayor parte de esos muertos, que ahora aparecen en enormes fosas comunes, fueron asesinados por grupos paramilitares, tolerados y muchas veces dirigidos desde el Gobierno, que se apoyó en ellos para la guerra sucia contra el terrorismo y también contra sus opositores políticos. Hay en ese mismo país cerca de cuatro millones de desplazados y, de colofón, un puesto de honor para la historia: que este Estado puede presumir del 60% de todos los sindicalistas asesinados en todo el mundo el año pasado. ¿El Chile de Pinochet? ¿La Argentina de Videla? ¿La Cuba de los Castro, entonces? No. Estas cosas pasaban en la muy democrática Colombia de Álvaro Uribe. Curiosamente, nadie en la prensa le llamó gorila rojo ni dictador bananero.

                (Ignacio Escolar, columnista del periódico Público en España) (2)

 

Contaminación

Otro vertido asesino. Esta vez en Hungría. “Es el peor vertido de la historia”, dice el ministro húngaro de medioambiente. La rotura de una balsa con residuos tóxicos afectó a 40 kilómetros cuadrados en tres condados, se ha cobrado seis víctimas mortales de momento, algunas personas desaparecidas, 120 heridas, 400 evacuadas y  7.000 afectadas. Un millón de metros cúbicos de barro rojo y corrosivo (100 veces más corrosivo que la lejía) ha destruido carreteras y puentes y amenaza tres ríos (Marcal, Raba y Danubio). Harán falta decenas de millones de dólares y un año para limpiar el vertido.

La fuga se originó en una fábrica de aluminio en Ajka, Hungarian Aluminium Production and Trade Company (MAL por sus siglas en húngaro). Los daños son incalculables. Como siempre, la Compañía elude toda responsabilidad: “no pudo prever el accidente y no puede hacer nada para pararlo…Hasta el momento no se han podido precisar cuáles fueron las causas de la catástrofe”. Y ofrece 110.000 euros como compensación a los afectados. Para colmo, las autoridades húngaras aseguran que prevén que se produzca un nuevo vertido tóxico debido al desmoronamiento total de los muros de la balsa.

Tampoco asumió responsabilidades la multinacional sueca Boliden, cuando su vertido de seis millones de metros cúbicos de veneno anegó 4.600 hectáreas de la cuenca del río Guadiamar en Aznalcóllar (Sevilla) en 1998. También se llevó por delante 200 fincas agrarias y la actividad minera que sustentaba la comarca. Alrededor de 240 millones de euros costó a las administraciones reparar las consecuencias. Pasaron los años y Boliden sigue sin pagar un euro.

Igualmente, la multinacional British Petroleum (BP) negó acusaciones y eludió responsabilidades tras la explosión de su plataforma petrolera que envenenó recientemente el Golfo de México, aunque ofrece 20.000 millones de dólares para evitar ir a los tribunales.

Una misma historia que se repite sin cesar… Un barco (YM Uranus) cargado de disolventes (6.000 toneladas de productos químicos) acaba de chocar con un carguero frente a las costas de Francia, otro día fue el buque petrolero Prestige en las costas gallegas, otro día aquel escape de gases mortales de Dow Chernical que después de 25 años mantiene intoxicadas a la población y el agua en Bhopal (India)… Es igual, nunca aparece el error humano, todos son accidentes; la responsabilidad nunca es de las empresas, sino de la naturaleza y sus fenómenos atmosféricos.

                (Resumen de prensa nacional e internacional)

 

Es preocupante el mal de la sordera. Es otro peligroso vertido tóxico que está afectando y esterilizando a una gran parte de la humanidad.

Como por tierra árida, la realidad se filtra sin dejar sus nutrientes. La actualidad tristemente consumida en vano, sin que se la escuche y se le corresponda.

Junto con el mal de la ceguera, la sordera va ahogando las conciencias, a la vez que abriendo las puertas al reinado de la hipocresía…

Y llegados ahí: lo que realmente sucede ya no sucede, los valores no son valores, la vida no es vida, las personas no son personas,… ‘todo es mero producto de nuestra imaginación’.

El mundo gira para todos, pero dirigido y manipulado sólo por unos cuantos.

Y los sordos no se enteran…

 

Mirada Solidaria.es

 

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(1) http://loquehayquetragar.wordpress.com/2010/10/01/el-que-no-se-come-ninguna/

(2) http://www.escolar.net/MT/archives/2010/10/el-doble-rasero.html

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Una Respuesta a Oídos… para oír

  1. Luis Alfredo dijo:

    Lo interesante es que puede hacer cada quien en su cotidianidad para aportar algo y que las cosas cambien…

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