El derecho a imaginar

Puestos a imaginar, imaginemos…

 

¿Se imaginan que en vez de ser Israel, hubiera sido Venezuela la que asaltara la Flotilla de la Libertad?

 

¿Se imaginan que todos los países se declarasen con derecho a asaltar los buques desarmados de otros países, en aguas internacionales, para impedir que lleven ayuda humanitaria a una población asediada. Y si los pasajeros se resisten, poder matarlos a tiros, herirlos y detenerlos?

 

¿Se imaginan que cualquier país del mundo, que se sienta amenazado por algún grupo, pueda bombardear masivamente ciudades enteras y a su población civil, y someter a un duro asedio a millón y medio de habitantes, negándoles los alimentos y la posibilidad de reconstruir sus viviendas, hospitales y escuelas que anteriormente les ha destruido?
 

¿Se imaginan que todos los países hacen caso omiso a decenas de resoluciones de condena de la ONU; que desoyen todas las peticiones internacionales de respeto a los derechos humanos; y que imponen una colonización implacable en los territorios ocupados, violando el derecho internacional?

 

¿Se imaginan que cualquier país (Senegal, España, Yemen, Afganistán, Kighizistan, Hong-Kong , Colombia,…) donde haya instaladas bases militares norteamericanas, se le ocurriera instalar una base militar suya en Estados Unidos?

 

¿Se imaginan que, al igual que pusieron buques escoltas para defender a los barcos pesqueros europeos de los ´piratas somalíes’, escolten también a los barcos de ayuda humanitaria para defenderlos de los piratas israelíes?

 

¿Se imaginan que se condenara a todos los países que invaden y bloquean a otros ilegalmente?

 

¿Se imaginan que se aplicasen tantas condenas, amenazas y sanciones como a  Irán, por las sospechas sobre su programa nuclear y por considerarlo un país terrorista, a otros igualmente considerados terroristas y ya con armas nucleares (como Israel)?

 

¿Se imaginan que se exigiera el respeto a los derechos humanos no solo a Cuba, sino a todas las Potencias, a todos los países desarrollados occidentales, a todos los países llamados ‘democráticos y Estados de derecho”? ¿Y se imaginan que se exigiera este respeto también a todas las grandes empresas multinacionales?

 

¿Se imaginan que en un Organismo Mundial de Gobierno, como la ONU, todos los países tuvieran voz y voto y ninguno tuviera derecho a veto?

 

¿Se imaginan un Continente, cuyos gobiernos elegidos por los pueblos soberanos decidieran hacer políticas comunes a favor de sus ciudadanías, independientemente de las presiones de los monstruos financieros que controlan el dinero en el mundo?

 

¿Se imaginan que las personas en edad y capacidad de trabajar tuvieran jornadas más reducidas, y que el trabajo pudiera repartirse, aunque hubiera que repartir el nivel salarial?

 

¿Se imaginan que se suspendiera el Campeonato Mundial de Fútbol debido a los graves problemas de la crisis mundial?

 

¿Se imaginan que al igual que se ha abierto una investigación criminal a BP por la fuga masiva de petróleo en el Golfo de México, se abriera también una investigación criminal a Wall Street por sus actuaciones fraudulentas durante 30 años que han terminado originando esta tremenda y tramposa crisis financiera mundial?

 

¿Se imaginan que toda la reglamentación ecológica y de cuidados de la Tierra estuviera a cargo de los pueblos originarios indígenas?

 

¿Se imaginan que el mundo de las relaciones humanas y derechos humanos estuviera organizado exclusivamente por las mujeres?

 

¿Se imaginan que nadie en el mundo pudiera ganar más de 4.000 euros mensuales actualmente y que se pagaran impuestos en proporción al patrimonio de cada cual?

 

¿Se imaginan que estuvieran prohibidas las guerras entre países, para lo que serviría un diminuto ejército mundial de control y desaparecieran todos los ejércitos nacionales y la carrera de armamentos?

 

¿Se imaginan que, como dicen algunas personas cristianas, las Iglesias se unieran y asumieran verdaderamente su misión de llevar la Buena Nueva a los pobres, desde la pobreza; y cumplieran su compromiso de levantar a los caídos, servir a los pequeños y defender la vida, desde el sin-poder; y revisasen toda su moral a partir del evangelio y no desde sus intereses e ideologías; y se rigieran con cauces fraternales y no dictatoriales?

 

¿Se imaginan que los hijos no tuvieran salarios de hijo y valoraran el esfuerzo y ejercitaran el agradecimiento por lo que reciben; y supiéramos educarlos en el amor a la vida y a la gente, en la solidaridad y no en la competitividad, en la austeridad y no en la abundancia, en ser humanos más que en tener cosas?

 

¿Se imaginan que, con tantos sabios como hay en el mundo, tantos políticos elegidos para servir a sus pueblos, tantos intelectuales y pedagogos, algún día nos explicaran a la población de manera inteligible y sin tapujos lo que realmente está pasando en nuestro planeta?  

 

¿Son disparates? ¿Ilusiones? ¿Imaginaciones?… Es igual, tenemos derecho a imaginar. Continúen la lista si quieren…

Da igual los síes o noes resultantes de esta encuesta…

 

Pero ¿Acaso no es mucho peor que existan tantas diferentes varas de medir, tanta doble moral, tanto doble rasero, tanto trato desigual y discriminatorio, tanta  justicia parcial, siguiendo criterios de poder, de fuerza, de influencia, de religión, de raza, de género, de clase social, de fama,…?

 

La ventana del Mochuelo

 

 

 

1 Comentario

  1. Rafael

    Imagino lo que pasaría si los seres humanos llegáramos a ser plenamente conscientes de que estamos en el mundo de paso, y de que sólo quedará de nosotros -más allá de unas cuantas cosas de poco valor- el recuerdo en la gente que nos quiso y a la que quisimos.., por lo que no merece la pena aferrarse a todo lo que nos ata: dinero, posesiones, falsas seguridades. Tal vez así nos veríamos vacunados contra esa enfermedad mortal que se llama egoísmo.., y podríamos pasar de lo imaginado y lo soñado a lo vivido.

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